martes, 22 de abril de 2014

De trotamundi por Taramundi

    Famoso por las navajas que allí se hacen, aunque realmente donde nos detuvimos un poco más fue en las aldeas cercanas de Mazonovo y Teixois. La zona es muy chula porque es bastante montañosa y muy frondosa, cubierta de bosques de árboles autóctonos, lo cual en la actualidad no es tan común como se podría pensar. Dentro de dos o tres semanitas, cuando la primavera explote en todo su esplendor, tiene que estar realmente espectacular con las distintas tonalidades de verde intenso de las hojas jóvenes. 



    En Mazonovo visitamos el museo de los molinos, bastante grande y completo, que aprovecha las instalaciones antiguas pero se ve la cantidad ingente de dinero que han tenido que meter para dejarlo tal y como lo han dejado: genial.





 Lo mejor es que puedes tocarlo todo, probar y poner cada cosa a funcionar. Por 3'80 euros que vale la entrada.




         
       Ahora es cuando tengo que confesar que después de haber hecho todo B.U.P. y C.O.U por la rama científico-tecnológica (con Biología y Química como optativas), y dar Física en primero de carrera, ayer por fin entendí (del verbo en-ten-der, no chapardeunlibro) con claridad meridiana cómo se relacionan el magnetismo y la electricidad. Es triste, lo sé, pero ¡más vale tarde que nunca! Explicado en  tan solo unas pocas líneas: en un cartelito al lado del experimento. 

     Nos paseamos un poco y luego seguimos los cartelitos morados... Teixois aparecía repetidamente, así que fuimos a ver qué había:


Una mini-aldea donde no creo que vivan mucho más de diez personas. Tienen otro conjunto de molinos abiertos al público, pero no entramos. 





  Mirad cómo son las iglesias/capillas de la zona:

Por fuera bonitas, bonitas, NO son.

Por dentro la cosa cambia.
      ¿Qué os parece la arquitectura? De bonita, más bien poco, pero a veces algo nos gusta no por bonito, sino por diferente. A mí personalmente ciertas cosas, más que rústicas, me parecen primitivas, pero precisamente por eso fuimos a ver la zona: buscando algo distinto. Con todo, no se aprecia el feísmo urbanístico de gran parte de Galicia, donde se mezclan sin pudor piedra, ladrillo, uralita, bloque de cemento y chatarras varias, quedando el resultado de verdadera pena. En esta zona de Asturias no y además tienen las carreteras tan, pero tan bien... Carreteritas que llevan poco menos que al medio del monte o a grupos de tres a cinco casas, con el pavimento en perfectas condiciones, con las cunetas de aglomerado, limpias y bien cuidadas. Así que primitivos sólo lo son en apariencia.

¡Hasta otra!

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