sábado, 14 de mayo de 2016

Hoy hace un año...

     ... que estábamos mi bólido y yo metidos en el ferry camino a Gales. Mareada, aburrida y sobre todo, agotada. Agotada física y mentalmente de haberme pasado varias horas el día anterior conduciendo de Santiago a Santander. Conduciendo, pensando y sobre todo llorando. Llorando por algo que, de todas formas, hacía meses estaba terminado. Pero fue como "Arabella, llora ahora todo lo que tengas que llorar, pero allí empieza un capítulo nuevo. Esto es punto y aparte" Fácil pensarlo..., pelín más difícl llevarlo a la práctica.

    Paso la noche repatingada en dos butacas, porque ya el coche era suficiente pasta, como para pagar también camarote. Duermo como una piedra igualmente. Eso sí, para compensar el descanso nocturno, estoy mareada desde el minuto cero nada más levantarme. Uf, ¡aquello se iba a hacer largo...! Y más cuando dicen que parece ser que estamos más lejos de lo esperado, porque de noche hubo que retroceder varias millas, ya que a un señor le había dado algo y tuvo que ser evacuado en helicóptero. ¡Ni me enteré! Así de profundo era mi sueño. 

   Me doy un minigarbeo por el barco y todo lo que hay son bares y restaurantes bastante caros, como era de esperar. Así que vuelvo a la butaca a por la mochila. Los cruasanes y el batido que me había comprado en tierra son mi desayuno. Leería algo, pero estoy demasiado mareada... Me siento sola en frente de un enorme ventanal. ¡Qué monotonía, por Dios!  Llevaba una bolsa de pipas gigantesca, porque sabía que en Gales no iba a encontrarlas, ¡y entre mareo y mareo me la zampé ya en el barco! Supongo son una manera de pasar las horas como otra cualquiera. Otros hacen sudokus... 

    A media mañana se sienta a mi lado un matrimonio de jubilados británicos que hablan por los codos y que me cuentan con pelos y señales todos sus viajes por España y cruceros varios. En ese momento no puedo pensar en ninguna razón por la que alguien en su sano juicio podría querer viajar en barco sin tener necesidad. ¡Pero qué malita vuelvo a estar, joder! Ojalá pudiera vomitar... pero no puedo. Sólo recuerdo dos veces en toda mi vida que haya vomitado. Puedo tener el estómago con mar picado, pero soy incapaz de echar nada fuera, con lo que la agonía se prolonga mucho más. 

   Se une otro matrimonio de jubiletas; él inglés y ella de Vigo, pero que llevaba en Inglaterra cuarenta años. Éstos son de los que pasan la mitad del año en cada lado, pero a diferencia de los anteriores, se quedan en su casa en lugar de recorrerse España de arriba a abajo viajando. Tanto éstos como los otros se quedan "very impressed" al saber que viajo y me mudo a otro país en solitario. No lo entiendo, a mí me parece de lo más natural: quiero* y resulta que tengo los medios. Así que queriendo (que quiero) y pudiendo (que también puedo), ¿por qué no iba a hacerlo? Supongo que por miedo o cobardía, pero ése ya es otro tema, porque el que otros sean cobardes no me hace a mí valiente. Me imagino que todo depende del punto de vista, de dónde sitúe cada persona la normalidad. Para ellos el miedo es normal y el atreverse es lo extraordinario..., yo veo el miedo como lo patológico cuando te impide hacer cosas que a mí me resultan normales. De hecho voy triste pero voy total y absolutamente tranquila. Se trata de prepararse bien antes y no dejar cabos sueltos ni cosas al azar.. Sé a dónde voy a llegar, dónde voy a dormir, me he estudiado la ruta a seguir una vez en tierra (aunque lleve navegador, los mapas me gustan más que a un tonto un lápiz), sé lo que voy a tardar, voy con un contrato firmado, tengo vivienda reservada, el inglés no se me da mal... Sólo se trata de seguir el plan que previamente he trazado.

- ¡Uy! ¿Y no te da miedo perderte?

- ¿Y qué sería tan horrible de perderme? Llevo navegador, un mapa de carreteras (que el "TonTo" y yo nos conocemos y sé cómo se las gasta), tengo un inglés que me permite comunicarme y preguntar direcciones (y entender las respuestas que me dan, dato importante), mi propio coche, un teléfono y dos tarjetas de débito para echar gasoil o quedarme en un B&B de camino si se me hace tarde. ¿Por qué habría de darme miedo?

- ¿Y si se te pincha una rueda?

- Pues la cambiaría si es de día o llamaría al seguro para que me mandasen una grúa si es de noche y ya no veo para cambiarla. Ningún motivo para entrar en pánico.

- ¿Y si tienes una avería y te quedas tirada?

- Pues lo mismo: llamo al seguro, que para casos de ésos lo estoy pagando.

      Este fin de semana también flipé bastante con lo que me contaba otra chica: que la noche que llegó no había nadie en el aeropuerto para recogerla, como habían acordado, y fue la PEOR noche de su vida, buscando un hotel a las tantas y durmiendo en casa de unos desconocidos que trabajan en un takeaway al que fue a preguntar y que le alquilaron una habitación d'strangis por una noche.

O_o 

¡¡Vaaaaaya movida, colega...!! No terminaste en cachitos metida en un saco  o en el pincho de los kebabs porque Alá no quiso. Y todo por no pasar la noche en el aeropuerto y salir hacia su destino a primera hora de la mañana, que sería lo normal. ¿Qué queréis que os diga? Una persona de 37 años que se aterra de esa manera por un imprevisto tan tonto, tiene un problema grave. 

   Para otras cosas soy una caguetas, pero para viajar nunca voy con nervios o miedo. Y nunca, nunca, nunca jamás me ha supuesto un problema ir a sitios sola. Porque, como dice una buena amiga "Tengo dos opciones: ir sola o no ir. Y la de no ir ni me la planteo"


    Pues eso, gente, que después de todo este rollo, lo que os quería contar es que hoy se cumple un año desde que he llegado, aunque a mí me parece mucho más cuando pienso en todo lo que he cambiado. Por fin vuelvo a ser YO, sólo que un Yo más tranquilo y relajado que nunca antes.   

*En este caso más que de QUERER emigrar se trataba de NECESITAR hacerlo para tener por fin un trabajo estable y un futuro a nivel laboral.

2 comentarios:

  1. Buenos días

    Enhorabuena por tu aniversario, y de rollo nada, que la entrada me ha encantado. Me recuerda mucho a cuando vine aquí a UK en el ferry con el coche… 26 horas de travesía con una marejada de cojones fuera.

    También te doy la enhorabuena por tu valor y determinación para salir adelante, aún con las debidas reservas que impone el hecho de conocerte sólo a través de tu blog y de Spaniards, dice mucho (Y bueno) de tu calidad como persona.

    Yo también publiqué una entrada parecida en mi blog al respecto de mi viaje en ferry.

    http://yuninglesvinodebilbao.blogspot.co.uk/2016/03/caminante-no-hay-camino-se-hace-camino.html

    Antxon.

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    1. Por supuesto. ¡Siempre tenemos que salir adelante! Y fijarse metas y objetivos es la mejor manera de hacerlo.

      ¡Disfruta del domingo, que los días soleados hay que aprovecharlos! :-)

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