jueves, 3 de noviembre de 2016

Tengo un perro delincuente..

      


   Me contaba anteayer mi madre que uno de los perros que tenemos había robado un gatito pequeño en alguna de las casas de la aldea y se lo había llevado. Como el que roba una pelota u otro juguete. Lo más raro es que éste ha matado algún gato, así que cuando para llevar las vacas a pastar hay que atravesar la aldea, las lleva el pastor alemán y a éste lo dejan atado, precisamente para que no se encuentre con ningún gato y haga de las suyas. Sólo va con las vacas cuando van hacia el monte. Y es que cuando ve un gato se transforma, el muy hijop***. Puedes desgañitarte gritándole que vuelva, que ni puto caso te hace. Pues ayer se soltó y les siguió y, al volver, mi padre lo ve con un animal en la boca.

- Mira, J - le dice a mi madre - El perro ha pillado un conejo.

- Esas patitas son muy delgadas para ser de un conejo.

- ¡Ven aquí, anda! ¡¡Ven aquí, te digo!! ¿Qué tienes ahí, eh, qué has cogido? ¡¡Ven aquí, hombre!!! - Ni caso; cuanto más lo llamaba, mas corría, el cabrón - Me cago en la madre que lo parió al puto perro... 

     Total, que cuando llegan de vuelta a casa, ven que está lamiendo un gatito pequeño delante de su caseta. Y es que él había vuelto antes con su "juguete" a toda velocidad. 

- ¿Lo ha matado? - Pregunta mi madre.

- Del todo parece que no... Pero mucha vida tampoco le queda; ni siquiera se mueve. Aunque sangre o heridas tampoco le veo.

      Le riñen y se lo quitan. Lo ponen en un poco de paja en una esquinita y se van a ordeñar. Cuando terminan, el gatito está maullando y perfectamente. ¡No le pasaba nada, simplemente se había quedado totalmente paralizado del miedo, pobrecito! Imaginaos: un bicho gigantesco con una boca llena de dientes que lo coge de su casa y de junto a su mamá y se lo lleva super lejos (super lejos para un gatito que empieza comer comida sólida). ¡Pobrecito! 

    Y a la mañana siguiente el perro ladrando "de buenas" hacia la puerta del establo donde estaba el gato. Como cuando se le ha escapado la pelota para debajo de alguna máquina y no puede cogerla, para que se la cojas tú. Tenía "antecedentes" de robar pelotas a niños, que no es que se las cogiese de la mano, pero como la pelota tocase el suelo... ¡¡¡Mía, me la he encontrado "tirada"!!! En su caseta aparecen misteriosamente pelotas nuevas con relativa frecuencia. Tengo un perro ladrón.

   El pastor alemán, a pesar de ser más joven, es mucho más bueno y civilizado. Super resposable en su labor de pastor y obediente que parece que entiende cada palabra que dices.  Le llamaba mucho la atención  también un gato mediano de una vecina; cada vez que pasaba por allí tenía que ir a darle unos lametones y sino era el gato quien salía al camino a saludarlo. Le reprendíamos un poco, porque de más cachorro era bruto como un arado, y como le pusiese encima una de sus patazas aunque fuese jugando... ¡Pobre gato! Un par de veces, mientras charlábamos con la vecina, lo cogió en la boca y vino a enseñárnoslo con cara de interrogante. En plan ¿Puede ser para mí? ¿Podemos llevárnoslo? 

- Déjalo, anda, que no es nuestro. 

- ...

- No. No puedes llevártelo.


Se nota a simple vista que es un bonachón.

       Al otro puedes hablarle de buenas, de malas, pedirle, gritarle, amenzarle... Como encuentre algo que le guste, lo roba delante de tus narices, de las del dueño y de quien sea y se larga a toda pastilla antes de que nadie pueda quitárselo. Debe de tener algo parecido a cleptomanía en versión perro, porque no es normal que sea tan manguis.


¡Si se le ve en la cara que es un sinvergüenza!

      Me imagino que el gato ha sobrevivido porque era demasiado pequeñito para correr o para intentar escaparse, y ¿¿cuál es la gracia de atrapar algo que no corre?? Si lo hubiese robado una perra, vale... El instinto maternal y esas cosas. O incluso el pastor, que a ése sí le gustan los gatos, pero éste... ¡Rarísimo!

2 comentarios:

  1. Buenas noches,

    Me he reído un rato con la entrada, pero ya verás cuando cierta bloquera afincada en tierra de tulipanes la lea...

    Antxon.

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  2. Ostrás pues no tengo ni idea de por qué se le puede ocurrir robar un gato y llevarselo!!

    Por cierto, es físicamente igualito a mi primera perra (sally)

    Ah, Me he enamorado de los dos!!!! pero no te los puedo robar xq están lejos y xq no me caben, pero con esos dos se le iban a pasar a Kiva todos los males de golpe :)

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