viernes, 22 de enero de 2016

Se me está haciendo largo el invierno.

      Sí, a mí; a una gallega da Costa da Morte. ¡Como lo leéis! Vengo de una zona donde los inviernos son MUUUUCHO peores que aquí, pero aún así, no veo el momento de que el tiempo mejore y se puedan hacer cosas fuera. Cosas que no impliquen empaparte como un tonto y quedarte tieso de frío.

      Probablemente se deba a que ahora mi tiempo es mío y puedo emplearlo como quiera, mientras que cuando estaba en casa, al fin y al cabo estaba "atada" por el trabajo de la cuadra y los animales, que no tienen ni festivos ni ningún tipo de horario. Atada porque directamente no me salía irme por ahí cada finde o incluso entre semana, viendo a mis padres muertos de trabajo. Ahora sin embargo, con los dos hijos fuera de casa y viendo que ninguno seguiremos con la granja, se lo están tomando de manera mucho más relajada.

      Influye un montón el horario que tengo: empiezo super temprano, pero luego, desde principios de primavera, que empieza la quiet season, me queda libre tooooda la tarde. Horas y horas para hacer lo que quieras. Con GENTE. Dato importante. Que en casa, aunque tuviera un trabajo con un buen horario y no estuviese atada por la granja, seguiría estando SOLA. Ya que toda la gente de mi edad se ha ido a algún otro lado. No queda nadie. Y los pocos jóvenes que quedan son mentalmente viejos... Así que no iba a poder aprovecharlo de todas formas. Ahhhh, pero aquí... Aquí tengo un grupo enorme de gente muy dispar y de distintas nacionalidades, lo que siempre resulta estimulante. Y si no es con unos, es con otros, siempre hay plan, que puede gustarte más o menos, pero lo hay. 

     Entre las ocho y algo - nueve - nueve y pico, enloquece el grupo de whatsapp:

- ¡Buenos días! ¿¿Habéis visto el sol?? Hace un día fantástico para ir de barbacoa a algún lado.

- Suena bien, ¿qué tienes en mente?

- Nosotros hoy no nos unimos, sorry. Vamos de acampada con Fulanito y Menganito a tal sitio. Si alguien quiere apuntarse, aún queda sitio en nuestro coche. Que se traiga saco.

- Mmmm... Esta vez creo que voy a pasar.

- A todo esto... ¿Quién tiene unas pinzas para la barbacoa que nos pueda prestar?

- Yo tengo unas pinzas. ¿A dónde pensáis ir?

- Plan abierto, como siempre. Algún lago o río. Pero se aceptan sugerencias.

- Podemos ir al embalse TalYcual. Yo voy en mi moto.

- Los de la acampada... ¿Os habéis ido ya? Acabo de despertarme.

- Seguimos aquí. Salimos en media hora. ¡Apura!

- Hay carboot sale en...

- Sí, pero podemos ir mañana, que hay otro en... Apúntate a la excursión de hoy, ¡anda!

- Nosotros estamos en Liverpool hoy. ¡Disfrutad!

- Los de la barbacoa... ¿Quedamos a las diez en el Lidl para comprar?

- A las diez en el Lidl. ¿Cuántos somos al final? ¿Cuántos coches vamos a necesitar?


       Dependiendo del plan, en invierno el grupo puede funcionar así...

- ¿Nos vamos a comer fuera del pueblo? Por cambiar algo.

- ¡Sí! Me apetece sunday roast. En TalSitio conozco un pub donde se come muy bien.

- Suena bien.

- Vale.

- Vale.

- Vale.

       ... O así:

- ¡Hey! ¿Por qué no nos vamos de excursión a...?

- Está lloviendo.

- Hace frío.

- Es muy lejos.

- Yo tengo planes.

- Estoy malo.

- Yo me apunto. Venga, ¡no seáis rancios!

- Estáis como cabras...

        Yo para estar contenta necesito gente. Punto. Aunque a menudo vaya a sitios sola, saber que si quiero quedar con alguien o hacer otra cosa, puedo. Aunque todos estemos aquí de paso. Aunque no te dé tiempo de construir relaciones fuertes y hacer Amigos De Verdad... Mis sentimientos a este respecto han ido cambiando. Los Amigos De Verdad que tenía en España, estaban cada uno por un lado, con su vida y sus cosas, y los veía de Pascuas en viernes. Así que al final, tampoco te "solucionaba" nada el grado de amistad. Simplemente quiero estar con gente con la que me sienta bien y con la que poder hacer cosas. Soy un animal social, ¿qué le voy a hacer?

      ¡Que mejore el tiempo yaaaaaaaaaaaaa! Necesito salir. Necesito sol.

sábado, 16 de enero de 2016

Tontos Por Vocación

     Son aquellos que saben que lo son y sin embargo no tratan nunca de cambiar ni de aprender nada porque realmente les gusta ser unos completos inútiles, a pesar de los problemas que eso les acarrea a quienes les rodean. Que en realidad no tendría por qué serlo si los demás no les diesen cancha. Peeeero, amigos míos, los Tontos Por Vocación lo son por INTERÉS.

¿Perdón?

   Sí, sí, has leído bien. Por interés, he dicho. Usan esa estupidez voluntaria con absoluta MAESTRÍA en el arte del chantaje emocional. La usan para dar pena. ¡¡Y lo consiguen!! Porque un Tonto Por Vocación siempre, siempre, siempre se asegura de tener a su lado a un Tonto Por Sumisión, que le haga de criado y le vaya detrás moviendo el rabo, siempre alerta para cumplir raudo y veloz cualquier orden o deseo del amo. Ésa es la finalidad: someter a otros. Sabiendo esto, os dejo una pregunta facilita en el aire:

¿Quién es más tonto, el Tonto Por Vocación o el Tonto Por Sumisión?

   El segundo, por descontado, ya que el primero es consciente de su "estupidez" y sabe cómo usarla, mientras el sumiso no se entera nunca de nada, sólo corre de acá para allá desviviéndose por tener al vocacional contento, independientemente de lo que quiera. Es una relación ENFERMIZA.

¿A qué viene esto?

    A que una vez más, estoy viendo de cerca una relación de este tipo. La de la rumana de la que os hablé con el novio. Y a que ayer casi me ahogo en mi propia bilis, intentando explicarle cómo hacer las timesheets (los partes de las horas que se hacen cada día) Me puso de mala uva cuando me dijo nada más empezar: "No, no, no me la expliques a mí. Explícasela a Mihail"

- Quien tienes que aprender eres tú, que para eso TU timesheet. Eres tú la que hace este trabajo, tú la que tiene que justificarlo y a ti a quien van a pagárselo.

- Ya, ya, pero me las va a hacer él. Que yo no lo entiendo.

A estas alturas a mí ya me rechinaban los dientes y tenía un tic nervioso en la ceja. 

- Claro, que él sí me entiende aún no hablando inglés... A ver, coge una libreta y ve apuntando. Siéntate.

- Lo apunta él, lo apunta él.

- A ver... ¿¿¿eres tu abuela??? ¿Vas a depender siempre de lo que te hagan los novios? NO puedes ser siempre una carga para otra persona. Tienes que hacer las cosas por ti misma. APUNTA.

      Diosssss, ¡pero qué tía!

     Se sienta de mala gana y con cara de absoluto fastidio, super ofendida... Y supongo que sorprendida de que por una vez no le funcionase su técnica de dar pena haciéndose la imbécil. A partir de ese punto fue una hora y pico por el reloj con la menda intentado que la otra captase algo de lo que le estaba contando. Pero es imposible enseñar a quien no tiene la menor intención de aprender. 

     Extractos de nuestra "fantabulosa" clase magistral:

- A ver, el tiempo de inspección es el tiempo que pasas en la planta, menos la media hora de la comida, menos un cuarto de hora de GSRM, ¿vale?

- No sé...

- Ahora ya lo sabes. Te lo estoy diciendo: INSP= tiempo total - 0.5break - 0.25GSRM. Anótalo.

    Lo apunta después de que se lo repita tres veces. ¡¡Y se lo hace apuntar al novio en otro sitio!!

- Así que si ayer pasaste diez horas en la planta, pero media fue de break y un cuarto de GSRM, ¿cuánto te queda de inspección?

- ...

- ¿...?

- ...

Aún se lo está pensando...

Otro ejemplo:

- A ver, lo primero que tienes que hacer es elegir el día, después la planta en la que trabajaste ese día, luego la hora de entrada y de salida... 

En total cinco pasos. CINCO. Que le apunto por orden y se los enumero. Después del uno viene el dos, después del dos, el tres, después del tres... Pues con el puñetero papel delante, no hubo huevos a que lo hiciera sin que el novio le chivara al oído!!! "Esta tía me está puteando", caigo de la burra. Y es que estaba haciendo verdaderos esfuerzos para parecer subnormal. En serio. Sólo se le encendía por arte de magia la bombilla cuando el novio cedía y le decía algo... Algo que era exactamente lo mismo que la tipa tenía POR ESCRITO y que le había repetido yo diez veces antes. Pero necesitaba el factor pena, y hasta que no lo conseguía, hasta que no conseguía que el novio viniera ablandado a ayudarla a entender una simple resta, no podíamos dar el siguiente paso. Tenía que ir meando por las esquinas y marcando su territorio; "mi estupidez termina exactamente donde y cuando yo quiero que termine". Vale,me queda claro.

- Te quedan cinco minutos. Necesito el portátil para hacerme un Skype con casa. - Puestos a ser chulos...

    Lo que siguió fue muy gracioso, porque veías a la tía debatiéndose entre seguir haciéndose la imbécil (mirando con confusión a la pantalla para adjuntar un puñetero archivo) y terminar de una vez porque les iba a quitar el portátil para llamar a casa. Casi, casi urgía al novio a que le dijese lo que ella sabía perfectamente  que tenía que hacer, pero no le daba la gana, porque quería que se lo hiciese él. Patético. Y el tío, cómo no, repitiéndole por enésima vez con voz melosa lo que habíamos estado haciendo durante hora y pico.

¡Que te está puteando, colega! Nos está puteando a los dos. Mándala a la mierda.

- No es cuestión de querer, sino de NECESITAR saber hacer las cosas. Lo que no haces tú se lo estás obligando a hacer a tu novio, que no siempre vais a trabajar juntos... Igual ni a vivir. O igual la relación se acaba. ¿Qué vas a hacer después mientras no encuentras a otro que te haga las cosas?

    Flipa con que le esté soltando esto a la cara con esta desfachatez. No da crédito. No servirá de nada, que para eso se ha asegurado de conseguir un sumiso, pero me da igual. Vomito lo que tengo que decir y me quedo a gusto. La gente manipuladora me da muchísima rabia. Pero mucha, mucha.

    Tenía otra amiga que, sabiendo conducir, se negaba a hacerlo porque  decía que le daba miedo. ¡Y conseguía que su padre la llevase y recogiese cada día del trabajo! Cincuenta minutos en cada sentido. ¡¡¡...!!! La culpa, obviamente, era del padre por llevarla. Si no quieres conducir vas a pata o no vas, eso sí... Luego no vengas a pedirme pasta. 

     Tuve discusiones y discusiones con ella por este tema. 

- Pero vamos a ver... ¿En serio no te remuerde nada de nada la conciencia por hacer madrugar a tu padre todos los días para llevarte? ¿No piensas que a él tampoco le gusta conducir tanto? ¿Que estás gastando el doble de gasoil? Que tus padres también necesitan el coche para otras cosas, como para llevar a tus abuelos al hospital. ¿No te sientes culpable por atarlo tanto a estas edades? Está jubilado, debería poder estar tranquilo.Y cuándo te cases, tu marido trabaje en otro lado y necesites llevar a tu hijo de noche al médico porque está malo, qué vas a hacer? ¿Quieres ser toda tu vida una carga para alguien? ¿Quieres ser siempre un puto problema para los demás?

    No me vengáis ahora con fobias ni con mariconadas modernas... NO me lo trago. ¿Por qué antes estas estupideces no se daban? Porque la NECESIDAD empujaba a las mujeres a ser MUJERES de verdad. Con los maridos emigrando, se quedaban solas al frente de todo: casa, animales, tierras, hijos, suegros/padres... Eran personas que valían para algo, no se dedicaban a ser cargas porque ya ellas tenían bastantes. ¿Acaso os creéis que a mi madre no le daban sudores fríos cada vez que tenía que llevarme al pediatra, atravesar toda Coruña con el coche, estando la pobre sólo acostumbrada a conducir por caminos rurales? Una chiquilla de aldea que jamás había salido de ella. Chiquilla por fuera pero mujer por dentro.

- Nena, ahora vamos a ir calladitas hasta llegar a tal sitio, ¿vale? Necesito fijarme en lo que hago. - Me decía.

    Y yo procuraba ser una tumba de callada que me quedaba. Y sí..., nos perdíamos y a veces dábamos unos rodeos enormes por haber tomado salidas equivocadas o encontrarnos con direcciones prohibidas.

     ¿Era una aventura? No, no era una aventura. A menudo se le caían las lágrimas en silencio mientras intentaba averiguar dónde estábamos. Pero llegábamos finalmente, que era lo importante, con lágrimas o sin ellas. Y yo me quedaba alucinada con mi madre, que había llegado a un sitio tan "difícil de encontrar" desde mi punto de vista. Por supuesto, no perdía un minuto en contárselo a mi padre cuando llamase desde Suiza el fin de semana.

 No había margen para penas, porque la necesidad no lo dejaba. Había que hacer las cosas y punto. Y se hacían, y se aprendía haciéndoles, intentándolo o incluso fallando. Y se servía de ejemplo para los hijos. Por eso los hijos/as de las viudas de vivos, no somos ni seremos jamás Tontos Por Vocación, ni incentivamos que otros lo sean. Porque crecimos a la sombra de mujeres de verdad, no de damiselas en apuros que sólo saben esperar que los demás les hagan las cosas.

     Me da rabia esa gente manipuladora, pero en el fondo me dan bastante más rabia-pena los sumisos que con su comportamiento de perrillos falderos les incentivan a ser cada vez peores. Y es que para ciertas cosas, los Tontos Por Vocación, de tontos no tienen un pelo. Son gente manipuladora y egoísta, MALAS PERSONAS, en definitiva. Gente a evitar (o darles collejas si se puede), así que abrid los ojos y no les deis cancha ¡Que espabilen si quieren o que vayan a putear a su tía!

lunes, 4 de enero de 2016

¿Qué me ha pasado en 2015?

     En lo personal, empecé 2015 como acabé 2014: en el fondo del pozo. En lo laboral, pues peor: la primera semana  me despiden de un curro que me habían vendido como un trabajazo de la leche y al final resultó ser una chanchullada monumental. Me había hecho unas ilusiones enormes porque parecía que por fin todo empezaba a ponerse en su sitio y me quedé tocada y hundida.

     Estuve de enero a mayo en el paro, mandando currículums a varios sitios para distintas cosas y la verdad es que me llamaron de unos cuantos para entrevistas, pero todo eran tonterías temporales o directamente, tomaduras de pelo. NADA que mereciese la pena. Durante ese tiempo me reafirmé más si cabe en lo que ya sabía: si quería un trabajo serio en otro campo, necesitaba ampliar mis conocimientos y adquirir experiencia. En Reino Unido me ofrecían justamente eso. 

   ¡Pero me apetecía tan poco...! No había avanzado nada aún a nivel emocional desde la ruptura con el que había sido mi novio. No quería irme "por si acaso" se arreglaba. Aunque en el fondo sabía que no, que lo que no había sido en toooodos esos años, no iba a ser ahora. Y menos sin trabajo. Necesitaba redirigir mi vida a nivel laboral, que al menos ésa sí dependía de mí.
   
    Así que me vine para acá. Sabiendo que era lo que tenía que hacer, pero sin ningunas ganas. "Estaba de NO". Me sentía vacía. Dejaba demasiado atrás... Pero fueron pasando los meses y sin darme cuenta, aquí en PutoPueblo del que tanto he despotricado, rodeada de ovejas y casi en medio de la nada, de nuevo vuelvo a ser yo. Me estoy moviendo, formándome y adquiriendo experiencia en algo que me gusta y donde me lo paso pipa. Ha vuelto la Tranquilidad (bueno... no sé hasta qué punto ha vuelto o inconscientemente he ido a buscarla) La cuestión es que estoy con ilusiones y metas. Cuando pensaba en algo que resumiese este 2015, lo único que se me venía a la cabeza era TRANQUILIDAD. ¡Nada más lejos de la realidad! No hay más que mirar los posts de la primera mitad del año... Pero luego fue llegando la calma y empezó lenta y suavemente a cubrirlo todo... Como el sol que poco a poco va disipando la niebla por la mañana. Me siento tranquila y comparado con lo que tenía hace unos meses, es un sentimiento genial. Así que a este recién estrenado 2016 sólo le pido que la Calma-Paz-Tranquilidad que llegó en 2015 decida quedarse, que no es poco. Tan sencillo y tan difícil cuando te falta.
  
    Así que nada, éste es mi deseo de Año Nuevo ¡Tranquilidad para todos! Tranquilidad y paz mental para afrontar lo que la vida nos eche delante.