miércoles, 14 de enero de 2015

Le he pillado los petas para un colega.

         Es lo que me suelta de camino a casa la estudiante porrera con la que compartí piso estas últimas semanas. Después de que el casero viniera cuatro veces a pedirle el dinero del alquiler, de llamarme para que le abriera la puerta un día a las ocho de la mañana cuando volvía de marcha porque le habían "robado" las llaves (solamente las llaves. Ni móvil, ni la cartera, ni el bolso... No, solo las llaves. ¡Qué casualidad!). Después de contarme que "jotíamepasadetodo..."


-¿Qué ha sido esta vez?- Pregunto.

- El chaval con el que quedo a veces me ha preguntado si le había cogido las joyas a su madre, que dice que le faltan desde el día que dormí allí. ¡Jotía...! ¿Pero de qué va?

- ¡¡¡¡¡¡¡¡...!!!!!!! Pfffffff.

    Me quedo tan flipada que no sé ni qué decir. Solo pienso: Arabella, ¡lárgate de aquí pero ya! Está tan zumbada la chavala que aún por encima va y lo cuenta. Alucino con que no sea consciente de la gravedad de lo que me está confesando. A partir de ése día siempre me llevo el portátil conmigo cuando salgo de casa. Fiarse de Dios y echar a correr, como dice el refrán. 

    Llega el día de Nochebuena, y cuando estoy recogiendo todo para irme a casa, llega ella con el billete de tren. Para ir a mi casa tenía que pasar por cerca de la suya, así que llama a la estación a ver si puede devolver el billete y recuperar el dinero. Sí que puede, así que se viene conmigo. Intuyo que va a ser un viaje interminable... La niña no deja de hablar y hablar y hablar... Le gusta escucharse. Pero debe de empezarle el mono y me pregunta si puede fumar en mi coche. Un coche nuevo que se ve que es nuevo. ¿¿¡¡Pero cómo se te ocurre siquiera proponerlo!!?? Sí, mujer, mismamente, que lo he mantenido cuidado y limpio hasta ahora específicamente para que me lo estrenaras tú con el tufo a la mierda del tabaco. 

   Tres veces me pregunta si puede fumar. Tres. Que si hay unos ambientadores que no se nota nada... No. Que si hay una espuma para quitar el olor de los asientos... Te he dicho que no. Que venden un spray no sé dónde que...

- Mira, no tendría problema en que fumaras en el coche si éste tuviera baca. 

Tarda unos segundos en pillarlo. Al fin lo deja y cambia de tema:

- Jotía... este mes voy fatal de pasta. Le he pillado los petas a "un colega" y no me los ha pagado.

     Joderjoderjoderrrrrrrr. Que la niña ésta fijo que lleva suministro para pasar las vacaciones de Navidad. Un alijo que le dure las dos semanas. Ay, Dios... Ay, Diosssssssss. Que es salida de vacaciones; aún nos va a parar la Guardia Civil y se me va a caer el pelo por culpa de la niñata de los huevos. ¡Que el coche es mío! La próxima vez la va llevar Cribas o ir a pata.

     Os juro que voy acojonada. No veo el momento de llegar y que se baje. Que en esta zona los controles policiales en carretera buscando "sustancias" son bastante frecuentes. Me han parado alguna vez, de hecho. Pero hasta ese día nunca había tenido motivos para preocuparme de que me revisaran el vehículo. 

     ¿Cómo llegué a convivir con semejante elemento? Pues porque me avisaron un viernes a última hora de que empezaba a trabajar el martes. El fin de semana las inmobiliarias estaban cerradas. El 80% de los anuncios que ví por internet eran del verano y no se habían molestado en quitarlos. Este señor era el único que aún seguía buscando inquilino, que no pedía que me comprometiera por al menos seis meses y que pedía una cantidad razonable. Sólo ví al casero, cuando me dio las llaves no había nadie más en casa. Fue conocer a la niña y querer largarme. No me ha dado tiempo. Me despidieron antes.

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