miércoles, 16 de julio de 2014

¿Preferís viajar solos?

     Es lo que iban preguntando el otro día en la radio, en el programa del Ciudadano García. Qué era mejor, ¿viajar solos o acompañados? 

   Depende... Si no tienes a alguien con los mismos intereses que te acompañe, lo mejor es ir solo. De lo contrario acabas de mala leche, frustrado y sintiendo que estás malgastando tu tiempo y dinero. Por ejemplo, lo que a mí me gusta es ver cosas, explorar con toda la calma un sitio y no pulirme mucha pasta, así que los amantes de las compras ya quedan excluidos de mi lista de posibles compañeros de viaje. No me importa lo que digan: ir de tiendas no es hacer turismo. Punto. Lo mismo los que son de ir de restaurantes. A mí el dinero que meto en carburante no me duele, sin embargo no me hables de ir a tal o cual sitio de moda a tomarnos un café o a comer. A ver... ¿¿Me estás diciendo que me estoy gastando 30 libras de gasolina en venir al culo del mundo a tomarme un café?? Ya puede saber a gloria bendita el puto café. Habértelo tomado en casa, ¡vamos a aprovechar la mañana en ver cosas!

    Recuerdo el primer día que fuimos a Castle Combe... Un sitio absolutamente PRE-CIO-SO y una chavalilla del grupo lo primero que hizo nada más bajarse del coche fue ver dónde había un pub para tomarse un café. Diréis: no es para tanto. Sí lo es si menos de media hora antes se había tomado otro. Sí lo es si lo que quiere es que los demás le acompañen, sí lo es si en cada pub hay que pasarse cuarenta y cinco minutos y fuera hace un día fantástico y hay tanto que ver, y sí lo es si hay un plan preestablecido que los demás quieren seguir. Niña... tienes tropecientos pubs al lado de casa, ¿¿a qué narices vienes, a parte de a poner de mala leche al resto de la gente?? Nota mental: a partir de hoy ésta se queda en casa. Adivinad qué hizo en el siguiente pueblo... ¡Exacto! Otro puñetero café en el que debía de ser pub más pijo de toda Inglaterra.

Con música en vivo y todo. ¡La sablada que les metieron fue épica! 

En ése se pasaron hora y media. ¡¡Ahogarla en el puñetero café era poco!! Yo me largué a explorar el pueblo por mi cuenta. 


No valorar un sitio así no tiene perdón.

A tal hora nos vemos en el coche. ¡Chao! Arrrgggggg!! 

     Con todo, el recuerdo que guardo de esa excursión es muy bueno, no sólo porque los sitios a los que fuimos eran espectacularmente bonitos sino por ir en grupo. Casi siempre me lo pasé mejor yendo en grupo. Cuando vas con gente (con la adecuada), además de disfrutar del sitio, disfrutas de la compañía y de las anécdotas que os pasan. 

     Descubrí sitios geniales sola, en los que a pesar de ir sola me sentía genial y disfrutaba como una enana... Pero en mi cabeza siempre llevaba a alguien... ¡Qué pena que J. no pueda ver ésto! ¡Ojalá estuviera aquí! Pero como J. estaba muy lejos, pues quería compartirlo con otra gente; cada vez que descubría un sito chulo ya estaba planeando llevar a alguien y compartirlo. Si no podía compartirlo llevándome a alguien físicamente, hacerlo mediante fotos; por whatsapp, por facebook, a través del blog... Aunque fuera sola siempre iba pensando en alguien: ¡Vaya! Esto le encantaría a M.J., a mi novio, a mi madre, a mi hermano... Me lo paso bien viendo que los demás también se lo pasan bien y sobre todo viendo cómo flipan, jejeje.

     Me divierto sola, pero prefiero compartirlo, comentar las sensaciones, reírnos, divagar... A los sitios que descubrí sola les tengo un especial cariño..., pero lo que más recuerdo son las veces que volví ACOMPAÑADA. 


Cuando me toque la lotería y pueda permitirme una vida bohemia me compraré un barquito -vivienda de éstos.


Lymington

Bourton-on-the-water.

    Las comparaciones son odiosas, pero cuando al mismo sitio en el que la chavalilla pasaba de todo, llevé a mi novio y veía cómo se interesaba y empapaba de todo lo que le rodeaba, no podía evitar pensar que con alguna gente, el llevarles de paseo es gasoil tirado.



Las tiendas de este pueblo le fliparon bastante, tanto por fuera como, sobre todo, por dentro.




Lo que hice con amigas o con el novio,  lo que alguna dijo, las anécdotas que nos pasaron, los descubrimientos inesperados, el río asqueroso en el que nos bañamos... Cuando pienso en un sitio, automáticamente recuerdo a la(s) persona(s) con la(s) que fui; lo que siempre me saca una sonrisa. Van íntimamente unidos en mi cabeza.


Por no mencionar que yendo acompañada, tienes quien te saque la típica foto de "¡¡Soy guiriiiiiiii!!"  ;)

Conclusión, ¿sola o acompañada? Acompañada de la gente adecuada (¡Y afortunadamente la encontré!)

3 comentarios:

  1. Completamente de acuerdo: cuando no se comparte el mismo espíritu de viaje, la compañía puede ser letal :-))

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. O te cortas las venas o le retuerces el pescuezo... LETAL!

      Eliminar
  2. Yo creo que lo importante es hablar las cosas antes de salir. Creo que he probado todas las posibles combinaciones, desde acompañada todo el día, hasta sola toda el día, pasando por desayuno y cena en compañía, pero el resto del día que cada uno haga lo que le de la gana! O también, si hay disparidad de intereses, se parte el grupo y que cada subgrupo haga lo que le plazca! Hablando se entiende la gente.

    Si bien "en general" viajar con la compañía es posiblemente la mejor opción, cierto es que yo he hecho viajes sola que no cambio por nada!

    ResponderEliminar

Vamos, ¡puedes opinar! ;)