lunes, 8 de diciembre de 2014

Un juego traducido por mí.




Reverso de la caja.
  No os lo había dicho, pero he traducido un juego del castellano al inglés para un amigo. Caja, cartas, instrucciones, leyendas... No es que sea un gran mérito o que tuviera tanta dificultad el tema, al fin y al cabo es inglés y no zulú, pero aún así me hace ilusión que algo que he traducido yo acabe rulando por cualquier lugar de España o Europa. jeje. 

    No solo lo he traducido sino que, junto con el chavalillo que tuve de prácticas y otra compañera suya de ciclo, fuimos de los primeros conejillos de indias con quienes lo probó. Estuvimos desde las primeras versiones, cuando jugábamos sobre un "tablero" dibujado en un folio y las fichas y cartas eran cachitos de papel. Nos pasamos como dos meses jugando prácticamente a diario y viendo qué fallaba o qué había que cambiar. Y llevó su tiempo porque es un juego bastante complejo, de estrategia, en el que los jugadores son distintos tipos de personajes con diferentes objetivos y van reuniendo amuletos más o menos poderosos y con funciones diversas para enfrentarse a sus enemigos.

    
     Como podéis leer en la primera foto, los jugadores son un grupo de peregrinos que, en su camino hacia Santiago, se quedan atrapados de noche en un bosque encantado. Para lograr salir, deberán reunir ciertos amuletos que sólo los seres mágicos que allí moran (la Meiga, la Moura y el Lobishome) les podrán dar, aunque, como seres grises que son, ¡se los cobrarán muy caros! Sin embargo, el mayor peligro es uno de ellos, ya que alguien se hará pasar por peregrino cuando en realidad es la Santa Compaña/ Rolda, que intentará atraparlos uno a uno , obligándolos a unirse a su procesión de almas en pena y vagar por los bosques para siempre.



    Ha quedado un juego muy pero que muy adictivo, aunque para llegar hasta aquí, ha habido que jugar y jugar. Que cada jugador jugase varias veces con cada personaje para asegurarse de que todo el mundo tuviese las mismas probabilidades de ganar independientemente del personaje que le hubiese tocado. 

    Al principio ganaban siempre los peregrinos, ya que la Santa Compaña tenía defensas muy débiles en comparación con los amuletos de los caminantes, así que se optó por dotarla de mejores defensas... No fue suficiente. Seguía perdiendo invariablemente. Se le dieron más y mejores cartas de ataque a la vez que se le quitaba algún amuleto a los peregrinos... ¡Pero luego ganaba siempre ella!

    Se optó por igualar fuerzas en cuanto a amuletos pero jugar con las vidas... Con cuántas debía empezar cada jugador y la forma en que cada personaje podía conseguir más. Nos echamos un sinfín de partidas y después de probar varias opciones, dimos con una con la que vimos que el problema estaba solucionado: ahora ya podía ganar cualquiera, le tocase ser peregrino o Santa Compaña. 

   Nosotros votábamos ya porque fuese la versión definitiva, pero su creador pretendía rebajar la edad a partir de la cual los críos pudiesen jugar y, tal y como estaba pensado, las partidas duraban demasiado, con lo que los niños más pequeños perderían el interés a la mitad. Se optó por hacer los enfrentamientos más dinámicos: antes si la Santa Compaña atacaba a un peregrino o viceversa, el otro sólo podía defenderse usando un Amuleto de Protección, ahora en cambio podría elegir entre defenderse con un Amuleto de Protección u optar por perder vidas pero usar un Amuleto de Ataque para hacer daño al atacante. ¡Bingo! Ojetivo cumplido: media de duración de las partidas, 45 minutos. Él dice que es a partir de seis años... pero yo veo que los menores de ocho o nueve se pierden con tanta complejidad. Lo ideal, a partir de diez u once.

Desde fuera nunca me hubiese imaginado que el proceso de sacar un juguete al mercado fuese tan laborioso y largo. Eso que yo sólo ví la etapa de pruebas tanto de juego como de ilustración.

    Ahora está en plena promoción y ayer me invitó a la presentación en Culturgal, junto con el dibujante Xosé Tomás, para incitar al público a jugar y conocerlo. Tuvo bastante éxito; los niños  (y adultos) se agolpaban para jugar e incluso se echaban varias partidas seguidas y los Reyes Magos también hicieron encargos y compras anticipadas. 

     Para más información, acudid a su página de facebook: Galileo Nenos, o a su página web: www.galileonenos.com

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Vamos, ¡puedes opinar! ;)