martes, 26 de febrero de 2013

Los tiempos cambian

          Haciendo las maletas llega mi padre con una baraja nueva...

- Mira, la tengo sin estrenar.
- Da igual, no me la voy a llevar.
- ¿¿No te la vas a llevar??  ¿...?
- No
- O_o  ¿Estás segura?

         Me pone cara de flipe absoluto... En su cabeza no cabe irse sol@ a otro país y no llevar baraja. ¿Cómo vas a pasar los ratos muertos? En sus tiempos mozos internet no era ni siquiera ciencia-ficción. Ahora en lo primero que pensamos es en pillar un módem o ver dónde podemos conectarnos a una red wifi... Y aunque no tengamos internet, sí tenemos el ordenador atestado de todo tipo de chorradas con las que entretenernos. ¿Para qué voy a querer una baraja si tengo un portátil llenito de todo tipo de cosas? Además ellos cuando salieron tampoco controlaban el idioma, así que la televisión no era una opción.
Afortunadamente todo eso ha cambiado. ¡¡Bendito internet!!

domingo, 17 de febrero de 2013

Referral letters

         En España lo de las cartas de recomendación nos suena como algo de un pasado que preferimos no recordar... Algo que desprende así un tufillo rancio y que nos recuerda a los tiempos de ese señor bajito, con bigote y voz aflautada. Pues parece que en Europe, que se las dan tan de "progres", esto sigue a la orden del día, las referral letters de marras.

         Para una oferta de trabajo que ví hace unas semanas te pedían datos de contacto de tus tres últimos jefes para pedirles referencias... ¡Guay! En mi caso, ninguno de los tres sabe nada de inglés, y casi mejor, porque el primero era (y sigue siendo) un maleducado que contesta todo tipo de borderías por teléfono hasta a los propios clientes, cuando no les cuelga directamente... Ya me lo estoy imaginando con su mala hostia crónica, aderezada con el estrés de andar aguantando gilipollas todo el día, atendiendo la llamada de un guiri tocapelotas al que no entiende cuando le habla... ¡¡Miedito me da!! jajaja  Los dos siguientes son "normales", pero de inglés ni una palabra tampoco.

        Supuestamente a las vacantes podía optar cualquiera, no sólo británicos. Y me quedo pensando que asumir que fuera de tu país todos dominen tu idioma... ¡es mucho asumir! Además... ¿qué narices te van a decir? Porque si yo supongo que no me van a dejar muy bien, pues te doy el teléfono de cualquiera de los demás socios/jefes en vez del suyo. Resumiendo: ¿¿¿eso sirve realmente para algo??? (aparte de para demostrarme que nuestros complejos derivados de la dictadura al menos tienen una utilidad: nos mantienen lejos de tanta estupidez y parafernalia)  Creo que nos creemos bastante más atrasados de lo que realmente somos; nos están vendiendo la moto y estamos picando. Comparativamente hay países bastante peores, con una mentalidad para según qué cosas aún muy cerrada. No sé, me da que su modernidad es sólo aparente... pero no tienen el 26% de paro... Así que, con todo y eso, ¡allá vamos!

lunes, 11 de febrero de 2013

Paradojas de la emigración

       Resulta paradójico que los que más se oponen a la emigración sean los propios emigrantes. Claro que se oponen a la de los demás, no a la suya. Me explico: a los que han llegado primero se los llevan los demonios ante la llegada de los que vienen detrás. (Esto es una generalización, obviamente. No toda la gente que está/estuvo fuera es así, claro. No obstante existe un porcentaje significativo) Esto yo lo he visto y vivido en incontables ocasiones tanto en foros de interntet como, sobre todo, "en vivo". Y cada vez me deja más a cuadros esa división en categorías...

       Pero vamos a ver..., ¿en serio no te das cuenta de que para el nativo no eres más que otro cochino inmigrante, exactamente igual que yo? ¿De verdad crees que él te sitúa un escalón más arriba?  O_o  ¿¡Cómo es posible esa xenofobia contra un igual por parte de quien también la sufre!? ¡Hai que ser PALET@!

       Una situación real hace dos años:
Fuimos de visita a casa de unos familiares y, en uno de los paseos enseñándonos la ciudad, vamos a los baños públicos de una plaza ultra_mega_guay... y me fijo en que después de cada usuario entra un chico negro de uniforme con escobilla, paño y guantes...

- ¡Joder! Un país que se las da tan de avanzado, progre y civilizado y bien que explotan y humillan a los que vienen de afuera... - Comento.
- Pssssss... ¡No haber venido! ¡Que se hubiera quedado en su país corriendo detrás de las cabras!

Os juro que son palabras textuales. ¡Vaya comentario estúpido! ¿Y por qué no te has quedado tú corriendo detrás de las vacas?- Pienso. Pongo "involuntariamente" los ojos en blanco y la chavala prosigue:

- ¡Se está llenando esto de inmigrantes! - Lo de inmigrantes dicho con tono despectivo... ¡¡¡Pero si está igual que tú!!! Ah, no... que tú no eres inmigrante..., tú eres expat... ME PARTO LA CAJA. (Todo esto me lo callé, evidentemente; Suiza no es el mejor sitio para dormir a la intemperie). Además de mala, BURRA. Fijo que en su cabecita, la neurona hace la asociación: inmigrante = negro/moro/eslavo... La misma persona es a la vez Emigrante e INmigrante, dependiendo de quién la mire.

       Otra cosa que se repite muuuuuuucho... "Necesito y deseo que a ti te vaya mal para que tú y todos os déis cuenta de lo listo que yo he sido". No se dice así, evidentemente, pero se nota tannnnto cuando alguien lo piensa que la sensación es casi palpable (y el diablillo sobre mi hombro izquierdo se mete los dedos hasta la campanilla, a ver si vomita las tripas). No sé... necesidad del fracaso ajeno para que los "logros" propios parezcan más destacables. ¡PENOSO! Pero qué listo, ni qué listo, alma de cántaro...! Si nuestros abuelos y bisabuelos siendo prácticamente analfabetos y hablando malamente hasta el castellano "invadieron" media Europa y la totalidad de América, malo será que los de hoy en día teniendo alguna herramienta más no salgamos adelante.

       Y ya para terminar, están los Desmoralizantes: ésos que lo pintan siempre toooodo negro y aterrador... Y digo yo: Si es una mierda todo como dices, ¿qué cojones sigues haciendo ahí? ¿Por qué no vuelves?

       En fin... Corramos un (es)tupido velo.