jueves, 29 de marzo de 2012

El ojo de madera

         De  mentirosos y mentiras...

               ¿Cuánto hace ya que no os cuento ningún cuento? Demasiado..., así que ¡allá vamos!

             Se encuentran dos paisanos a la salida de misa y le dice uno al otro:
- ¡Hombre, Pepe! ¿Qué tal tu padre? Hace un montón que no hablamos.
- Pues perdió un ojo; yendo de caza recibió un perdigonazo.
- ¡Vaya! Cuánto lo siento... No sabía nada. ¡Vaya por Dios!
- ¡No pasa nada! Mi tío, que es un tallista excepcional, le talló uno de madera. Lo pulió bien, lo pintó y barnizó y no te imaginas cómo le ha quedado. ¡Muy expresivo; parece de verdad!
- Hombre, pero no me vayas a comparar...
- Ve perfectamente por él. Ni miopía, ni cataratas, ni nada. ¡Ve incluso mejor que por el otro!

-    0_o   

-  ...Pues mi padre también perdió un dedo...
- ¡Válgame Dios...!¡Eso sí es una desgracia!
- ¡Qué va! Mi hermano, que es cirujano, le transplantó un pezón de una vaca y se lo puso en el sitio del dedo. Ahora va al bar, pide café... aprieta así el dedo un poquito... ¡y ya está; café con leche listo para tomar!


- ¡Venga yaaaaaaaaaa! ¡¡Eso tendría yo que verlo!!
- SÍ, ¡¡¡CON EL OJO DE MADERA DE TU PADRE!!! jajajajaj

       
            Hay cantidad de gente que miente más que habla... Tengo un conocido andaluz (en realidad es conocido de mi novio) que es una pasada; cada vez que abre la boca es para decir una mentira..., que además de ser mentira es una tontería y una burrada. Vale que intentes colarme alguna que otra, pero al menos que haya posibilidad de que me la crea, ¡no exageres tanto! Es que son tan tremendamente grandes que es imposible que se las crea ni un niño ingenuo de cuatro años... Son auténticas estupideces.

         Me pregunto por qué esa necesidad de mentir continuamente... ¿ganas de llamar la atención, para tener tema de conversación, para hacerse el interesante, porque la cabecita no le da para más...? Como diría Mourinho: "¿Por qué?... ¿por qué?... ¿POR QUÉ...?"  Parece una ametralladora; larga una detrás de otra sin descanso y sin dejarte respirar; ra-ra-ra-ra-ra... Son tontadas que no hacen daño a nadie, pero igualmente te dan rabia, porque si espera que te creas toda esa mierda que te cuenta es que te cree gilipollas... Últimamente estoy optando por contestar a sus bulos con otros aún mayores, exactamente como el paisano del cuento.

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