jueves, 2 de marzo de 2017

Comparaciones que dan qué pensar

     Como ya os dije, a mi empresa se la han comido, así que estamos ahora preparándonos para ser transferidos a la nueva y todo el mundo andamos un tanto perdidos y sin saber qué esperar. Por ejemplo, hace unas semanas se me rompieron los pantalones impermeables que uso para inspeccionar los animales en la cuadra antes de aprobarlos para ser matados, así que, con bastante escepticismo, escribí a a la oficina para que me enviasen otros. Tardaban en contestarme y simplemente asumí que, dado que habían perdido el contrato, estarían ahorrando hasta el último céntimo (lógico y razonable) y la no respuesta era su forma de decirme que los pantalones me los iba a mandar Cribas, porque ellos como que no. Así que decidí comprármelos yo en una cooperativa agraria que hay junto a la estación. Lo que pasa es que como me queda bastante a desmano lo fui dejando, dejando... Pues el lunes llega un paquete a mi nombre: ¡¡los puñeteros pantalones!!, que al final sí me los habían mandado. Casi hago una fiesta y todo. 

    Sin embargo, hace un par de días, una compañera me comentaba indignadísima que estaba muy decepcionada con nuestra actual empresa (la que ha perdido), por no darnos apoyo o consejo legal a la hora de firmar el nuevo contrato y no velar porque realmente se salvaguardasen nuestras condiciones. Se sentía abandonada, decía. 

      Esta anécdota, como tantas otras, me hizo pensar que hablando con la gente, aunque no te lo expliquen explícitamente, es tan pero que tan fácil ver el tipo de contexto al que cada cual está acostumbrado... Los británicos creen que tengo (yo y los demás españoles con los que tratan) "a very black idea of life" en lo referente al trabajo, a la economía, a la política, etc... Mientras que a mí ellos me parecen super ingenuos en muchas cosas. Quizá el caso éste de mi compañera que se siente abandonada por la empresa por no brindarnos "legal advice" es uno de los que mejor ilustra esto que digo: ella esperaba apoyo legal, mientras que yo ni siquiera esperaba que me mandasen unos putos pantalones de plástico. Dicho así tiene hasta gracia, pero es bastante triste si te paras a pensarlo. Y es que esa "very black idea of life", de la que ellos hablan, es lo que nosotros entendemos por "estar curado de espanto" de todo lo que hemos visto y vivido laboral y políticamente en nuestra querida y maltratada España.