sábado, 17 de marzo de 2012

¿Estás quemado?

              El síndrome de estar quemado con el trabajo existe realmente más allá de la expresión que a menudo se utiliza. En varias páginas de coaching lo describen bastante bien, sobre todo los síntomas emocionales:
  1. Cambio de carácter: el trabajador está más irascible, desganado, apático. Tiene un gran cinismo.
  2. Cambio de actitud: básicamente todo lo relacionado con el trabajo se la sopla totalmente. Se vuelve desganado, vago, descuidado... Es la desidia personificada.
  3. Cómo se ve a sí mismo el trabajador: un incompetente en el ámbito laboral (probablemente lo sea, ya que le dá exactamente igual. En realidad lo único que quiere es dejarlo.)
  4. Efectos sobre los demás trabajadores: la actitud del quemado es contagiosa, lo mismo que su estado de ánimo.
  5. ¿Por qué se da?: Hay varios motivos. El principal es que hay un desfase entre las expectativas de uno y la realidad del trabajo. También influye el no tener nada que te haga ver la vida de una manera más positiva, el no tener nada al margen del trabajo que realmente te ilusione y te llene. Por último que no haya un sentimiento de equipo en la empresa, que no haya relaciones y lazos fuertes con los compañeros y jefes.
  6. Relación con los jefes y compañeros: cada vez va a peor hasta ser prácticamente inexistente. La atmósfera de trabajo se enrarece.
  7. Cómo ve el trabajador sus tareas: piensa que son insignificantes y que no valen para nada.

                 Los dos primeros puntos se veían claramente en mi empresa y aún más el cuarto. La gente se marchaba en seguida, muchos de los compañeros duraron un año, año y medio, dos años... nadie llegó a durar más de cuatro. Sí es muy cierto que el ver a los demás quemados (incluidos los propios jefes) también hace que tú te pares a pensar y a intentar enternderlos. Puedes entender por qué están así porque tú mismo empiezas a sentirte del mismo modo.No hay un buen ambiente de trabajo porque todo el mundo está amargado; el espíritu de equipo es inexistente y al ver eso ya no te apetece participar en las actividades de empresa... ¿Para qué hacer el paripé?

             Como no estás a gusto con el ambiente de trabajo, tu empleo te aburre cada vez más. Tan sólo quieres escaparte de ahí, y como sólo quieres escaparte de donde te sientes mal, te da exactamente igual el trabajo. Te vuelves descuidado y vago... Sólo haces lo mínimo que se te pide y lo haces rápidamente y de cualquier manera para salir lo más pronto posible de en medio y que no te "incordien" más.

            Al volverte un descuidado, apático y vago a quien el trabajo le da igual, acabas siendo un trabajador que no trabaja lo que se espera y lo poco que hace lo hace mal, porque también te la sopla el aprender. ¿Para qué adquirir unos conocimientos que no tienes la más mínima intención de poner en práctica? Cada vez eres peor profesional.

            Estos siete puntos que acabo de enumerar son exactamente el retrato robot de lo que a mí me pasaba, punto por punto. Decía en una página que el trabajador quemado intentará ausentarse de su puesto de trabajo... Es como si buscaras que te hicieran el favor de echarte ya que a ti te falta valor para dejarlo. Sólo deseas estar solo. Con respecto a que te vuelves más vago, es totalmente cierto; cuanto menos haces, menos ganas tienes de hacer nada.

           Cuando trabajaba en aquella empresa y pensaba en la vida que llevaba sólo podía pensar en que yo no quería aquello... y fantaseaba con que un día la empresa se disolviese a causa de cualquier tipo de desastre o calamidad. Echando la vista atrás me sorprende que haya sido capaz de aguantar tantos años estando psicológicamente tan mal como estaba. Los dos primeros años podía más mi ilusión por aprender que el mal ambiente de trabajo. Luego, viendo que allí no iba a aprender nada, me empecé a dar cuenta de que aquello no era vida y acabé quemándome como todos los demás.

          Hubo una época especialmente difícil en la que nos quedamos la mitad de los que habíamos para hacer el mismo trabajo. En esa etapa lo que me mataba era el no tener nada de tiempo para estar mentalmente conmigo misma. En todo un mes sólo pude descansar tres días!!! Y el resto, terminando a las once y media o a las doce de la noche. Estaba tan estresada y tan sumamente apurada todo el día que no tenía ni unos míseros segundos para enviarme un pensamiento o sentimiento de cariño hacia mí misma. Me metía en la cama tan rendida que inmediatamente me dormía exhausta. Lo peor era que todo mi entorno me animaba a que siguiera y luchara por ésto que lo único que me estaba proporcionando era sufrimiento y dolor... Me sentía espantosamente sola y desamparada en esto. También culpable... ya que después del esfuerzo económico que a tus padres supone el pagarte la carrera, no es fácil decir que no quieres seguir trabajando de eso. Pero era la pura verdad: detestaba la clínica con toda mi alma, no me gustaba ni nunca jamás me iba a gustar.

            En algunas de las páginas que estuve mirando ayer sobre el síndrome de estar quemado o del burnout instaban a la gente a que luchara por el trabajo y que fueran valientes...  NO, NO,Y MIL VECES NO!!!!! Para lo que se necesita ser valiente es justamente para romper con lo que te hace infeliz, para ir en contra de lo que todo el mundo de te dice y espera de ti. Para lo que necesitas ser valiente es para llamar a las cosas por su nombre y reconocer dónde están nuestros límites. Yo no me largué antes de aquel trabajo por pura cobardía y ahora que lo he hecho cada día me siento más feliz (a pesar de seguir en paro), feliz de salir de aquél pozo y de dejar aquella losa que me aplastaba, de recuperar la capacidad de ver el lado positivo de la vida. Si estás en esta situación, sólo puedo recordarte que tu vida es solamente tuya y que no tienes obligación de complacer a nadie. Sé valiente para recuperar tu felicidad y para buscar tu propio camino por otra parte. El paro es jodido, pero la depresión lo es todavía más. Tu salud mental vale más que todas las opiniones de tu entorno. Reúne la valentía para enfrentarte a esto sol@, ya que incomprensiblemente casi nadie te animará a dejar un curro que te está chupando tu alegría de vivir. Puede que lo consideren "un capricho"

2 comentarios:

  1. "ríe y el mundo entero reirá contigo, llora y lo harás solo/a"
    Charlie Chaplin
    Es así de crudo pero cuando antes aprendes esto antes evitaras desilusiones, cambia ríe por exito y llorar por fracaso y será igual de efectivo.

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  2. Mmmmmm... no tanto así "lo de llorar solo", quiero decir, sino "sé feliz con las mismas cosas con las que yo lo soy/sé feliz a mi manera". A menudo no se entiende que alguien tenga expectativas diferentes y espere cosas distintas de la vida. Es como si solo te apoyaran para que siguieras SU camino...

    Me alegra verte por aquí, tu blog me gusta mucho; algunas de las fotos resultan muy inspiradoras (la de "vida de perros... o no" me dio la idea para un post que escribí aquí) jejeje

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