martes, 23 de abril de 2013

Lavarse los dientes con Vicks VapoRub

         El otro día, de visita en casa de una amiga, no encuento mi pasta de dientes, así que gorroneo la suya... Tubo blanco con letras verdes muy ornamentadas. La abro y es rosa... ¿M, ahora te lavas los dientes con pasta de fresita? - Le digo. Jijijij Aún así me lleno el cepillo... "Menthol", pone por fuera. A los dos segundos me sabe como a menta... A los dos y medio... Joder, ¡qué sabor más raro! Medio nanosegundo después... #@~€@#&, con la p***a pasta, ¡¡¡cómo pica!!! ¿¿¿A qué c***o sabe esto??? Un pestazo balsámico a Vicks VapoRubs me llena la boca y baja por el esófago y la tráquea. Me enjuago cincuentamil veces y abro la ventana. ¡El tufo inunda incluso el cuarto de baño! NO es coña.
        A lo largo de buena parte de la mañana noto que me huele el aliento cada vez que abro la boca para hablar. No es que huela... ¡es que tira para atrás! El pestazo de la puñetera pasta llegó al último alveolo del último bronquio, porque como dije, era balsámica y el efecto es prolongado. Procuro no hablar.
       Por la noche encuentro mi Licor Del Polo, totalmente normal, conocido y FIABLE en el fondo de la mochila... ¡¡¡La madre que te parió!!! Mira dónde estabas...
        Debería haberle sacado foto a la otra, por el Bien Común, pero en ese momento bastante tenía ya con lo que lidiar. Lección: huir del mentol

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Vamos, ¡puedes opinar! ;)