jueves, 19 de septiembre de 2013

Descubrimiento: el porqué de la amapola

           En recuerdo a los caídos en la Primera Guerra Mundial (The Great War) y, por extensión, en la Segunda. Vale; hasta ahí había llegado yo sola. 



            
            A los pocos días de llegar estaba sorprendida e intrigada por la cantidad coches que llevaban una amapola de plástico en la rejilla del ventilador. Mogollón. ¿Y esto? ¿Será algo así como la pegatina de la margarita que se pega en España en el capó o en la puerta del maletero? ¿? ¿Tantos? Luego empecé a ver pequeños broches para la solapa exactamente con el mismo diseño y ahí ya me empecé a mosquear... Hmmmm... Esto debe de ser en honor/recuerdo de algo, o en apoyo a alguna causa... La confirmación a mis sospechas vino cuando empecé a visitar iglesias y ver pequeñas coronas de amapolas artificiales al pie de las placas recordando a los caídos en las dos Great Wars. Lo mismo en los cementerios...

         
           Pero, ¿por qué una amapola concretamente? Pues porque (al parecer y según un libro de historia que me compré en una tienda de segunda mano) después de terminar la Primera Guerra Mundial, lo primero que brotó sobre lo que fuera campo de batalla, fueron precisamente unas pocas amapolas. Licencia poética del imaginario colectivo, I guess...  ¡Otro misterio resuelto! 

P.D.: Otro dato curioso (al menos para mí... igual vosotros estáis más "culturizados", que no lo sé): la Primera Guerra Mundial fue la primera guerra de trincheras de la historia. ¡No tenía ni idea! También demostraron ser el invento más caro en términos de vidas humanas; casi mataban o impedían, tanto física como psicológicamente, tantos hombres las condiciones de la propias trincheras como el enemigo. De los soldados que sobrevivieron, muchos enloquecieron (estrés post-traumático), pero dependiendo de su rango dentro del ejército, se los consideraba de una manera u otra... Según las ideas de la época si un oficial de alto rango quedaba tocado del coco era por "las duras condiciones" de las trincheras/guerra, en cambio si era un soldado raso, automáticamente se asumía que ya no estaba totalmente en sus cabales desde un principio. A la hora de luchar no le hacían ascos al soldado raso, pero a la hora de ayudarle o curarle, ni de lejos era tratado igual. Lo que viene siendo CLASISMO puro y duro, vaya. También fue donde se empezó a gasear al enemigo (armas químicas, que tanto se habla de ellas esta semana)


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