jueves, 25 de diciembre de 2014

Breve manual para entender a RRHH.

   Dado el panorama laboral actual, la mayoría tenemos bastante más experiencia de la saludable tratando con tan "estimado" departamento. Así que, de forma totalmente altruista, por aquello de que estamos en Navidad, con los regalitos y demás, en esto consiste el mío: Me dispongo a compartir mi saber acumulado con los afortunados que  no hayáis tenido el placer de tratar tanto con los de recursos humanos, más conocidos como erreerrehachehache, de empresas de todo pelaje. Creo que es el momento de elaborar un muy necesario phrase book para intentar traducir lo que nos cuentan en las entrevistas y los recién aterrizados en la búsqueda de empleo sepáis de dónde sopla el aire. 

     Parece lógico que empecemos por las presentaciones; auténticos cantos de sirena pensados para seducirnos y arrastrarnos al acantilado. Al principio cuando aún eres una cosita inocente, te lo crees todo y más. Ellos, venga a cantar y tú, venga a remar, impaciente por estrellarte. Pero como en todo, aquí también la experiencia es un grado y llega un momento en que al fin las pillas al vuelo:
  • Somos líderes del sector = Es tal chorrada que a pocos más se les ha ocurrido llevarla a la práctica. El "sector" lo conformamos nosotros, de hecho.
Tan líder que jamás había oído nada de vuestra existencia, a pesar de que yo sí me muevo en "el sector".
  • Somos una empresa joven y en fuerte expansión. = Nuestra cuota de mercado es cero tendiendo a negativo porque, al ser nuevos, no nos conoce ni el tato.
Evidentemente, si sois nuevos solo podéis expandiros o cerrar. Si el primer mes vendes una única unidad de lo que tú produces, es una miseria. Incluso si al siguiente vendes tres, sigue siendo una porquería. A menos, claro, que le pases la varita mágica de los porcentajes. Ohhhhh, ¡maravilla! ¡Tu facturación ha crecido un 300%! Ahí tienes la "fuerte expansión" 
  • Tenemos una plantilla muy joven. = No nos duran un carajo los empleados.
¿Qué hacéis entonces con los viejos? Hay mucha rotación porque la gente se va o la echáis. Bien porque hay un pésimo ambiente de trabajo, bien porque las condiciones son lamentables o se incumple el contrato. Quienes frecuentéis el infame mundo de los portales de empleo os habréis fijado en que hay ciertas ofertas que se repiten periódicamente cada cuatro o cinco meses; más o menos lo que les dura cada incauto que pillan.

     A la hora de contarte lo que buscan, oirás cosas como:
  • El candidato seleccionado ha de ser una persona muy flexible. = Te vamos a sodomizar.
Te vamos a joder vivo con el horario, con el sueldo y con las condiciones en general. Todo en aras de la flexibilidad. De la tuya, ¡por descontado! Si te quejas es porque no eres flexible, no tiene nada que ver con que yo sea un negrero.
  • Queremos una persona totalmente entregada. = Que deje que le sodomicemos en exclusiva.
Horarios interminables en los que no existen las horas extras remuneradas, asumir responsabilidades por las que no te pagan, carecer totalmente de vida personal y absoluta imposibilidad de tener una vida familiar.

     Lo que quieren saber de ti se resume en:
  • ¿Cuánto cobrabas en tu anterior trabajo? = ¿Cuánto menos puedo ofrecerte?
  • En el caso de ser mujer, no faltará aquello de: ¿Tienes pareja? ¿A qué se dedica? = ¿Estás pensando o estás en disposición de procrear? 
Eso chocaría con el punto segundo del anterior apartado, aquél que rezaba: "Nosotros, y solamente nosotros, podemos acaparar tu tiempo y tu vida".


     Hasta aquí, amigos míos, la primera entrega. No dudéis en añadir más frases míticas para la segunda. A por pasta aquí venís mal, pero de gratis, ¡lo que haga falta! (Y si me hacéis parte del trabajo ya no os digo nada) jojojo. ¡Espíritu navideño por los cuatro costados! :P

viernes, 19 de diciembre de 2014

Ni queriendo se puede meter tanto la pata.

        Mientras escribía el post del otro día, volví a recordar vívidamente a los tontolabas de mi primer trabajo, que bajo ningún concepto te decían su nombre cuando concertaban una visita o dejaban un recado. Nunca sabías a quién ibas a visitar. Muuuuy extraño, lo sé. Pero había algunos que eran para echarles de comer aparte. 

    Había una viejecita que avisaba para que fuéramos a la "casa de Bianca" a poner una vacuna, a ver una otitis o lo que fuera... ¿Acaso se llamaba Bianca la señora? No. ¡Era la puñetera perra! Ya me ves a mí el tiempo que podía pasarme en la aldea preguntando por la casa de la tal Bianca... ¡Como para que alguien supiera decírmelo! 

   Señora, ¿quién coño va a saber cómo se llama su perra? Imagínese la cara de cualquiera de sus vecinos al preguntarles por la casa donde vive la perra Bianca. Si no se la imagina, ya se lo cuento yo: "A esta chavala le faltan varios hervores. Pobre. Hay que ver... Cualquiera puede ser veterinario"

     Claro que en este caso la culpa era tanto de la señora como de mi jefa por no coger bien el recado. ¿¿¡¡Un recado sin nombre ni teléfono de contacto!!?? Sí y eran el pan mío nuestro de cada día, pero como la que perdía el tiempo era yo, a ella le daba igual.

     Lo más surrealista con diferencia fue la vez que vacuné los perros que no eran. Típico recado sin nombre del cliente, ni un teléfono de contacto, ni nada de nada. La nota sólo ponía: "dos vacunas tetravalentes en la primera casa de la aldea tal. Ir a partir de las tres" ¿Pero que mierda de recado es éste? Empiezo a hervir de mal genio sólo de leerla pero me callo y tiro para allá. Llego a la primera casa y llamo al interfono del portalón. Ni me preguntan quién soy. Abren directamente y allí que entro.

Ah, vale, me estaban esperando.

- Hola. Vengo a vacunarle los perros.

Dos galgos que son todo miedo. Pero con monerías, comida y montones de paciencia, la señora me los agarra y los vacunamos. Cuando voy a sellarles las cartillas y ponerles la pegatina veo que habían sido vacunados hacía menos de seis meses.

Les faltaba medio año para volver a vacunar. ¡Qué raro! ¿Por qué tanta prisa?

La señora me paga y me voy.

Todo tan normal hasta que a las nueve de la noche me llama un tío todo encabronado que a ver si me voy a dignar a vacunarle los perros... Que lleva toda la tarde esperándome y que él tiene más vida que hacer que estar esperando a la veterinaria.

- O_o  ¿Quién es usted? ¿De dónde me llama?
- Soy el de la primera casa de la aldea... (la aldea en cuestión a donde ya había ido) Le dejé el recado a tu jefa a la hora de comer.
- Mmmm... Es que sus perros ya los he vacunado. Me los agarró su suegra o su madre; la señora que estaba allí.
- ¿¡¡Me estás vacilando!!? Vivo solo. Estuve toda la tarde en casa y por aquí no vino nadie.

Empiezo a hiperventilar... ¿Los perros de quién coño habré vacunado? ¿?

- Pero vamos a ver: ¿su casa no era la primera de la aldea? ¿No es la que tiene el portalón verde?
- Mi casa no tiene ningún portalón. ¿Tú desde dónde has entrado?

¡TIERRA, TRÁGAME!

Resumiendo: que había vacunado los perros de una vecina a los que ni siquiera les tocaba. Pero es que la señora también... Pffff. A ti te viene una persona diciendo que viene a vacunarte los perros y no le dices "¡Será si te dejo!". Joder, ¿abres a cualquiera que timbre sin preguntarle quién es? A mí me abrió la señora de la "primera casa", me agarró los perros y me pagó sin hacer absolutamente ninguna pregunta... ¿¿Por qué iba yo a sosopechar que no era allí??

viernes, 12 de diciembre de 2014

¿Sabéis dar direcciones?

        Hay muy muy poca gente que sí sepa. 

La mayoría hace referencia a cosas que no conoces puesto que es la primera vez que vas por ese sitio; no les entra en la cabeza que no conozcas NADA. Pues no, mira, el GPS me la jugó y no sé ni dónde estoy. Sus indicaciones suelen ser del tipo:

- Cuando llegues a la calle de Los Remedios, al final tiras hacia... (el sitio que vosotros queráis)

- Vale, pero, ¿desde aquí cómo llego a la calle de Los Remedios, que no sé cual es? ¿Hacia dónde voy en ese primer cruce que está ahí a veinte metros?

- Hacia... (el nombre de otro sitio X cualquiera) 

- Esto... ¿Le he dicho ya por décima vez que es el primer día de mi vida que vengo por aquí o aún vamos por la novena? ¿Se ha fijado en que en el cruce en cuestión no hay ningún tipo de indicador? ¿Tan difícil es decir izquierda, derecha o siga recto? ¿Sabe usted cuál es su mano izquierda y su mano derecha? Me valdría igual con que me señalara una dirección con el dedo si no se ve capaz de más.

Claro que igual mi destino es algún lugar super secreto donde ocurren cantidad de fenómenos paranormales/se trafica con drogas/hay una mina de diamantes y por eso se resiste a darme ni la más mínima información útil sobre cómo encontrarlo.

* Existe otro tipo de personajes que medio se ofenden y mosquean porque no conoces su maravillosísimo pueblo de 70 habitantes. Sus indicaciones son prácticamente idénticas a las del tipo anterior: total y absolutamente inútiles, pero además se rebotan contigo por tu ignorancia. 

- Tiras hacia... (mierdapueblo de vuestra elección) y luego...
- Disculpe, pero, ¿hacia dónde queda... (mierdapueblo que acaba de decir)?
- ¿¿No sabes dónde queda (mierdapueblo anteriormente citado)?? ¡¡Cómo no vas a saber dónde es! Pero vamos a ver, ¿tú de dónde eres?

¿Por qué? ¿Le resulta  inconcebible que no sepa cuál es el lugar de residencia de tan ilustre personaje que es usted? Soy de un sitio a tres o cuatro horas de aquí, del que tú tampoco habrás oído hablar jamás. Comprenderás que si supiera dónde quedan y me conociera todas las referencias que tú me dices, muy probablemente no estaría perdida, ¿no crees?

* Luego están los maestros de la intriga y el suspense:

- Vas a pasar un contenedor de vidrio al lado de un cruce y delante hay una casa pintada de morado...

Vale, así que la casa de Pepito Pérez es la morada. Iré atenta de no pasarme de largo.

- ... pero no le hagas caso. Vas yendo, yendo, yendo... y verás una casa grande de piedra con las ventanas de madera, con una parra delante de la puerta y un banco de piedra pegado a la pared... 

Mmm... Vale, así que no era la morada, resulta que es grande de piedra y con una parra delante.

- ... pero tú sigue. Más allá hay otra con el tejado de pizarra y pintada de verde con una caseta de madera en el jardín, pero tú no la vas a ver porque tiene un muro muy alto.

Pfffffffffffff. Me estás tocando ya un poco la moral. Si la caseta no se ve, ¿por qué cojjj me la pones de referencia? ¿Me vas a decir de una vez cuál es la casa que busco o sigues todo el día describiéndome al detalle las que NO son? ¿No será más fácil que me digas cómo es la que yo busco? Básicamente porque es UNA.

* Un grupo que me desquicia especialmente son las viejas sinvergüenzas y maleducadas que quieren saber todo lo que no les importa ni incumbe para nada.

- Buenas tardes, señora. ¿Podría decirme cuál es la casa de Menganita López?
- ¿Por qué, qué le quieres?
- Tengo que verla.
- ¿Y tú quién eres? ¿De dónde vienes? 
- Soy la veterinaria.
- ¿Trabajas para la Xunta?
- No, señora, no trabajo para la Xunta
- ¿Es por algo malo?
- No. ¿Sabe cuál es su casa?

A este tipo de personaje le encantaría que fuese por algo horrible y se lo contases, claro. Si quiere ayudarme ayúdeme y si no, no quiera saber tanto de lo que no le importa para nada, que además no se lo voy a decir. El interrogatorio te lo hace una vieja cualquiera que te encuentras en el pueblo, tipo la Vieja Del Visillo. Que quiere saberlo todo para luego ir a airearlo por todas partes, aderezándolo con mala idea y morboso material inventado. 

* Los más amables son los viejos que se aburren y se montan contigo en el coche. No porque les invites a subirse, sino porque mientras empiezan a darte indicaciones, agarran la manilla y para cuando quieres reaccionar, los tienes sonriéndote desde el asiento del copiloto: 

- Es aquí al lado, así que ya voy yo contigo.

En los tres o cuatro minutos que dura el trayecto te cuentan media vida y todas las novedades y cotilleos importantes del pueblo y del cliente que vas a visitar. Son gente bastante mayor y que suele vivir sola o en aldeas muy pequeñas en las que ya están hartos de verse siempre las caras los mismos cuatro. Probablemente ese viaje con la veterinaria sea lo más emocionante que le pase en toda la semana.

* Hoy tuve que vérmelas con uno que se creía que con el nombre de la aldea era más que suficiente para llegar; ni parroquia, ni ayuntamiento, ni nada. Es como si alguien me dice simplemente su calle y número... Si no me dice en qué ciudad está, no me sirve de nada. O si me dice su urbanización pero no me aclara a qué provincia y municipio pertenece. Información 100% inútil; o me das la dirección completa o no me des nada. El tema funciona así: provincia, ayuntamiento, freiguesía y aldea. ¿O es que pretendes que me haga 180 kilómetros y llegue sin pérdida a tu aldea de diez casas? Dime un sitio grande cercano para saber hacia dónde dirigirme ya que dudo que tu minialdea aparezca en algún indicador más que el de la entrada al propio pueblo, y eso con suerte.

* Y ya para terminar están aquellos clientes a los que hay que arrancarles su nombre con sacacorchos. ¡Ni que fueran de los servicios secretos! Ejemplo verídico de una conversación con uno de estos especímenes hace algunos años:

- ¿Por quién pregunto al llegar a la aldea?
- Es la cuarta casa a la derecha. 

Mmmm... Ya... Dependerá de por dónde entre.

- ¿Usted cómo se llama?
- No tiene pérdida, es el número 23.

Joer, con los puñeteros números... ¡Que aquí no valen porque NO VAN CORRELATIVAMENTE. El 23 puede perfectamente estar después del 31 y antes del 8. ¿Y eso cómo puede ser? Ni idea, yo también me lo pregunto.

- Ya... ¿Por qué nombre le conocen a usted en el pueblo?
- Es la casa con el lavadero delante. 
- A ver, chaval, que pareces tarado, ¿¿¿tienes nombre???

Me pone cara de flipe al tiempo que despierta del trance y me contesta que sí lo tiene.

- ¿¿¿Y cuál es???

Cojjjjjj, ¿tú escuchas cuando te hablan? ¿Cuántas veces te lo pregunté y me has dicho de todo menos lo que te preguntaba? Dime tu nombre y me evitas tener que andar dando vueltas por toda la aldea buscando la casa del lavadero. Hay diez posibles entradas... ¿pretendes que llame a las diez cuartas casas y pruebe suerte? Dime un puto nombre y cualquier tonto que me encuentre sabrá señalarme con el dedo tu maldita casa, so imbécil!


Así escrito, hasta tiene gracia y todo... Pero os aseguro que cuando andas de noche perdida por Portugal a kilómetros y kilómetros de casa no tienes el cuerpo ni el humor para estas mamonadas. Pagarías por poder soltarles una buena colleja "mecagohastaentuputaestampa". ¡Espabila, coño!

lunes, 8 de diciembre de 2014

Un juego traducido por mí.




Reverso de la caja.
  No os lo había dicho, pero he traducido un juego del castellano al inglés para un amigo. Caja, cartas, instrucciones, leyendas... No es que sea un gran mérito o que tuviera tanta dificultad el tema, al fin y al cabo es inglés y no zulú, pero aún así me hace ilusión que algo que he traducido yo acabe rulando por cualquier lugar de España o Europa. jeje. 

    No solo lo he traducido sino que, junto con el chavalillo que tuve de prácticas y otra compañera suya de ciclo, fuimos de los primeros conejillos de indias con quienes lo probó. Estuvimos desde las primeras versiones, cuando jugábamos sobre un "tablero" dibujado en un folio y las fichas y cartas eran cachitos de papel. Nos pasamos como dos meses jugando prácticamente a diario y viendo qué fallaba o qué había que cambiar. Y llevó su tiempo porque es un juego bastante complejo, de estrategia, en el que los jugadores son distintos tipos de personajes con diferentes objetivos y van reuniendo amuletos más o menos poderosos y con funciones diversas para enfrentarse a sus enemigos.

    
     Como podéis leer en la primera foto, los jugadores son un grupo de peregrinos que, en su camino hacia Santiago, se quedan atrapados de noche en un bosque encantado. Para lograr salir, deberán reunir ciertos amuletos que sólo los seres mágicos que allí moran (la Meiga, la Moura y el Lobishome) les podrán dar, aunque, como seres grises que son, ¡se los cobrarán muy caros! Sin embargo, el mayor peligro es uno de ellos, ya que alguien se hará pasar por peregrino cuando en realidad es la Santa Compaña/ Rolda, que intentará atraparlos uno a uno , obligándolos a unirse a su procesión de almas en pena y vagar por los bosques para siempre.



    Ha quedado un juego muy pero que muy adictivo, aunque para llegar hasta aquí, ha habido que jugar y jugar. Que cada jugador jugase varias veces con cada personaje para asegurarse de que todo el mundo tuviese las mismas probabilidades de ganar independientemente del personaje que le hubiese tocado. 

    Al principio ganaban siempre los peregrinos, ya que la Santa Compaña tenía defensas muy débiles en comparación con los amuletos de los caminantes, así que se optó por dotarla de mejores defensas... No fue suficiente. Seguía perdiendo invariablemente. Se le dieron más y mejores cartas de ataque a la vez que se le quitaba algún amuleto a los peregrinos... ¡Pero luego ganaba siempre ella!

    Se optó por igualar fuerzas en cuanto a amuletos pero jugar con las vidas... Con cuántas debía empezar cada jugador y la forma en que cada personaje podía conseguir más. Nos echamos un sinfín de partidas y después de probar varias opciones, dimos con una con la que vimos que el problema estaba solucionado: ahora ya podía ganar cualquiera, le tocase ser peregrino o Santa Compaña. 

   Nosotros votábamos ya porque fuese la versión definitiva, pero su creador pretendía rebajar la edad a partir de la cual los críos pudiesen jugar y, tal y como estaba pensado, las partidas duraban demasiado, con lo que los niños más pequeños perderían el interés a la mitad. Se optó por hacer los enfrentamientos más dinámicos: antes si la Santa Compaña atacaba a un peregrino o viceversa, el otro sólo podía defenderse usando un Amuleto de Protección, ahora en cambio podría elegir entre defenderse con un Amuleto de Protección u optar por perder vidas pero usar un Amuleto de Ataque para hacer daño al atacante. ¡Bingo! Ojetivo cumplido: media de duración de las partidas, 45 minutos. Él dice que es a partir de seis años... pero yo veo que los menores de ocho o nueve se pierden con tanta complejidad. Lo ideal, a partir de diez u once.

Desde fuera nunca me hubiese imaginado que el proceso de sacar un juguete al mercado fuese tan laborioso y largo. Eso que yo sólo ví la etapa de pruebas tanto de juego como de ilustración.

    Ahora está en plena promoción y ayer me invitó a la presentación en Culturgal, junto con el dibujante Xosé Tomás, para incitar al público a jugar y conocerlo. Tuvo bastante éxito; los niños  (y adultos) se agolpaban para jugar e incluso se echaban varias partidas seguidas y los Reyes Magos también hicieron encargos y compras anticipadas. 

     Para más información, acudid a su página de facebook: Galileo Nenos, o a su página web: www.galileonenos.com

viernes, 5 de diciembre de 2014

Contrastes

        Cerca de donde trabajo hay un pueblo bastante bonito, pero al mismo tiempo, con cosas que lo afean mucho (quiero que comparéis las primeras y las últimas fotos). Fijaos en la calidad de la piedra. Granito muy bien trabajado, que abunda bastante en esta zona
     







El centro resulta muy acogedor y agradable para pasear, con casas arregladas y bien cuidadas. Sin embargo, en cuanto callejeas un poco...



... y te alejas de la plaza, la estética y la calidad de las casas cambian considerablemente. Pasas de la piedra de cantería y las construcciones robustas a esto:

Fijaos donde se ha desprendido el recubrimiento de cemento: ¡Barro! Barro y piedrecillas. con unos listones delgaditos de madera.

        Pero bueno, podría ser peor. Podría ser de este otro tipo:

Estas paredes de "barquillo" se desprenden en bloque. Enteras, no se andan
con medias tintas.

Sin exagerar, las casas con esta calidad y estado lamentable puede que sean alrededor del treinta y pico por ciento, en algunas calles incluso más. Son chabolas. Son tan malas que no sirven ni para arreglar o para aprovechar los materiales de construcción si se demoliesen. Están cayéndose. Casi todas están abandonadas, por supuesto, aunque quedan algunas como la de la ropa tendida, que no.

Y tan alegremente, unos pocos números más adelante puedes encontrarte con esto otro:

Vale más esta puerta que la casa de al lado entera.
     Un alto porcentaje están completamente en ruinas, pero los bajos de las que no lo están albergan buenas joyerías con joyas de diseño, tiendas de ropa cara, tiendas de decoración a lo british con muy buen gusto, buenas librerías... Me llama poderosamente la atención tal contraste. Miseria y lujo entremezclados. Nunca había estado en un sitio así.

   No quiero poneros más fotos chungas, que con las del anterior post he cubierto el cupo para todo el año, pero hay calles con una pinta PÉSIMA. Sí, las del otro día fueron tomadas aquí.

martes, 2 de diciembre de 2014

Cosas (y sitios) que me encuentro II

         Esto me lo encontré hoy y me dió un yuyu... 




¿Sería un caso de Diógenes de manual o algún rollo de vudú? ¿Cómo se puede atestar un piso tanto de mierda hasta el techo? ¡Hasta el punto de sacarla por la ventana! Deberían obligarle a quitarlo todo; afea la calle, porque ¿a quién le gustaría vivir en frente de tal estercolero?

No entiendo nada, pero lo que menos es lo de la pobre paloma:





Me inclino a pensar que se trata de algo de brujería/vudú/satanismo o similares. ¿Qué creéis que puede ser?

domingo, 23 de noviembre de 2014

Buahhh neeeeno, mira mi buuuuga*.

          Cuando yo era chavalilla (allá por el Pleistoceno Superior, que se imaginan quienes lo son ahora) era muy común que niños de dieciocho a veinte años estrenasen coches potentes y caros. Tampoco es que fuesen con un Jaguar o Ferrari, no me entendáis mal. Sino coches medios, pero los más altos de gama de esos modelos, los de mayor motor, a los que añadían todos los posibles extras. Por aquel entonces triunfaba sobre todo el Focus y, entre aquellos cuyos abuelos tenían más pasta, el Golfito. 

    Los niños, no contentos con un coche nuevo de p.m., se dedicaban a gastarse sus primeros sueldos (por lo general esta gente ni terminaban el instituto) en tunearlo de arriba a abajo: que si llantas, que si ruedas de perfil bajísimo y super anchas que para cambiárselas iban a tener que vender un riñón, adiós al maletero en favor de un equipo de audio que hacía vibrar el suelo kilómetros antes de verlo llegar, bye bye al airbag para poner un volante con los hierros a la vista, que si ponerle un tubo de escape doble para que rugiese aquello como el motor de un avión, llenarlo de neones por dentro y por fuera, bajarlo a diez centímetros del pavimento... Resumiendo: joderlo completamente como para que en muchas ocasiones ni la ITV pasase. Vivían y trabajaban única y exclusivamente para el coche. Se lo pulían TODO en el coche y en cubatas. De hecho, muchíiiiiiísima gente en aquella época pasó al otro barrio por culpa de esa combinación. Raro era el fin de semana que no se estampaba alguien.

     Luego se dio la enésima crisis fuerte en el sector lácteo, con fuertes bajadas en el precio de la leche unidas a grandes incrementos de los precios de los carburantes y cereales. Con cada año que pasaba el margen disminuía y disminuía... y seguía disminuyendo. Y con él, la pasta que los abuelos destinaban a los caprichos de los nietos. Tras unos pocos años de relativa calma y estabilidad, empezó La Crisis. La del ladrillo, que se llevó los empleos de aquella gente que dejaba a medias el instituto antes que ningunos otros. Estas dos crisis unidas: la eterna del sector lácteo más la del ladrillo, tuvieron un increíble impacto positivo entre la juventud: cayeron en picado los muertos en carretera. Parece que, al fin, la fiebre del tunning y de la velocidad estaban pasando.

     Aunque a alguna gente a la que le tocó ser jovencita cuando la epidemia estaba en su punto álgido, se le quedó la impronta de aquella forma de "pensar". Entre ellas a una amiga de la época del instituto. Salimos ayer a celebrar el cumpleaños de cinco que cumplen este mes y, hablando de coches, sale el tema de que le dieron un golpe y se dieron a la fuga. Un BMW nuevecito con el lateral todo metido para adentro. 

- ¡Cabrones! Cuatro mil y pico euros que me costó la broma.
- Bueno, mujer, se los habrá costado al seguro.
- ¡De mi bolsillo! Sólo tengo seguro a terceros
- ¿¿¿¿...????

    ¿¿En serio me estás diciendo que tienes pasta para comprarte un BMW de estreno y no tienes para pagarte un seguro medio decente?? ¿Y no sería mejor comprarse un coche más normalito y tenerle un seguro bueno para poder ir tranquila pase lo que pase? Lo que ocurre es que el seguro NO SE VE, y como no se ve no sirve para fardar. Lo que farda es el coche, claro. 

     A ésta nunca le ha dado por el tunning, pero también dejó el instituto a medias para ponerse a trabajar y comprarse un coche que terminó quemando ¡¡¡por ir sin aceite!!!. Luego "sentó cabeza", hizo un ciclo a la vez que trabajaba y de ahí a la universidad. Hoy en día es, con diferencia, a la que mejor le va y quien más gana. También es a la que más le quema el dinero en las manos. Tres coches ha estrenado ya e intuimos que, con el "mantenimiento" que les hace, no falta mucho para el cuarto. 

     La Generación del Tuning... El virus sigue por ahí en estado latente.

Hey, tío! Mira mi máquina. 
Traducción por si no hay koruños en la sala.

sábado, 15 de noviembre de 2014

¡A ver si te crees que no entiendo el dog!

            Se levanta mi padre en modo graciosete y me dice por la mañana:

- Arabella, have you fed the dogs? (¿Has dado de comer a los perros?)
- No. Do it yourself. (No. Dales tú)
- Así tu madre no sabe de qué hablamos. jijiji 

- Que si les ha echado de comer a los perros. 

- ¿...?
- ¿...? ¡¡C*ñ*!!

- Aunque no sepa inglés, el dog sí que lo entiendo.


     Tiene el vocabulario típico de un crío que empieza el primer año a dar inglés en Primaria: cat, dog, cow, spoon, fork, knife, table, water, milk, love, please, car, los colores, los números hasta el diez... y para de contar. El vocabulario que entonces debería tener mi hermano. Es que se lo aprendió ayudándole a él a hacer los deberes cuando era pequeño y se ve que ella los aprovechaba bastante mejor. 

     En fin, que de las cuatro tonterías que aprendió haciendo los deberes con el hijo hace casi veinte años, una le sirvió hoy para sorprendernos a los dos tontolabas y sonreír muy ufana...

- ¡Que os habéis creído que me ibais a vacilar! Ja.

lunes, 10 de noviembre de 2014

En pelota picada

       ...se pone algun@ con tal de salir en televisión. 


     Estaba yo ayer a eso de la una de la madrugada en ese característico estado de duermevela que te entra cuando estás en el sofá calentita "viendo" la tele. Allí en frente del fogón de la calefacción, viendo arder los leños y con el murmullo de la tele de fondo... estaba tan calentita y relajada que me puse a dormitar... con tanto sueño que hasta irme a la cama o apagar la tele me daba pereza. 

     Hubo un momento en que abrí un ojo y allí estaban en la pantalla un tío y una tía completamente en bolas. ¿Y eso? ¿Van a echar una peli porno? ¿No es un poco temprano? ... Abro el otro ojo... No tienen cuerpo de actores porno, ni de coña marinera, vamos. Además en una peli porno debería haber... bueno, porno, ¿no? De ahí el nombre. Pero estaban simplemente andando por una playa y hablando. Intento escuchar... Parece que hablan de relaciones y de pareja, NO de sexo siquiera. Así de primeras dudo de si será lo de "Granjero busca esposa", que también van l@s más frikis. Se me cierran los ojos.

    Dormito otro rato y cuando vuelvo a entreabrir los ojos siguen allí, ahora en una especie de chiringuito de madera hablando de algo que mi neurona soñolienta es incapaz de descifrar, pero intuyo que de completas chorradas aunque hablen con seriedad... No es una peli o una serie, está claro. Debe de ser algún nuevo reality cutre para vender carne. Se van a una especie de cabaña y planean dormir allí. Vamos a tener que dormir juntos y desnudos... jijiji jajaja. En este punto pienso que los guionistas ya no saben qué inventar para que haya sexo sí... o sí... y otra vez sí. Flipo con tanto patetismo concentrado en un solo programa. Sutilezas, las justas. Sólo les falta agarrársela físicamente al tío y hacer una inseminación guiada, como con los animales. Y encima cobrarán y todo por currarse un guión tan "inteligente y elaborado"

    Lo "veo" cinco minutos sin prestar atención a lo que dicen, simplemente alucinando con la cutrez del programa, cuyo único "interés" radica en el morbo de la desnudez. Siquiera estuvieran cañón para babear un poco, pero ni eso. Me asombra mogollón las ganas de fama (buena o mala, da igual) de la gente, ganas de hacerse notar y de estar en el candelero aunque su único talento sea que medio país y parte del extranjero les viera en bolas. No estoy protestando, ¡ojo!, que al fin y al cabo son SUS bolas y pueden rentabilizarlas como crean oportuno, ¡faltaría más! Simplemente quería compartir el flipe causado. Rondando la cuarentena debían de estar. ¿¿A esas edades la cabecita no debería estar ya algo mejor amueblada??

    Apago al fin la tele y me voy a la cama. Estaba demasiado sopa como para deciros el nombre del programa o el canal, pero os aseguro que existe! Si alguien más lo ha visto, que deje un comentario, plis, de lo contrario la gente pensará que lo he soñado!

martes, 4 de noviembre de 2014

Referencias

          Hace dos años me sorprendía de las ofertas de trabajo para Reino Unido (y otros países) pidiendo referencias cuando postulabas a un empleo. Me sonaba tan anticuado, tan chapado a la antigua... algo que debería estar superado ya. 

      Bien, pues no tengo ningún empacho en reconocer que ahora no lo veo tan raro como en su día me lo pareció. De hecho hoy, en una entrevista de trabajo para España, espontáneamente salió de mí facilitarles los teléfonos de mis antiguos jefes para que pudieran pedírselas si así lo deseaban. La chica de recursos humanos me estaba haciendo muuuucho hincapié en que el material de trabajo, incluido el teléfono y el coche, es única y exclusivamente para trabajar y hay que cuidarlo muy mucho. Especialmente el coche. Ya me lo había dicho en la anterior entrevista también, así que ante tanta insistencia y para que se quedase tranquila le ofrecí el teléfono de contacto de jefes anteriores por si ella misma quería constatar que nunca había tenido ningún tipo de problema con ninguno de ellos por ese tema, ni por no llevar un buen mantenimiento del mismo ni por "aprovecharme".

      Ella medio se ríe y le reitero que puedo sin ningún problema facilitarle sus números y que cuando tenga tiempo, con calma, lo compruebe.

A ver, referencias tuyas ya las tenemos y son buenas. Por eso estás aquí.

    Me quedé flipando. ¿¿Cómo que ya tiene referencias mías?? ¿Cómo ha conseguido sus números? (Con la ayuda de Páginas Amarillas, mismamente) ¿A quién ha llamado? Exactamente, ¿qué les habrá preguntado? 

     Así que ya veis, aquí no te piden que les facilites referencias directamente como en el Reino Unido, pero ya ellos se encargan de conseguirlas de un modo u otro. Y dos lecciones que de esto se sacan: UNO, no mentir jamás en el currículum, porque se pilla antes a un mentiroso que a un cojo y DOS, no quedar mal en los sitios de los que te vayas, no ir cerrándote puertas, no ya por si quieres volver, sino simplemente porque todo se sabe tarde o temprano.

     Gente, cruzad los dedos por mí, a ver si tanta entrevista sirve al final para algo y me llevo el gato al agua. No escribo mucho estos días porque este dichoso trabajo/proceso de selección larguísimo ha vuelto mi neurona monotemática: ojalámellamen, ojalámellamen, ojalámellamen... Fuera de eso, ahora mismo no piensa en mucho más. jaja

martes, 21 de octubre de 2014

Pregúntale a la G

        Desde bastante antes de Navidades llevaba mi madre suspirando por un móvil de ésos "de darle con el dedo" y "que tenga internet, eh!?" para poder ver el facebook. Eligió uno de los más baratitos y con una tarifa también muy razonable. Desde enero aprendió de forma casi autodidacta (he de reconocer que yo para enseñar no tengo mucha paciencia) a buscar a gente en el facebook, a compartir cosas, a subir fotos, a usar el whatsapp y adjuntar archivos, a mirar la predicción meteorológica... ¡Está enganchadísima! 

      Primero fue la etapa de la adicción al facebook, que aún le dura, pero ahora está empezando la etapa de "preguntarle a la ge". Cualquier comentario que empiece con un "Me pregunto..." o un "¿Por qué será que...?" te lo va a responder con un pregúntalealage. Hoy nos topamos una hierba que ella decía que era menta y yo que no. Sí que es menta, ya lo verás. ¡Luego se lo preguntamos a la ge! Que traducido viene siendo buscarlo en Google. jeje. Ella llama a las cosas como le da la gana, pero más o menos se va enterando de todo. Lástima que con la tarifa barata que tiene se le terminan muy pronto los "emebés", o megas para el resto de los mortales, y se pasa medio mes esperando a tener velocidad otra vez.

      Otra muy graciosa fue cuando descubrió accidentalmente el navegador GPS. ¡Mira, mira, mira! ¡Aparece nuestro pueblo en el mapa! ¡¡¡Y tiene una flechita que se mueve si yo me muevo!!! Prueba... Camina hacia allá... y ahora hacia allá... Ahora hacia mí... jejeje. Más tarde, estábamos preparados para cenar y ella tardaba... Hasta que la vemos entrar por la puerta toda emocionada: ¡¡Conoce hasta el camino de tierra que hay detrás de casa!! Me metí para ver si se lo sabía. Me hizo muchísima gracia y al mismo tiempo daba gusto ver cómo disfrutaba tantíiiiiiisimo de su nuevo juguete. Uno de los móviles de pantalla táctil más baratitos que hay en el mercado. Me apuesto pasta a que ninguno de estos adolescentes (o adultos) con un iPhone_no_sé_por_qué_número_van disfruta una décima parte de su supermegachachimóvil de lo que lo hace mi madre con su cutreteléfono. Básicamente porque mientras para una es su primer smartphone y por lo tanto todo es novedad, para otros es uno de tantos. 


     


viernes, 10 de octubre de 2014

Mermelada de frambuesa.

         

    Ahora hay todo tipo de fruta en casa: manzanas, peras, higos, frambuesas... Hay tanta que ya ni se le da mérito y se echa a perder. Con las manzanas hacemos compotas, empanadas o simplemente las asamos en el horno (otros años, porque éste, por falta de calor durante el verano, están bastante malas de cualquier manera que se hagan) Pero las frambuesas... viendo la cantidad que estamos teniendo y que no somos capaces de comernos tantas, pensé que igual no era difícil hacer mermelada y conservarlas para más adelante. Nunca la había hecho ni sabía hacerla pero para que se estropeasen de todas formas...

  Rebuscando por internet me topé con esta receta y la seguí a mi manera. Me parecía una animalada de azúcar lo que me mandaba ponerle, así que eché un poco menos: dos vasos y medio de los grandes de frambuesas y algo menos de dos de los mismos de azúcar. 

    Lo batí bien con la batidora y dejé que hirviera, removiendo todo el tiempo, unos doce minutos a fuego lento. Termómetro no tenía así que pasé. Rellené los botes previamente hervidos. Cerré bien la tapa y los sumergí en otra olla de agua fría hasta que ésta cubría unos dos centímetros por encima de los botes. Puse esa olla a calentar y dejé que el agua (con los botes) hirviera durante... la receta decía diez minutos, pero yo me fui a atender a los animales e hirvió lo que quiso hasta que me volví a acordar... Asumamos que fueron entre veinte y treinta minutos) 

     
   El bote que estaba lleno sí hizo vacío perfectamente, no así el otro que estaba por la mitad, así que el que tenía menos ya lo empezamos para que no se estropeara. ¡¡Y está bueno el invento!! Sí que tiene un regustillo como si el azúcar se pasase un poco, pero está buena igualmente. Quizá debería haber hervido las frambuesas y el azúcar a fuego más lento todavía, o igual menos tiempo. También puede ser que en el bote que tiene poco puse lo del fondo del cazo y evidentemente el azúcar más del fondo siempre carameliza más. O simple y llanamente que es demasiado. Sea como fuere, para ser la primera vez, no está nada mal. ¡En casa les gusta!

    Estoy pensando en hacerla de higos, que hay muchísimos y ahora que llueve día sí y día también, se "aguan" y se estropean, así que antes de que eso suceda, voy a apartar unos cuantos y probar a ver si me sale la mermelada. 

  ¿Alguien la ha hecho? ¿Necesitará bastante menos azúcar que la de frambuesa, no? Porque ya ellos son muy dulces... Es que las recetas que veo todas ponen muchíiiiiisimo y a mí (sin tener ni idea, todo hay que decirlo) me parece una exageración. Podéis opinar, cualquier consejo, truco o corrección será bienvenido!

martes, 30 de septiembre de 2014

Break your fast.

         Sin prisa pero sin pausa sigo leyendo "A Game of Thrones", que, al menos la versión que yo tengo, está escrito en un mejunje raro de inglés yankee que, tan absurdo como suena, al mismo tiempo pretende ser "medieval". O_o Muy rrrraro. No hay forma coherente de escribir en inglés americano al estilo medieval; es como si se pretendiese reeditar la Celestina en argentino o mexicano. ¡Un despropósito y una estupidez!

    El caso es que, entre otras expresiones, se pasan el tiempo hablando de cómo los caballeros, reyes y criados "rompen su fast" o break their fast. Y yo pensaba molesta: El flipado éste... ¡qué chorradas se inventa intentando emular el inglés antiguo o la forma de hablar en época medieval! ¿Por qué no pone simplemente que have their breakfast?

     ... Hasta que ayer me topé con un pasaje donde Jaime Lannister comenta con otro caballero que el señor del castillo la va a palmar de tanto "fast"

      ¿¿¿Einnnn???

   Recurro a mi buen amigo Wordreference... (iba siendo hora, después de cuatro libracos de tropecientas páginas en los que se repite la expresión unas diezmil quinientas veces) y allí figura claramente explicado el "fast". Además de rápido y amarrar, también es AYUNO. ¡Acabáramos! Nunca es tarde cuando la dicha es buena. Si el señor del castillo no hace más que "fast" = ayunar, y sólo bebe agua la va a palmar, lógicamente.

     Lo de "break their fast" tiene todo el sentido, claro. Literalmente "rompen su ayuno" por la mañana, igual que en español, al fin y al cabo. Porque, ¿qué hacemos sino cuando DES-ayunamos? ¡Nunca se me había ocurrido pensarlo! Hay que ver..., ¡que para desgranar lo que digo en español, tenga que caer de la burra primero en inglés!

      ¿Os ha pasado algo parecido? ¿Con qué expresiones o palabras?

jueves, 25 de septiembre de 2014

Profesión: FARSANTE

      Si lo piensas es acojonante que haya profesiones que consistan básicamente en engañar al personal. Los dos ejemplos más claros que me vienen a la mente son:

- Los abogados. Y vosotros me diréis: "Que noooooo, los abogados son tus representantes legales. Los encargados de defender tus intereses" Uy, sí... mismamente... Será así en algunos casos, pero en otros (pensemos en las disputas estúpidas entre vecinos por un muro medianero, porque el perro de uno se mea en las coles del otro o por puro aburrimiento y tirria que se tienen) Que uno vaya a consultarle al picapleitos de turno si considera que tiene la ley de su parte y si puede ganar el pleito. Obviamente e independientemente de lo que crea, éste le va a decir que sí, claro porque, ¿cómo ganaría más, con esa única consulta o metiendo al pobre ignorante en un pleito de meses o años? Creo que todos sabemos la respuesta... Sería estúpido matar a la gallina de los huevos de oro, ¿verdad?

- Los publicistas. Aquí no es necesario explicar nada de nada porque es tan evidente que sobran las palabras. 

    ¿Acaso te das cuenta ahora, Arabella? No, ni mucho menos. Lo que ocurre es que hasta ahora no había sido "víctima" de ningún intento de engaño/fraude que pudiera suponerme miles de euros y que dicho intento viniera de una amiga que incluso me invitó a su boda. Es un golpe de realidad que, por venir de quien vino, me dejó temblando.

     Resulta que la tía acaba de compartir en Facebook un enlace de un máster propio de una universidad, diciendo lo maravilloso que era. Lo ponía como algo que acababa de descubrir y como recomendación personal. Cuando veo que la gente enloquece dándole a "me gusta" e interesándose por el mismo, alerto que los másters y títulos "propios" valen únicamente para gastarse el dinero, ya que fuera de España no te los reconocen (y en España NO te sirven para encontrar trabajo, más que nada porque no hay), lo que está llevando a la gente a amargos desengaños. Que quien estuviese pensando en hacer un máster se asegurase que era OFICIAL para evitarse futuros disgustos. A los dos minutos exactos me llega un SMS suyo: "He borrado tu comentario. El máster no es para trabajar fuera de España (claro que no, ¡porque nadie lo reconocería!). Luego te lo explico. Te llamo"

   Acaba de montar una agencia de publicidad y efectivamente, lo estaba publicitando. La universidad es su cliente. Es decir: a sabiendas de que aquello era una mierda pinchada en un palo y que, sin llegar a serlo, se parece mucho a un fraude, estaba intentando embaucar a sus propios amigos, sobre todo a los desempleados y consecuentemente con menos ingresos, para que se gastasen cantidad de dinero en algo que no les va a servir para nada. Miles de euros.

     Efectivamente, había borrado el comentario. Medio se enfada por decirle lo que pienso y yo no puedo cabrearme porque intente timarme... Tiene que darme pena su empresa cuando a ella no le temblaría el pulso a la hora de engañarme y más estando en juego tanta pasta. Ver para creer

    No le importa que la gente tire el dinero que tanto y tanto le cuesta ganar con tal de que su recién montada agencia vaya para adelante. Cuantos más incautos piquen, seamos amigos o perfectos desconocidos, más satisfecho quedará su cliente (la universidad) y posiblemente le dé más contratos. ¡Esto es la jungla y la habitan caníbales!

     Por favor, por favor, por favor... Leed el post de Pelocha que, por trabajar convalidando títulos y vivirlo desde dentro, lo explica muy bien y muuuy claro, así que sabe mucho mejor que yo de lo que habla. Leedlo. Este tema necesita toda la difusión que pueda dársele. Hay muchísima gente joven que, creyendo que invierte en su futuro, está tirando la pasta por el retrete y a nadie parece importarle. Ni al gobierno, ni al Ministerio de Educación ni mucho menos a las propias universidades. 

    ¿Alguien más cree que en este país estamos entusiasmados inflando otra "burbuja", pero en este caso la de los másters? ¿Si sobramos universitarios no sobrarán aún más tantos titulillos? Vale que una persona tenga claro que quiere dedicarse a alguna rama muy específica de su profesión y quiera seguir formándose y especializándose en ese campo, o que alguien, teniendo ya trabajo, vea que con un máster en concreto va a conseguir escalar dentro de su empresa, que le valora y apuesta por él/ella... En esos casos lo entiendo. Lo que ya me preocupa más es lo de estudiar hasta los treinta o treinta y pico enlazando máster con máster y carrera con carrera porque, con esa edad y sin haber trabajado nunca ¿quién te va a contratar y para qué? Tienes muchos conocimientos teóricos, pero la mayoría el empresario NO los necesita. Y como tú CADA VEZ HAY MÁS. Te falta experiencia y conocimientos prácticos, tendría que formarte. ¿Por qué contratarte a ti y no a un chavalillo de veintipocos con un contrato en prácticas, que además tendría todo tipo de beneficios fiscales?

     No sé... pienso que hoy en día un máster ya no te diferencia. Y uno de pacotilla ya no digamos. Por favor, informaos.

Nota al margen: ¿Cuánta gente está amasando pasta a costa de la desesperación y frustración causadas por la crisis? A más de uno y de dos la situación le está viniendo de perlas (universidades, academias, centros de formación...) y saldrán de ésta habiendo hecho su agosto. Y es que, como dice el refrán: "Río revuelto, ganancia de pescadores"

martes, 9 de septiembre de 2014

La Charla

        Después de una continua agonía desde el principio, hoy tuvimos al fin la no por esperada menos temida Charla. Que, como siempre, se resume en: El negocio no da beneficios y cerramos el chiringuito. Sintiéndolo mucho, no podemos seguir teniéndote. Todo eso condimentado con las consabidas dosis de todoestáfatal. Que está todo fatal ya lo sé yo también. Eso es lo que acojona y MUCHO, no el hecho de ir al paro en sí, sino el no tener donde caerse muerto luego. Así que nada, si no me llaman de una oferta que quedaron de decirme algo a finales de este mes, se aproxima otro período indeterminado de búsqueda, cabreo y sobre todo, frustración. Aunque en realidad, viendo el rumbo del negocio, un poco de esto siempre he tenido. 

     Se está produciendo una auténtica revolución que está cambiando y, de hecho, ya ha cambiado el sector de arriba a abajo. La estrategia es bajar los márgenes al límite de lo rentable para quitarse de encima a los competidores más nuevos y a los pequeños y medianos, a veces perdiendo dinero. Es un ejercicio de resistencia: el que pueda resistir pérdidas durante más tiempo es quien sobrevivirá. Las condiciones para los que lo consigan serán óptimas: al no tener competencia podrán cobrar lo que les venga en gana, recuperando con creces lo perdido en la anterior etapa. Las grandes comerciales le están dando al ganadero el caramelo de la distribución a domicilio, lo que el ganadero no se imagina es lo que le va a venir detrás. Luego ya no va a tener la opción de Como éste es muy caro, voy a comprar a otro lado. Ah... no... es que ya no hay otro lado! Hay lo que hay y o lo tomas o lo dejas.

   Las grandes distribuidoras de siempre y algunos laboratorios están empezando también a distribuir directamente a algunas de las mayores cooperativas y S.A.T.  De momento de forma tímida pero, una vez han asomado el hocico, supongo que no faltará demasiado para que el eslabón que son las comerciales se salte y desaparezca. ¡Es la guerra! 
   
   Desde luego... hay que ver el ojo que tengo: ¡subí a bordo cuando el barco se estaba hundiendo! En fin...

miércoles, 3 de septiembre de 2014

Memorias de veranos pasados.

     Hace algún tiempo que alguien del pueblo, presa de un ataque de nostalgia,  se hizo un perfil en Facebook con el nombre de mi aldea y, muy a lo Yo fui a EGB, va subiendo fotos de hace veintipico o treinta años. Cada vez, tanto por las que él/ella sube, como por todas las que le mandan, hay más y más fotos. De pandillas de niños ahora adultos, de trabajos de campo que ya no se hacen, de casas y caminos que han cambiado o desaparecido, de abuelos y abuelas que ya no están... Es verlas y sentirme de nuevo transportada a mi infancia. Es bueno recopilar aunque sea en un perfil de Facebook todos esos recuerdos y material, poder recordar mediante fotos cómo éramos y volver a ver las caras casi olvidadas de los se han ido para siempre.

     La foto del perfil muestra a una pandilla de niños formando una torre humana en el río. Es verla e inmediatamente sentirme transportada a aquellos veranos de río, bicis y moras. Veranos que ya no volverán, pero fue una suerte al menos haberlos catado.

Recordar cómo nos juntábamos allí cerca de cuarenta niños, entre locales y veraneantes. 

Cómo íbamos y volvíamos todos juntos, adolescentes y renacuajos, por un camino de tierra y piedras bordeado de altos matorrales. Que el último tramo era invadido por la maleza desde el final del verano hasta el comienzo del siguiente.

Que no llevábamos mochila; tan solo la toalla al hombro y las cangrejeras en la mano. ¡Ni bocadillo ni leches! Se merendaba al llegar a casa.

Que íbamos los pequeños "a cargo" de los más mayores, aunque éstos se la pasasen tonteando entre sí, presa de las hormonas propias de la edad. 

Niños que sabían nadar y otros que no sabíamos. Pocos o ningún adulto supervisando y nadie se volvía loco pensando que nos íbamos a ahogar.

Que en la parte central, ni siquiera los más mayores hacían pie.

Que las piedras del fondo hacían daño y eran muy pero que muy resbaladizas.

La sensación de los pequeños alevines tocándote las piernas.

Que cada día a la misma hora, una serpiente cruzaba nadando de una orilla a la otra.

Que rara era la tarde que no te picase algún tábano y la roncha grande que se te quedaba. Se mataban a manotazos.

Las nubes de mosquitos a última hora.

Que preferíamos el río a la playa.

Que, después de pasarse media tarde haciendo equilibrios delante de una pelota, al llegar a casa, mi hermano se arrancó a andar.




Recuerdo mi primer y único flotador, que apenas me dio tiempo a estrenar; el primer día que lo llevé, otra niña mayor me lo pidió prestado y se le escapó río abajo. Le pedí que lo recuperara, pero se ve que, al no ser más que una mocosa, no tenía demasiada autoridad.

Otra vez se me escapó un zapato al bajar a la orilla a lavarle un poco el barro. El superviviente me lo llevé a casa, de todas formas. Dos días más tarde encontré el primero, que se había quedado preso en unas ramas varios metros más allá. Cuando llego a casa y le muestro a mi abuela el Zapato Pródigo, ésta palidece: ¡¡acababa de quemar el Zapato Responsable a quien nunca se le había ocurrido escaparse río abajo!!


     Luego fuimos creciendo y los tiempos cambiando, hasta llegar a este punto en que los pocos niños que en verano hay, están mucho más "atados" o se les ha arrastrado a las dinámicas de los padres de ir cada uno a lo suyo y no interactuar o hacer cosas en común. Los progenitores prefieren tenerles siempre vigilados aunque eso implique aislamiento. También pienso a menudo que antes los adultos confiaban mucho más en el Sentido Común de los enanos; lo de dejarnos ir al río solos sin saber nadar era un claro ejemplo. Asumían que si no sabíamos nadar ya nos preocuparíamos nosotros mismos de no ir donde no hiciésemos pie o donde la corriente fuese más fuerte. Caía de cajón.

    ¿Me lo parece a mí o ahora a los niños se los trata de como si fuesen tontos de remate? ¿No hay bastante sobreprotección? ¿Esa preocupación excesiva no los vuelve precisamente menos responsables e independientes, más inseguros? ¿Se los trata como si fuesen tontos o se vuelven medio tontos por cómo se los trata?

    Vamos, lo que viene siendo el viejo dilema de ¿qué fue primero, el huevo o la gallina?




jueves, 14 de agosto de 2014

Necesidad te ayudará.

      Éste era un abuelo que tenía un nieto, que sin ser ya niño tampoco era mayor todavía. Un día, mientras fumaba en su pipa, el viejo pensó que ya era hora de que el muchacho fuese madurando y curtiendo, tendría que empezar a encomendarle tareas de más responsabilidad. Así que al día siguiente al atardecer le carga la burra con varios sacos de maíz y, por primera vez, lo manda solo al molino.




- Pero abuelo, ¡no voy a tener fuerza suficiente para descargarlos! - Contesta el chiquillo, asustado.

- Tú solo tienes que llevar la burra. Una vez allí, el molinero los descargará.- Le tranquiliza el abuelo.

- ¿Y si se me caen por el camino? ¿Y si la burra se asusta y los tira?

- Van bien atados; eso no pasará. Y si pasase, no te preocupes, ¡Necesidad te ayudará!

- ¿¿Necesidad??- Pregunta el nieto, extrañado.

- En efecto. Necesidad siempre ayuda.

    Monta al chiquillo en el animal, vuelve a asegurar la carga y le dice que no se entretenga por el camino; ¡pronto será de noche! Allá que se va el pobre muchacho, sin apurar mucho al animal y guiándolo bien para que no pise donde se pueda tropezar y caerse, rezando para llegar al molino cuanto antes y sin percances. Pero... cuando estaba a mitad de camino, ¡la burra pisa mal y se cae!, haciendo que un par de los sacos más pesados se suelten.

- ¿¿¿Y ahora qué voy a hacer???- se pregunta el chiquillo, presa del pánico. - Estoy demasiado lejos de la aldea para volver y pedir ayuda. Y tampoco puedo ir al molino y dejar todo este maíz aquí; ¡cualquiera puede pasar y cogerlo! No puedo permitirme que me lo roben.

   "Necesidad te ayudará, Necesidad ayuda siempre",había dicho el abuelo. Con ese recuerdo empezó a tranquilizarse. El abuelo nunca mentía. Así que Necesidad, sin duda, vendría y le ayudaría a cargar otra vez los sacos. Solo tenía que esperar. Y eso hizo; se sacó un trozo de pan y algo de queso duro del bolsillo y se puso a comer mientras tanto. Esperó y esperó. Terminó el pan y el queso y siguió esperando. Pero era ya casi de noche y Necesidad no venía...

- Como Necesidad no venga rápido, el molinero se va a ir a la cama.

  Pero Necesidad no se dejaba ver... Y la oscuridad y la preocupación del chiquillo crecían: había lobos en el bosque, o eso decían los viejos; que se llevaban perros, ovejas y cabras. ¿Sería verdad? ¿Podrían llevarse una burra? ¿Y un niño? 

   Entre tales pensamientos y con los ojos llenos de lágrimas, se dio cuenta de que , fuese como fuese, tendría que volver a cargar él mismo los sacos: Necesidad no vendría.

   Al día siguiente al alba, el abuelo, muy orgulloso, lo ve entrando a la aldea con sus sacos de harina perfectamente atados y colocados y se apresura a recibirlo y ayudarlo...

- ¡¡Era mentira!! ¡Era todo mentira!- Rompe de nuevo el pobre muchacho a llorar.

- ¿Qué ha pasado?- Pregunta el abuelo, alarmado.

- Se me cayeron los sacos, ¡pero Necesidad nunca vino! ¡Nunca! ¡¡Me mentiste!!

- ¿Y quién te los cargó?

- ¡Nadie! Tuve que pelear y pelear para subirlos y calmar a la burra.

- ¿Ves, hijo mío? ¡Ésa era Necesidad! Siempre estuvo contigo.




   Cambiad "burra" por coche y "sacos" por rueda... Ahora "muchacho" por Arabella... Sí: ¡ésta era mi historia! 

    Todas las otras veces que  había pinchado encontré algún alma caritativa que me echase una mano, pero ésta estaba sola y, por primera vez, tuve que recurrir a Necesidad. Ésa que SIEMPRE ayuda.  ;)