martes, 31 de marzo de 2015

Atropellos buscados

      ¿Qué se suele pensar cuando se oye la noticia de un atropello? Que el conductor iba como un loco. No falla. Yo, sin embargo, por haber visto ya de todo conduciendo pienso casi siempre lo contrario. A saber cómo iría la "víctima" para que el otro la atropellara. Hay gente que tiene prisa por morir. Esto es así. Y a la mayoría no deberían dejarle salir de casa sin arnés y correa. Esto también es así.

      Halaaaaa... Toma exageración, Arabella. ¡Qué falta de sensibilidad! Vaya comentario...  Sí, sí, lo que tú digas. Espera que te cuento...

      Iba yo el otro día al entierro de una hermana de mi abuela y estaba aquello a tope de coches: delante del crucero, en las entradas de las casas, encima de la acera... Por todas partes. Y en esto una señora que iba delante saluda a otra que venía por el otro lado de la calle:

- Hola Menganita, ¡Qué guapa estás y qué bien te conservas!
- Ay, hola, Fulanita. No te había reconocido. Espera que te doy un beso.

     ¡Y va la mujer y se pone a cruzar la calle justo en la curva! Donde ya de normal no se ve, así que con coches mal aparcados de los dos lados, encima de la acera y ocupando parte de la vía, ya no hay nada de visibilidad.

- Anda, ¡Qué botas más calentitas traes! Me gustan.

      Y el demonio de la otra vieja ¡¡¡SE PARA!!! justamente en medio de la curva mirándose las botas y allí PARADA le explica a la otra dónde se las ha comprado. ¡¡¡¡¡...!!!!! En medio de la carretera. En curva y con cero visibilidad. ¡Hay que joderse! Señora... si quiere morir, tiene el río doscientos metros más abajo y no le complica la vida a nadie. ¿Qué necesidad tiene ningún conductor de quedarse con la imagen de la puñetera vieja hecha picadillo debajo del coche, de quedarse con el sentimiento de culpabilidad para toda la vida? ¿Que quiere morirse? ¡Muérase, coño, pero no involucre a nadie más!

      Es que las viejas que van o vienen de misa... ¡tienen más peligro que una manada de vacas! A las vacas les tocas el claxon y se apartan. Las viejas no. A las viejas les tocas el claxon (en vez de ir arrimadas al borde, van por todo el medio)... ¡y te saludan! ¡¡Te saludan!! $%&@*#&% ¡Mecagohastaenmimalditaestampa...! ¡Apártense, leñe, apártense! ¿O por dónde coño paso? 

      Al poquito tiempo de tener carnet casi atropello a una vecina mía. Me faltó nada. También iban para misa. Voy despacito, despacito... Pero como van con sus historias hablando ni me ven ni me oyen, así que les toco el claxon. Como no les da la cabecita para más, se PARAN justo donde están (en toooodo el medio), miran bien a ver quién es..., ven que soy yo... y, efectivamente, me saludan sin moverse de donde están (en el puto medio). Al fin empiezan a apartarse... unas para la izquierda y otras para la derecha. Meto primera y arranco de nuevo... y una puñetera vieja de las que se habían apartado para la derecha SE ME ECHA DELANTE ADREDE!!! ¡¡¡A menos de un metro!!! Para apartarse para el lado izquierdo de la carretera, porque de repente se acordó de que el derecho no "era su lado". Joderjoderjoder, ¡¡qué susto!! Y qué poco le faltó. Bajé la ventanilla y le dije de todo. ¡Vaya manera de buscarme problemas si llego a pillarla! Venga abogados y juicios y problemas. ¡¡La madre que la parió, desgraciada!! ¿Qué hubiera pasado si en vez de ser vieja y hacérmelo a mí, fuera joven y se lo hiciera a otro? Probablemente que se hubiese bajado del coche y le partiese la cara. Y se lo tendría bien merecido.

      En otra ocasión, cuando aún iba de prácticas con otro veterinario casi atropellamos a otra mujer. Carretera de monte, estrecha y llena de curvas y de maleza en los bordes. Nos dirigíamos a hacer el último aviso, sobre las diez y pico de la noche, por una carretera de monte sin iluminar y, de repente, a la vuelta de una curva ¡casi nos comemos un bulto negro! Pegamos un volantazo y lo esquivamos. ¿Y qué era el "bulto"? Pues una señora de ochenta y pico años, toda vestida de luto de los pies a la cabeza (sí, habéis leído bien: de luto y de noche) y que la pobre no debía de oír prácticamente nada, porque ni se enteró de que estuvo a un paso de que la matáramos. Ya me diréis qué leches hacía la mujer por allí a aquellas horas. A partir de ese día cuando pasábamos por allí ya íbamos más despacio y con mil ojos, a ver por dónde iba a salir. Nos la encontrábamos siempre a la misma hora y siempre igual: de negro. Y de noche. Hace unos años que murió. ¿Adivináis cómo? Pues sí: atropellada. Cuando me lo dijeron sólo pensé que menos mal que no nos había tocado a nosotros el marrón, porque era cuestión de tiempo que algún coche se la llevase por delante. ¿Hasta qué punto esa muerte fue un accidente? Cerca de noventa años, sorda como una tapia, vestida de negro y andando de noche como el lobo. ¿Qué se podía esperar?

      Otros a los que también les gusta tentar a la muerte son los ciclistas. Cada cierto tiempo sale alguna campaña de "concienciación" diciendo que no sé cuántos cientos o miles de ciclistas fueron atropellados en el último año... ¡¡Pocos me parecen, tentando a la muerte con la insistencia con que lo hacen!! Para empezar, cuando van en grupo, en vez de ir por el arcén y en fila, van al montón, ocupando todo el carril. ¡Hala, alegría! En una carretera amplia no pasa nada porque los ves... Pero ¿y cuando se ponen a pedalear por carreteras supersecundarias llenas de curvas y sin arcén ni leches? Pues que, como conductor, lo que menos te imaginas es que vayas a encontrarte un grupo de inconscientes sin amor a la vida ocupando tu carril. Con suerte, te dará tiempo de frenar (con SUERTE, porque recordemos que el límite suele ser de 90 y, como norma general a 70 y pico sí que vas) Pongamos que vas a setenta, carretera de monte, estrecha, con curvas y cuesta arriba... a esa velocidad encontrarte de golpe con un grupo de ciclistas es como encontrarte un obstáculo inmóvil, ya que vas mucho más rápido que ellos. Si sigues teniendo suerte y no te da tiempo a frenar del todo, podrás pegar un volantazo e invadir el carril contrario. Si no hay suerte, por el carril opuesto bajará un coche o un camión. ¿¿De verdad se piensa el PobreCiclistaMiCuerpoEsMiCarrocería que me voy a meter debajo del camión para no pillarle?? Primero mi vida. Instinto de supervivencia, lo llaman. No basta sólo con aprenderse el código de circulación y proclamar tus derechos. Ante todo y sobre todo, Sentido Común. Sin él da igual las campañas de concienciación que se hagan. Si el propio ciclista no tiene conciencia de los peligros en que se mete al pedalear por según qué sitios, apaga y vámonos. 

      El atropellado se va al otro barrio o se queda con secuelas para siempre. Pobre. Pero ¿y el que lo ha atropellado, quién piensa en él y en cómo se queda esa cabeza? ¿Las secuelas mentales que también le quedarán de por vida? ¿Sentimiento de culpa, depresión...? Igual era su culpa... IGUAL. No siempre. Me atrevo a decir que en la mayoría de los casos el "accidente" es causado por la víctima, por no tener ni dos dedos de frente.

     Es lo que veo y es lo que pienso. Hala, los palos, en los comentarios.

5 comentarios:

  1. jajajajajaja me sorprende que no tengas aluvión de comentarios llamandote de todo menos bonita :D

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    1. Veeeeenga... ¡No te quedes con las ganas, que yo puedo con todo! jajajaja. :-P

      No sé si conduces o no, o si sólo lo haces por ciudad o no... Pero como lo hagas por pistas y carreteras rurales, estoy segura de que estarás ya curada de espanto con las cosas que se ven. También hay mucho loco al volante, no vamos a decir ahora que los conductores somos todos unos santos super responsables, ni mucho menos. Pero la verdad es que la gente que conduce se suele comportar con MUCHA más prudencia cuando va de peatón.

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  2. Ayer mismo, casi me tira de la bici un idiota que abrio la puerta del coche sin mirar si venian ciclistas (el coche estaba aparcado y no se veia si habia gente dentro o no, yo iba en mi carril bici...menos mal que mi bici tiene buenos frenos :p)

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    1. jejejeje. Has vuelto adrede, eh? jejeje Eso me dice que te quedaste con las ganas de bajarte de la bicicleta y "explicarle cómo era el tema". ¿Era un tío muy grande? ¿Era un anciano? :P Así nos quedamos todos a veces, lo que nos queda es escribir un post cargado de mala leche, más que nada para no envenenarnos. ¡Bienvenida al club! ;-)

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  3. Eran marroquís...en un barrio con muchos de ellos, mejor quedarse con las ganas de darle una hostia, porque te aparecen unos cuantos dispuestos a sacudir...

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Vamos, ¡puedes opinar! ;)