viernes, 26 de julio de 2013

Fe en que vas a cobrar.


      Por lo que voy viendo, los ingleses me parecen muy confiados. Confiados en el civismo de la gente. Un claro ejemplo es la costumbre tan extendida de dejar lo que quieran vender en la calle (u otros sitios públicos) y confiar en que los compradores dejen el dinero donde se les indica. Si lo hacen será porque normalmente el sistema no les da problemas, evidentemente.

Nunca había pagado por nada de una forma tan curiosa

       La primera vez que lo vi fue en la iglesia de Stockbridge y me quedé toda flipada. Vendían libros y DVDs. El fin de semana pasado lo vi mucho en una aldea que se llama Lacock, cerca de Bath. Había muchas casas con cosas en venta delante (sin vigilancia ninguna), desde pasteles y fruta hasta libros y flores, pasando por manualidades.

En los cartelitos ponía el precio y dónde dejar el dinero.



         ¿Sólo a mí me sorprende?

4 comentarios:

  1. Yo flipé hace unos años en Holanda por lo mismo:

    http://pelochalivingabroad.blogspot.nl/2010/10/holandesadas-venta-ambulante.html

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  2. Tal y como cuento en una de mis Fargaditas (perdón por la publi jaja) en Edimburgo, en el cine, tú te puedes servir bebidas, patatas fritas de bolsa, palomitas, etc, y luego te pones en el mostrador para pagar. Todo el mundo paga. A nadie se le ocurre hacer un "sin-pa"... bueno, a casi nadie (léase Fargadita para más información) :-)

    En el trabajo tenemos una Honesty Box: donde debes pagar 20 pennies si usas café o té o algún scone o algo de lo comprado por el staff. Nadie observa o vigila si pagas o no pagas. Nadie se escaquea del abono. Y nunca he escuchado que haya faltado dinero.

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    1. "Caja de la Honestidad"... jajaj ¡Qué bueno! Otro día caerá otro post sobre los nombres curiosos que les dan a ciertas cosas, acabas de darme la idea. :)

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  3. Es que los españoles venimos al mundo con la maldad incorporada de serie, por eso nos sorprenden estas cosas... :) Os cuento un par de anécdotas de Alemania:

    - En las zonas rurales hay lugares donde cultivan flores para vender. Pero, obviamente, no hay un sufrido agricultor haciendo guardia todo el día por si llegan compradores. Lo que hacen es colocar un botecito en el que depositar el dinero tras cortar tú mismo las flores que te interesan. Los precios de cada cosa están indicados junto a la hucha. Como sabéis, si se tratase de España, no solo desaparecería la hucha y las flores, sino que además le destrozarían todo lo que hubiese alrededor. Así, por el simple placer de destruir.
    - Algunos resturantes tienen surtidores de bebidas en los que el cliente rellena él mismo su propio vaso cuantas veces quiera. Lo primero que piensa una pareja de españoles al ver eso es: "cojonudo, pedimos solo una bebida y luego rellenamos a saco para los dos". Pues os aseguro que los alemanes pagan religiosamente sus dos bebidas.

    Eso, queridos compatriotas, se llama civismo (un gran desconocido en nuestro país), y puede definirse como la voluntad de hacer lo correcto cuando nadie te ve.

    Saludos

    P

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