viernes, 30 de enero de 2015

¡Cómo ha cambiado el cuento!

      Puedo contar esto ahora porque el profesor en cuestión está muerto, así que lo que diga no va a traerle problemas al pobre. Fumador empedernido, con los dedos amarillos y que con un cigarrillo ya encendía el siguiente. Menos en clase, fumaba en todas partes: en la sala de profesores, en los pasillos, en el patio mientras vigilaba a los críos, entre clase y clase... Fue mi tutor en 7º y en 8º de E.G.B., en una época en que el tabaco estaba mucho más aceptado socialmente, se podía fumar y de hecho se fumaba en prácticamente cualquier lado. Los no fumadores asumían que los que sí fumaban tenían pleno derecho a obligarles a respirar su peste. Algo que hoy en día nos parece inconcebible, y eso que no ha pasado tanto tiempo.

   Si entonces hubieran existido todas las restricciones que hay ahora para fumar en el lugar de trabajo y sobre todo en sitios públicos (ya no digamos colegios u hospitales), igual hoy seguiría vivo... Murió de un cáncer de garganta que luego metastatizó.

   Pero lo que quiero contar no es cómo se han reducido drásticamente los espacios donde los fumadores podían atufar alegremente a los demás, quisiéramos o no. Pretendo que veáis hasta qué punto han cambiado las cosas a nivel de que por fin la gente lo viera como la porquería nociva que es. Ahora supuestamente, hay que ser mayor de 18 años para poder comprarlo, ¿no? Si se demuestra que alguien le vende a menores, le puede caer un puro que no le deja con ganas de repetir. 

    Pues nuestro querido tutor empezó a organizar la por todos esperadísima "Excursión de Octavo" el verano anterior. La primera forma de hacer dinero para ella sería un poner chiringuito en una fiesta multitudinaria que se celebra cada agosto en el pueblo de al lado. Era amigo de los de la organización y consiguió que no nos cobraron nada por poner nuestro tenderete. Un chiringuito de refrescos, golosinas y... TABACO así de tapadillo. ¡¡¡Atendido por mocosos de doce y trece años!!! Propuso la idea en una reunión de padres (sí, has leído bien: en una_reunión_de_padres) y se acordó que era una gran idea. Y vaya si lo fue... Se vendió casi medio millón de pesetas en un fin de semana. Y casi todo en tabaco. ¿¿Os lo imagináis hoy en día?? Iríamos de cabeza al reformatorio después de que nuestros padres perdieran nuestra custodia.

     La fiesta en aquellos años era un fiestón. Duraba todo un fin de semana y se pasaban por allí varios miles de personas. Se hacía en los terrenos donde colindan tres ayuntamientos y había de tooodo: rally de coches y de motos, gymcana, carreras de carrilanas acuáticas, carreras de caballos, salto de altura, monta salvaje, caza del cochinillo (se embadurnaba un cerdito en aceite y se soltaba en un curro todo enlodado; quien consiguiese atraparlo se lo llevaba a su casa) exposición, venta y subasta de ganado y de todo tipo de maquinaria agrícola, exposición y venta de coches, liguilla de fútbol, pruebas de fuerza, música y baile tradicional, música de verbena, espectáculos de cetrería, exhibiciones de perros adiestrados, caza del jamón (se embadurnaba en grasa un tronco de eucalipto bien pelado e inclinado sobre el río con un jamón atado en la punta, el que consiguiese llegar hasta él, se lo quedaba), atracciones de feria, casetas para comer churrasco y pulpo... Un poco de todo. 

   La "fiesta" ahora consiste en un macrobotellón al aire libre, donde los chavalillos se tiran el fin de semana bebiendo y colocándose en sus tiendas Quechua (ya podían patrocinarlo, porque con las que venden...) No queda nada de lo que había, tan solo alguna orquesta regulera el sábado por la noche y una disco móvil para barullar. Bueno, y las ambulancias, sólo que ahora no son para los posibles heridos por caballos o al tonto de turno que por andar haciendo el gandul se caía al río con la moto o el quad... Ahora son para los comas etílicos (y sin ser etílicos también) Hay menos tabaco, sí, pero ahora entre los adolescentes se bebe mucho más a lo bestia y consumen drogas de otro tipo. Para muchos, el fin último del tema es el emborracharse/colocarse y hacerlo en manada, además.

     ¿Si se ha conseguido cambiar la mentalidad con respecto al tabaco, no se puede con lo demás? ¿Por qué vuelve a haber esa aceptación con los porros y las pastillas, por ejemplo? Cuando yo iba al instituto a los pijos porreros no los mirábamos como Los Guays, sino como Los Yonquis Ricos. Bastantes de ésos de mi curso terminaron pasándose a cosas más duras y probando la cárcel, y los chavales "normales" SABÍAMOS que terminarían así. No nos mezclábamos.  Una porque como nosotros éramos de aldea y más pobres, se creían superiores y dos porque nosotros los asociábamos con problemas y no queríamos que nos relacionasen con ellos. Ahora no... ahora los "normales" creen que lo normal y lo que mola es meterse mierda. Ya no es algo de pijos con pocas luces y mucho dinero; se está generalizando.

*Lo sé: me estoy convirtiendo en una abuela cascarrabias.

        Ah, la excursión fue a Madrid. Nos pasamos allí una semana visitando todo lo visitable y también fuimos a Toledo y Segovia. Aún sobró dinero para alquilar un autobús a final de curso e irnos un día a la playa. Ése día aprendí a nadar al estilo perro, que aún no he sido capaz de mejorar.

miércoles, 14 de enero de 2015

Le he pillado los petas para un colega.

         Es lo que me suelta de camino a casa la estudiante porrera con la que compartí piso estas últimas semanas. Después de que el casero viniera cuatro veces a pedirle el dinero del alquiler, de llamarme para que le abriera la puerta un día a las ocho de la mañana cuando volvía de marcha porque le habían "robado" las llaves (solamente las llaves. Ni móvil, ni la cartera, ni el bolso... No, solo las llaves. ¡Qué casualidad!). Después de contarme que "jotíamepasadetodo..."


-¿Qué ha sido esta vez?- Pregunto.

- El chaval con el que quedo a veces me ha preguntado si le había cogido las joyas a su madre, que dice que le faltan desde el día que dormí allí. ¡Jotía...! ¿Pero de qué va?

- ¡¡¡¡¡¡¡¡...!!!!!!! Pfffffff.

    Me quedo tan flipada que no sé ni qué decir. Solo pienso: Arabella, ¡lárgate de aquí pero ya! Está tan zumbada la chavala que aún por encima va y lo cuenta. Alucino con que no sea consciente de la gravedad de lo que me está confesando. A partir de ése día siempre me llevo el portátil conmigo cuando salgo de casa. Fiarse de Dios y echar a correr, como dice el refrán. 

    Llega el día de Nochebuena, y cuando estoy recogiendo todo para irme a casa, llega ella con el billete de tren. Para ir a mi casa tenía que pasar por cerca de la suya, así que llama a la estación a ver si puede devolver el billete y recuperar el dinero. Sí que puede, así que se viene conmigo. Intuyo que va a ser un viaje interminable... La niña no deja de hablar y hablar y hablar... Le gusta escucharse. Pero debe de empezarle el mono y me pregunta si puede fumar en mi coche. Un coche nuevo que se ve que es nuevo. ¿¿¡¡Pero cómo se te ocurre siquiera proponerlo!!?? Sí, mujer, mismamente, que lo he mantenido cuidado y limpio hasta ahora específicamente para que me lo estrenaras tú con el tufo a la mierda del tabaco. 

   Tres veces me pregunta si puede fumar. Tres. Que si hay unos ambientadores que no se nota nada... No. Que si hay una espuma para quitar el olor de los asientos... Te he dicho que no. Que venden un spray no sé dónde que...

- Mira, no tendría problema en que fumaras en el coche si éste tuviera baca. 

Tarda unos segundos en pillarlo. Al fin lo deja y cambia de tema:

- Jotía... este mes voy fatal de pasta. Le he pillado los petas a "un colega" y no me los ha pagado.

     Joderjoderjoderrrrrrrr. Que la niña ésta fijo que lleva suministro para pasar las vacaciones de Navidad. Un alijo que le dure las dos semanas. Ay, Dios... Ay, Diosssssssss. Que es salida de vacaciones; aún nos va a parar la Guardia Civil y se me va a caer el pelo por culpa de la niñata de los huevos. ¡Que el coche es mío! La próxima vez la va llevar Cribas o ir a pata.

     Os juro que voy acojonada. No veo el momento de llegar y que se baje. Que en esta zona los controles policiales en carretera buscando "sustancias" son bastante frecuentes. Me han parado alguna vez, de hecho. Pero hasta ese día nunca había tenido motivos para preocuparme de que me revisaran el vehículo. 

     ¿Cómo llegué a convivir con semejante elemento? Pues porque me avisaron un viernes a última hora de que empezaba a trabajar el martes. El fin de semana las inmobiliarias estaban cerradas. El 80% de los anuncios que ví por internet eran del verano y no se habían molestado en quitarlos. Este señor era el único que aún seguía buscando inquilino, que no pedía que me comprometiera por al menos seis meses y que pedía una cantidad razonable. Sólo ví al casero, cuando me dio las llaves no había nadie más en casa. Fue conocer a la niña y querer largarme. No me ha dado tiempo. Me despidieron antes.

domingo, 11 de enero de 2015

Breve resumen de todavía más breve trabajo.

         Después de tropecientasmil entrevistas, me contrataron al fin para el que parecía ser El Trabajo, así con mayúsculas. Ése en el que por fin una puede sentirse realizada, ése que te dará de una vez por todas la tan ansiada estabilidad, ése donde vas a "crecer profesionalmente (¡qué pomposo suena esto último!), ése donde vas a cobrar un buen sueldo... Sí; Ése.

    ... O eso parecía. Al menos hasta que, a los pocos días de empezar a trabajar (tres, concretamente), preparando los papeles para una inminente auditoría, descubro que soy la quinta alma cándida del año en pasar por ese puesto. 

    ¡¡¡...!!! Pero..., pero..., pero... ¡¡¿¿Pero qué coño pasa aquí??!! Empiezo a rallarme de lo lindo. Me apunto disimuladamente todos los nombres con la intención de buscarlos en la red al llegar a casa. Por la noche miro por internet si me han pagado los cuatro días del mes anterior. Sí que lo habían hecho, puntualmente y más de lo que me esperaba. Bueno, pagar parece que pagan... Me quedo algo más tranquila. Busco en Linkedin y en Facebook a los otros incautos anteriores a mí, pero no encuentro a ninguno de ellos, así que no puedo satisfacer mi curiosidad. A la semana siguiente, al empezar a visitar granjeros, TODOS flipan con que ya haya otra veterinaria nueva y me preguntan si "vengo para quedarme o para irme también"

- Espero quedarme.- Contesto. Nadie me dice qué pasa para que cambien tan rápido de personal.

     La siguiente rallada viene cuando le pido a la administrativa la lista de todos los granjeros que tengo que visitar, con los teléfonos para poder quedar con ellos e ir planificándome las rutas. Contestación de la chica:

- No, no, no. Cuando vayas a ir ya te los llamo yo. LOS DATOS DE LA EMPRESA NO PUEDEN SALIR DE LA EMPRESA.

- ¿...? Esto... Verás..., es que ahora trabajo para la empresa. 

     Durante dos semanas estoy visitando granjeros y de repente me ponen a hacer papeleo y tonterías, pasando el rato, vaya. Incluso me meten una semana de mañana como operaria de planta. A mí mientras me paguen me da igual. El dos de enero miro si me han pagado el mes de diciembre. Buahhhhh, flipo en colores con la cantidad. Nunca había cobrado tanto, ni siquiera parecido. ¡Joder! No entiendo cómo me pagan tanto y luego no me dan trabajo para lo que supuestamente me necesitaban. ¿¿¿...??? A pesar de que me paguen tan bien, no me mola nada estar "pasmando", ya que me hace sentirme inútil. Bueno, este mes ya empieza la formación que me prometieron, supongo que luego sí que me pondrán a trabajar en serio. Aunque... ¡qué raro que no me hayan dicho nada del curso todavía!

    El jueves pasado me dice la subdirectora si puedo ir a su despacho y allí que voy ya con una nube de moscas detrás de la oreja. Efectivamente el discurso empieza con "mesabemaldecirteesto" y sigue con "eresmuytrabajadorapero". Pero... según su versión, resulta que como la competencia estaba pagando tarde y mal a los granjeros, éstos vinieron en masa para esta empresa, de tal manera que ahora sacrifican más animales de los que su cliente es capaz de darles salida. Consecuentemente al sobrarles granjeros, también les sobraba yo (la encargada de conseguirles más)

    Sin embargo, cuando entro en Infojobs, a ver si hay algo a lo que pueda apuntarme, veo que estos pájaros habían sacado una oferta para ese puesto que ahora supuestamente no necesitan con fecha de la semana anterior.  Más otras dos más; una para la planta que tienen en Tarragona y otra para la de Lleida. ¿¿¡¡Que coño está pasando!!?? ¿Por qué cambian así de personal? ¿Por qué me habrán echado? ¿Cómo es que pagan tanto y luego no te dan trabajo que hacer? Super raro todo. ¡Menos mal que no me había comprometido a permanecer X meses en el piso! Busco nuevamente a los anteriores veterinarios en facebook y linkedin, pero sin resultados. ¡Me quedaré con las ganas de saber! Tiene que haber unas chanchulladas de la hostia.

     Otro día os hablo de la compañera de piso, que tenía muuuuucha tela.

viernes, 2 de enero de 2015

Hórreos portugueses.

          
Espigueiros de Soajo.

     ESPIGUEIROS, como los llaman ellos. Si son para almacenar "espigas" (mazorcas de maíz en portugués y gallego), lo lógico es que sean espigueiros y no hórreos o cabazos, como los llamamos aquí. Creo que es un idioma mucho más intuitivo que el nuestro, por lo menos tiene más sentido. 

Se apoyan sobre esos "pies" para evitar que suban los ratones.

      Básicamente, lo que nos llamó la atención fue que estuviesen todos juntos en un mismo sitio, pero siendo como son para secar y curar maíz, lo inteligente es colocarlos así, en el sitio más alto de la aldea, donde les dé bien el aire desde todos lados. El grano aireará mucho mejor que si estuvieran como aquí, entre las casas, que les hacen abrigo. En esa zona no; montones y montones en un mismo lugar, arriba del todo. 

Imaginaos a las mujeres de antes, bajando en zuecos por esas piedras mojadas y con varios kilos en la cabeza.

A excepción de la puerta, es todo de piedra, incluido el tejado.

       Cruces y cruces por todas partes. En los nuestros suelen combinarse el símbolo cristiano de la cruz con el símbolo pagano del cono, que representa la abundancia.  Que, si te paras a pensarlo, ¡qué de cosas se siguen haciendo durante siglos y siglos simplemente por costumbre o tradición! En este caso más de dos mil años, no sé cuántos después de haberso olvidado completamente el porqué. Dudo bastante que los canteros, al terminar la construcción y hacer los "remates" para el tejado, supiesen que uno de ellos era para pedir "fartura" o abundancia. Simplemente los hacían porque se habían hecho siempre y sin ellos, como que el hórreo no estaba completo. Los portugueses, se ve que son más católicos, jeje.

Espigueiros de Lindoso. Había docenas y docenas. La inmensa mayoría de 1800 y pico.



      Todos tenían los techos de piedra granítica (¡Será por piedra!). ¡Así los vendavales no son un problema!



  Tampoco habíamos visto jamás tantísimos juntos. Sorprende aún más teniendo en cuenta que están en una zona super montañosa y empinada (aunque en las fotos no se aprecie, ya que fueron tomadas justo en el sitio más plano). Esto está en el Parque Natural de Peneda-Gerés. Para vuesta información, penada/penedo significa piedra, así que el nombre ya lo dice todo. ¡No sé de dónde sacaban maíz para llenar tanto hórreo! Que las carreteritas son para ir en tercera-cuarta. ¡Muchas, incluso en segunda durante varios kilómetros! Así que ya os hacéis una idea de cómo es el sitio.

     Este sitio (uno de ellos) lo descubrí trabajando. Lo que ya no me hace tanta gracia es llegar a casa a las mil después de visitar clientes de allá abajo. Pero... ¡es lo que hay! A ver por cuánto tiempo, ya que hay una rotación del personal acojonante. ¡Soy la quinta persona en pasar por mi puesto en 2014!