lunes, 10 de febrero de 2014

¿Había tanta gente pidiendo?

           Me sorprende la cantidad de gente que ha pasado y se está pasando por el local a pedir. Unos piden algo de dinero, otros vienen a vender baratijas que no necesitas ni quieres (pulseras, agendas, trapos de cocina) y otros, claramente indocumentados, pidiendo limosna y trabajo "¿Tienes trabajo para mí?". La semana pasada vino un chavalillo de apariencia árabe con la misma cantinela. 

- No tengo trabajo que darte, pero lo que podemos hacer es poner un anuncio en el corcho diciendo que te ofreces para trabajar en cuadras y cuidar animales con tu número de teléfono debajo. A veces los ganaderos preguntan si sabemos de alguien que quiera trabajar en una explotación.

- Yo no tengo teléfono. - Dice gimoteando, como suelen hacer ellos y los gitanos. No hay nada que más me reviente que que intenten darme pena.

- Es lo único que puedo hacer, lo siento.

- ¿No tienes un teléfono viejo para mí?

- O_o  ¿¿¡¿...?!?? No tengo, lo siento.

- ¿Y un ordenador? ¿Tienes un ordenador viejo para mí?- Pregunta, mirando mi portátil. ¡Pero qué mal rollo me da este tío pirado! Por favor, que se vaya ya.

- No tengo nada. Que tengas suerte.- Y le cierro la puerta. Me estaba dando un poco de cague yuyu con tanta insistencia pidiendo. 

         Los de las baratijas no han llegado a intimidarme, pero encuentro esa forma de vender "ofensiva", por decirlo de alguna manera. Entran con las cosas y ya le dices a la entrada que no quieres nada. Y siguen hacia el mostrador... Y tú repitiéndoles que no compras nada, gracias. Y ellos, venga que son hechos por los minusválidos (minus-válido... ¿¿que vale menos?? Tanto eufemismo, para al final decir una estupidez mayor que la palabra que intentan evitar... Que me parta un rayo si entiendo algo. Un día les dedicaré una entrada. ¡Nos estamos agilipollando con tanta corrección política!) de no-sé-dónde, que son para recaudar fondos para los enfermos de no-sé-qué, que son en apoyo a...

- No puedo, gracias.
- ¿No nos vas a ayudar?
- No puedo, de verdad.
- Esta gente lo necesita. 
- Lo siento. Que tengas suerte.

         A ver, lo siento por toda esa gente que a lo mejor sí lo necesita, pero yo no soy el Banco de España. Y si pudiera/quisiera colaborar ya me hubiese hecho socia de la ONG que más me gustase. Si te estoy diciendo que no, eso exactamente lo que quiero decir: ¡NO! Me parece bien que pidas; de vez en cuando puede sonar la campana y que alguien te dé algo, pero si no te lo dan no lo "exijas", ni vengas con chantajes morales. Es que ahora que se ha extendido como una plaga la moda de aparentar, o del postureo, como dicen los modernos, parece que si no estás afiliado y no ayudas a alguna ONG eres lo peor. A menudo les doy algo a los que están con la lata a la puerta del súper, pasando frío, mojándose y CALLADOS. Me dan bastante pena, a saber lo que han pasado para terminar ahí. Ellos sólo ponen la lata, no te "obligan" ni te intentan chantajear para que les eches unas monedas. Si les das te lo agradecen, y si no, siguen a lo suyo. Los de las ONGs no..., ellos piden activamente y de forma bastante "agresiva", realmente creen que tienes la OBLIGACIÓN moral de comprarles algo. Algo que ni necesitas, ni te gusta, ni quieres para nada. Como si tuvieses que pagar el "impuesto". Pues no, mira, no me sobra el dinero y vuestra actitud me da bastante rabia. Dame, dame, dame... Pedir todo el mundo sabe. 

        Me pregunto si no habrá gente que pide/vende para sí tomando el nombre de alguna ONG. La crisis hará que alguno se aventure en cosas raras, imagino. Yo creo que antes no había esta cantidad de gente pidiendo "a domicilio". Tres en una semana en un pueblo casi-aldea... Me llama la atención.

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