domingo, 29 de mayo de 2016

¿Qué buscamos en Google?

         Ya sé que este tipo de post está más visto que tebeo así que tranquilos, que no caeré en lo mismo. Simplemente que ayer me sorprendió muchísimo ver que tenía un par de visitas desde Filipinas de alguien que me había encontrado buscando en Google "pico pico mazarico". En el histórico del blog, esas tres palabras son la segunda búsqueda que más se repite, sólo por detrás del título del blog en distintas variantes. Son la segunda búsqueda más popular y la cuarta entrada más leída. 

     Sorprendente, porque es el típico post que no le interesa a nadie (o eso creía) y me importa un pito que así sea. Lo escribí para mí misma, ya que es una rima o historia del folklore popular que me contaba mi abuelo cuando era niña (y no tan niña). Le encantaba pasar tiempo conmigo y contarme historias. Se sabía docenas y docenas, las típicas de transmisión oral que pasan de padres a hijos de generación en generación. Siempre me gustaron..., pero siempre las di por sentadas, igual que a él.

     Mi abuelo murió hace ocho años y, detrás de él, estaban muriendo todas aquellas historias que me contaba y forman parte de mi niñez y de nuestra cultura popular. Así que me propuse escribir todas las que recordase antes de que fuese demasiado tarde y, sin nadie que me las volviese a contar, olvidase para siempre. Olvidando sus historias era como si le estuviese olvidando a él y a la niña que fui, por eso me enfadaba y me daba tanta rabia que no se me hubiese ocurrido empezar a escribirlas antes. Como con casi todo, no valoramos las cosas hasta que vemos que se nos escapan. Ahora ya no me agobia tanto.

    Con los años me he dado cuenta de que no están perdidas, sino archivadas en algún profundo recoveco de mi memoria, hibernado durante años, hasta que de repente, sin esperarlo, un buen día veosientoleo o me pasa algo que hace que despierten y vuelve a traer su recuerdo con total nitidez y detalle. Y por un instante vuelvo a ser una niña delante de la "lareira", o desgranando maíz para las gallinas o en un prado con las vacas... Pero siempre con él, siempre en ese mundo mágico al que mi abuelo me transportaba. Tenía mucho humor para los niños, mucha paciencia y una imaginación desbordante. 

     Me entristece que las nuevas generaciones nunca vayan a conocer eso por haberse perdido ya la mayor parte de nuestros cuentos y fábulas de transmisión oral (y porque las relaciones familiares van cambiando). Parece que no soy la única a la que esto le da pena e intenta poner su granito de arena para evitarlo: no hace mucho descubrí www.orellapendella.org. Me dio una alegría difícil de describir y ahora pienso que A TI, a vosotros, "googleadores" de pico pico mazarico, también os la dará. Especialmente a todos aquellos que, como yo, estáis fuera, porque creo que sois un tipo de público muy particular y este tipo de historias forman parte de nuestra cultura, de nuestra infancia, de nuestras raíces y de nuestra identidad. PORQUE, AÍNDA QUE DESPERDIGADOS POLO MUNDO, SEGUIMOS SENDO E SENTIDO COMA GALEGOS.

martes, 24 de mayo de 2016

Betws-y-Coed. Rincones de Gales


       El otro día, a raíz de una conversación con Santurtziarra, me di cuenta de que apenas tengo fotos de Gales en el blog y de que estoy documentando muy poco mi paso por este país. Así que para tratar de enmendarlo, aunque sea tarde y mal, he decido inaugurar nueva sección y etiqueta: RINCONES DE GALES. Ahí iré metiendo excursiones varias a sitios que me hayan gustado o sorprendido. Esos posts serán básicamente fotos con algún comentario o explicación muy breve. A veces no hay nada que decir... Simplemente se trata de que conozcáis un poco cómo es esto.

    Empiezo con un pueblo con mucho encanto en pleno corazón de Snowdonia: Betws-y-Coed. Un must si venís aqui. Como todos los de la región, es un pueblo de oscuras casas grises, pero éste está rodeado de montañas con frondosos bosques. Las fotos son de diciembre, no os asustéis por tanta lluvia.









      Habiendo ido en diciembre la última vez, había un ambiente muy navideño. Casi parecía una peli americana.



      Es un sitio bastante turístico, con visitantes que vienen buscando los típicos deportes de montaña: senderismo, rafting, bicicross... Esquí no, que el clima no da para tanto. Así que la principal actividad económica hoy en día es darles servicios a todos esos visitantes: hoteles, restaurantes y B&B, y sobre todo, tiendas de ropa de montaña; está a tope. Hay ropa y calzado para todos los bolsillos y de todas las calidades, aunque siempre tirando a buena. Cuando nosotros fuimos por última vez había algunas ofertas muy interesantes. 

     En el pasado, vivían de la minería. 


Rohan..., como los Jinetes de Rohan, de El Señor de los Anillos. Tolkien tomó muchos nombres galeses, tanto de sitios como de personajes. Sin ir más lejos, Arwen es un nombre típico de aquí. Incluso el idioma suena un poco como el élfico. Aunque si esto fuese una novela de Tolkien, Gales sería la tierra de los enanos: está lleno de minas.









Se nota que es otro país. Poco tiene que ver con Inglaterra, ¿verdad? Tanto por paisajes, arquitectura, gentes, cultura, idioma (por supuesto. Aunque la mayoría de la gente habla inglés, cuando te vas al Gales auténtico, al Gales de las montañas, al de la gente brava del noroeste, todos hablan su propio idioma) Wales is different.

     Y por hoy, esto era todo. Otro día, más. Mientras, a intentar guarecerse de la lluvia. 






domingo, 15 de mayo de 2016

¡Qué vagos son los británicos para cocinar!

     Las generalizaciones siempre tienen parte de mentira y parte de verdad, así que ésta no iba a ser menos. Intentaré explicar ambas y luego si éso opináis. 

    Por una parte, viví con gente británica que cocinaba muy, pero que muy bien (Poca, pero alguna sí). Disfrutaban de la comida y les gustaba cocinar, así que después del trabajo se ponían a cocinar una buena cena de plato. Nada de picar algo de lo que tuviesen por la alacena o por la nevera, que es lo que hago yo. 

     Pero luego por otra, los ves comiendo en el trabajo y TODOS se llevan porquerías precocinadas de meter al microhondas y andando. Joer, ¡que hasta los puñeteros sandwiches son de los que vienen ya hechos y envasados!  O la fruta también troceada y envasada, que una simple ración te vale lo mismo que medio kilo. (Otro día, si me siento inspirada os hablo de las cantidades ingentes de basura que producen, precisamente porque tooooodo lo compran envasado y precocinado. Y de lo hiperconsumistas y derrochadores que son. Lo de la fruta es un claro ejemplo: pagan un porrón más por una ración y ni se dan cuenta, tan sólo se fijan en que ya está troceada y no tienen que hacerlo ellos. Pero sigue siendo fruta exactamente igual que la de la estantería de al lado)  Los únicos que nos llevamos el tupper con comida casera somos los extranjeros. No he tenido un solo compañero/a británico que se llevase comida de verdad al trabajo. Ni uno. Y trabajé y trabajo con muchos.

    Llevo con la idea de este post en la cabeza varios días, desde que la semana pasada me llevé una trucha asalmonada al horno. Bueno, bueno, bueno... Que no salían de su asombro mis queridos compañeros. En cuanto saqué el tupper del microhondas y empezó a desprender el olorcillo, todos se quedaron mirando a ver qué era y que qué buena pinta tiene y hay que ver qué trabajo pasas siempre. Bueno, sí... Un trabajazo de la leche: sal y ajo en polvo por encima, llenarle la barriga de bacon y al horno veinte minutos: diez por cada lado. Es un plato para VAGOS. En un minuto la tienes preparada, luego sólo es esperar a que el horno pite. No tienes que hacer absolutamente nada. Pues aún así les parecía mucho trabajo. Mucho trabajo hacerla y mucho trabajo comerla... Tranquilos todos, que me la voy a comer yo y, trabajo, vosotros no vais a pasar ninguno.

     Lo del pescado es otra que también tiene su aquél. No deja de sorprenderme que, siendo una isla, coman tan pero que tan poco.Y siempre las mismas cuatro cosas, porque no hay variedad. Igual es que soy gallega y en Galicia el pescado se come más que en otros lados... (?)  Además aquí es bastante frecuente que incluso el pescado fresco te lo vendan fileteado y deshuesado. ¡Y sin cabeza, por supuesto! Porque, al parecer, que el pescado les "mire" les da asco. Sin comentarios... A mí dame el pescado entero que me gusta ver exactamente qué es y prepararlo como me dé la gana. Si me lo fileteas ya me pierde toda la gracia. Joder, que incluso las cosas frescas van demasiado "procesadas" y manoseadas, como el pescado y la fruta ya pelada y picada. Que no, hombre, que no; ¡que yo quiero comerme la fruta sin tenedor o cuchara! 


sábado, 14 de mayo de 2016

Hoy hace un año...

     ... que estábamos mi bólido y yo metidos en el ferry camino a Gales. Mareada, aburrida y sobre todo, agotada. Agotada física y mentalmente de haberme pasado varias horas el día anterior conduciendo de Santiago a Santander. Conduciendo, pensando y sobre todo llorando. Llorando por algo que, de todas formas, hacía meses estaba terminado. Pero fue como "Arabella, llora ahora todo lo que tengas que llorar, pero allí empieza un capítulo nuevo. Esto es punto y aparte" Fácil pensarlo..., pelín más difícl llevarlo a la práctica.

    Paso la noche repatingada en dos butacas, porque ya el coche era suficiente pasta, como para pagar también camarote. Duermo como una piedra igualmente. Eso sí, para compensar el descanso nocturno, estoy mareada desde el minuto cero nada más levantarme. Uf, ¡aquello se iba a hacer largo...! Y más cuando dicen que parece ser que estamos más lejos de lo esperado, porque de noche hubo que retroceder varias millas, ya que a un señor le había dado algo y tuvo que ser evacuado en helicóptero. ¡Ni me enteré! Así de profundo era mi sueño. 

   Me doy un minigarbeo por el barco y todo lo que hay son bares y restaurantes bastante caros, como era de esperar. Así que vuelvo a la butaca a por la mochila. Los cruasanes y el batido que me había comprado en tierra son mi desayuno. Leería algo, pero estoy demasiado mareada... Me siento sola en frente de un enorme ventanal. ¡Qué monotonía, por Dios!  Llevaba una bolsa de pipas gigantesca, porque sabía que en Gales no iba a encontrarlas, ¡y entre mareo y mareo me la zampé ya en el barco! Supongo son una manera de pasar las horas como otra cualquiera. Otros hacen sudokus... 

    A media mañana se sienta a mi lado un matrimonio de jubilados británicos que hablan por los codos y que me cuentan con pelos y señales todos sus viajes por España y cruceros varios. En ese momento no puedo pensar en ninguna razón por la que alguien en su sano juicio podría querer viajar en barco sin tener necesidad. ¡Pero qué malita vuelvo a estar, joder! Ojalá pudiera vomitar... pero no puedo. Sólo recuerdo dos veces en toda mi vida que haya vomitado. Puedo tener el estómago con mar picado, pero soy incapaz de echar nada fuera, con lo que la agonía se prolonga mucho más. 

   Se une otro matrimonio de jubiletas; él inglés y ella de Vigo, pero que llevaba en Inglaterra cuarenta años. Éstos son de los que pasan la mitad del año en cada lado, pero a diferencia de los anteriores, se quedan en su casa en lugar de recorrerse España de arriba a abajo viajando. Tanto éstos como los otros se quedan "very impressed" al saber que viajo y me mudo a otro país en solitario. No lo entiendo, a mí me parece de lo más natural: quiero* y resulta que tengo los medios. Así que queriendo (que quiero) y pudiendo (que también puedo), ¿por qué no iba a hacerlo? Supongo que por miedo o cobardía, pero ése ya es otro tema, porque el que otros sean cobardes no me hace a mí valiente. Me imagino que todo depende del punto de vista, de dónde sitúe cada persona la normalidad. Para ellos el miedo es normal y el atreverse es lo extraordinario..., yo veo el miedo como lo patológico cuando te impide hacer cosas que a mí me resultan normales. De hecho voy triste pero voy total y absolutamente tranquila. Se trata de prepararse bien antes y no dejar cabos sueltos ni cosas al azar.. Sé a dónde voy a llegar, dónde voy a dormir, me he estudiado la ruta a seguir una vez en tierra (aunque lleve navegador, los mapas me gustan más que a un tonto un lápiz), sé lo que voy a tardar, voy con un contrato firmado, tengo vivienda reservada, el inglés no se me da mal... Sólo se trata de seguir el plan que previamente he trazado.

- ¡Uy! ¿Y no te da miedo perderte?

- ¿Y qué sería tan horrible de perderme? Llevo navegador, un mapa de carreteras (que el "TonTo" y yo nos conocemos y sé cómo se las gasta), tengo un inglés que me permite comunicarme y preguntar direcciones (y entender las respuestas que me dan, dato importante), mi propio coche, un teléfono y dos tarjetas de débito para echar gasoil o quedarme en un B&B de camino si se me hace tarde. ¿Por qué habría de darme miedo?

- ¿Y si se te pincha una rueda?

- Pues la cambiaría si es de día o llamaría al seguro para que me mandasen una grúa si es de noche y ya no veo para cambiarla. Ningún motivo para entrar en pánico.

- ¿Y si tienes una avería y te quedas tirada?

- Pues lo mismo: llamo al seguro, que para casos de ésos lo estoy pagando.

      Este fin de semana también flipé bastante con lo que me contaba otra chica: que la noche que llegó no había nadie en el aeropuerto para recogerla, como habían acordado, y fue la PEOR noche de su vida, buscando un hotel a las tantas y durmiendo en casa de unos desconocidos que trabajan en un takeaway al que fue a preguntar y que le alquilaron una habitación d'strangis por una noche.

O_o 

¡¡Vaaaaaya movida, colega...!! No terminaste en cachitos metida en un saco  o en el pincho de los kebabs porque Alá no quiso. Y todo por no pasar la noche en el aeropuerto y salir hacia su destino a primera hora de la mañana, que sería lo normal. ¿Qué queréis que os diga? Una persona de 37 años que se aterra de esa manera por un imprevisto tan tonto, tiene un problema grave. 

   Para otras cosas soy una caguetas, pero para viajar nunca voy con nervios o miedo. Y nunca, nunca, nunca jamás me ha supuesto un problema ir a sitios sola. Porque, como dice una buena amiga "Tengo dos opciones: ir sola o no ir. Y la de no ir ni me la planteo"


    Pues eso, gente, que después de todo este rollo, lo que os quería contar es que hoy se cumple un año desde que he llegado, aunque a mí me parece mucho más cuando pienso en todo lo que he cambiado. Por fin vuelvo a ser YO, sólo que un Yo más tranquilo y relajado que nunca antes.   

*En este caso más que de QUERER emigrar se trataba de NECESITAR hacerlo para tener por fin un trabajo estable y un futuro a nivel laboral.

viernes, 13 de mayo de 2016

Si me lo explicas así, sí.

    ¡Hola gente! Aquí estoy de nuevo, tecleando altruistamente para culturizaros, y es que hoy he resuelto por fin otra duda existencial que tenía: a qué narices viene lo de "you're welcome" cada vez que dices gracias.

¿¿Ein?? ¿Que soy bienvenida? ¿Por qué? Bienvenidas serán las gracias, en todo caso. Aunque suena un poco tonto darme las gracias por habértelas dado yo primero... Raro... Muy raro todo.

 - Puedo cogerte la grapadora, please?

- Yeah, sure!

- Thank you.

- You are welcome!

- Sabes que cuando yo estudiaba inglés en el colegio siempre nos enseñaron que la respuesta para "thank you" era "Not at all"? Y luego resulta que esa expresión aquí nadie la usa.

- Sí. Not at all también está bien. Sí se dice, como "think nothing of it".

- NO se dice. Eso lo pensarás tú en tu cabeza, pero tanto tú como el resto de la gente siempre respondéis "You are welcome". Que, a diferencia de las otras dos, no tiene mucho sentido. A mí por lo menos no me tiene ninguno.

- Sí tiene sentido cuando sabes de dónde viene. Es la versión abreviada de una expresión más larga. Por ejemplo, cuando te digo que "you are welcome" a lo de la grapadora, lo que te estoy diciendo en realidad es You are welcome to borrow it whenever you need it.

Aaaah-migo!!!

Y EN MI CABEZA SE HIZO LA LUZ.

¡De nada! :P