miércoles, 8 de julio de 2015

De lagos y castillos.

    Dediqué otro par de días a visitar el Loch Lomond and The Trossachs National Park (que me quedaba a media hora de Glasgow) y Stirling. Y cualquiera de ellos hizo un día muy bueno, teniendo en cuenta que era Escocia. De hecho cuando fui al parque nacional había tramos que iba oliendo las barbacoas de la gente todo el rato, y es que por ejemplo en la orilla del Loch Achray estaba lleno de pandillas de amigos pescando, con sus tiendas de campaña, sus cervezas y sus parrillas para la barbacoa. ¡Y te saludaban amigablemente al bajarte del coche! 

Scotish Longhorn, raza autóctona. Aunque ya se han extendido, ¡hasta en Galicia he visto alguna!

No sólo es que te saludasen sino que entablaban conversación y todo. 

- Spanish car... Whereabouts in Spain?

- Are you on holiday?

- Are you enjoying Scotland? ...? ...? ...?

- From there you have a good shot.

- Maybe you'll like to see the calf over there...

 Y estando yo acostumbrada a los rancios de los ingleses, pues flipaba, claro. jaja. (a los galeses aún no he tenido tiempo de calarlos)

Éste fácilmente tendría ya unos dos meses y medio - tres (y una neumonía del copón!) , pero cuando son pequeñitos son todo pelo. ¡Son una bolita!

       Más o menos, la zona era lo que me esperaba: monte con alguna que otra aldea o pueblo desperdigado. Está bien, pero sin que haya nada que llame especialmente la atención.


Loch Katrine

Y así es Callander, el pueblo más grande que visité ese día. Las fotos no tienen nada de especial, son sólo para que veáis cómo cambia la arquitectura con respecto a la de Inglaterra o Gales:




    Al salir de casa pensaba volver por Stirling pero, como se aprecia en las imágenes, era demasiado tarde ya. Mejor ir otro día sin prisas y dedicarle más tiempo. Y eso hice. No es que me llamase especialmente, pero estando tan cerca...

      Por supuesto, la visita "obligatoria" allí es el castillo, imponente allá arriba.



       Así que, previo pago de las 14,5 libras que vale la entrada, me dispuse a explorarlo con calma.




      No es lo que se te viene a la cabeza al pensar en un castillo, sino que son varios edificios dentro de un recinto amurallado. Más que castillo es una fortaleza. Pero bueno, llámenlo como lo llamen, vale la pena visitarlo.



Hay varias exposiciones sobre distintos temas.


Se recrean los interiores como debían de ser en su día...

Dormitorio de la Reina

... pero lo que más te mete en el ambiente que se debía de respirar en su heyday son precisamente las cocinas:


Hay de todo. ¡Dan ganas de quedarse a comer!
Casi casi se oye el bullicio de todos los personajes.

     Me pasé allí dos horas, aunque bien podría haberme pasado más. Lo que ocurre es que quería ver más cosas, como la antigua prisión, a la que llegué justo después de que admitieran a los últimos visitantes. ¡Lástima! 

    Bueno, no pasa nada, volví para arriba y me di un buen paseo por el cementerio, que, cómo no, estaba lleno de paseantes, algún que otro turista y bastantes paseadores de perros. Sin duda es el que más me ha gustado. Se respira paz.

Nada que ver con los ingleses.
¿Es o no es chulo?


Y justo al lado está el antiguo hospital o almshouse, como ellos lo llaman. De 1600 y pico, parece ser.

Cerrado, cómo no...
Me gustan las farolas.

En frente justo, la iglesia, cerrada a cal y canto también. grhmfffmf!!!

Comí tardísimo; a las cinco o así. Comida-cena en un pub tipo Wetherspoon en el que me zampé un share platter gigantesco para mí sola. Y es que ¡estaba agonizando! jaja

Dediqué el resto de la tarde a callejear: 


Y a admirar los edificios.




Es una "ciudad" muy muy pequeñita, así que como lo que hay que ver, está visto, decido ir volviendo ya a casa. Al entrar en el coche, recuerdo que tengo algo de fruta, así que me paro a comerla en el paseo que rodea por abajo al castillo. Y me encuentro con esto tallado en un tronco:

Parece el "perro-dragón" de La Historia Interninable. :)


    En fin... Que Stirling, que fui con cero expectativas (al contrario que Edimburgo), me gustó mucho (al contrario que Edimburgo). Definitivamente es mejor no esperarse nada ni ir con ideas preconcebidas a los sitios.

Ésta era la foto que estaban todos los yanquees sacando como locos antes de montarse en su autobús, ¡así que yo no iba a ser menos! 

2 comentarios:

  1. Buenas noches

    Pues si que poco tiene que ver con Dorset, pero no deja de ser bonito.

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