lunes, 13 de febrero de 2012

Caminho de Portugal. Naturtejo.

         El viernes decidimos irnos de excursión el sábado. así que fuimos a comprarnos el "pack del excursionista", a saber: pan de molde, fiambre y embutidos de varios tipos, batidos de chocolate, agua y algo de fruta. Ni idea de a donde vamos a ir, pero es lo de menos. Llega el sábado y decimos; venga va, tiremos hacia Portugal, ya que estamos al lado...  Salimos ya tarde, de modo que cuando nos habíamos adentrado 10 o 15 Km en el país es hora de comer... ¡¡¡A nuestro pack le falta el pan!!! No lo habíamos metido en la mochila, así que a buscar una panadería que estuviese abierta a las 3 de la tarde. Encontramos una en Penha Garcia y no tienen pan de barra, ni bola, ni nada que resulte familiar, así que opto por comprar "bica"; una especie de bola aplanada pero con aceite... Era lo que más normal me resultó... todo llevaba algo además de harina, agua y sal (chorizo, aceite, vino, leche, etc...) Tenía un sabor medio extraño, pero no estaba mala.

        Paramos a la salida del pueblo fuera de la carretera a hacernos nuestros bocadillos (encima del capó porque dentro tiras migas) y esto es lo que se ve:


¿Qué es aquello que se ve en lo alto de las piedras, una torre?
             Como no tenemos destino fijo, cualquier lugar es bueno para curiosear...


Calles empedradas y casitas pequeñas y antiguas


Callejones empinadísimos, llenos de escaleras y muy estrechos.

                Nos recuerda a muchos pueblecitos de Extremadura, sobre todo en la Sierra de Gata, al fin y al cabo estamos al lado. Los coches no suben mas que por el camino principal y solo hasta cierto punto. Sólo vemos viejos por las calles, saludan efusiva y alegremente y nos instan a que subamos al castillo y veamos "todo". No es un sitio fácil para las personas mayores, tan lleno de cuestas y escaleras para subir y bajar todos los días... No hay forma de que suba una ambulancia, si fuese necesario... No hay gente joven. Nos llama la atención lo cuidado que está todo, a pesar de la media de edad de la población y de ser un sitio duro.


Antes de subir al castillo

             Llamarlo castillo es ser muy generoso, es simplemente una torre en el sitio más alto. Pero si miras hacia abajo te da igual que lo llamen como les dé la real gana:


¿Eso son molinos?
             
Se ve gente paseando allá abajo, así que tambien vamos. En el camino de bajada nos encontramos un grupo haciendo escalada. Desafortunademente nuestra forma física no da para tanto y no queremos partirnos la crisma, así que seguimos por el camino marcado.


En su día llegó a haber 27 molinos en funcionamiento.
         
        Están restaurados y muy muy cuidados. Además de moler, también servían de hogar para la familias de los molineros. Tenían minigallineros de 70cm más o menos y unas cochineras de un metro o un metro veinte, como mucho. Los cerdos tenían que ser dimintuos, y más viendo las puertecitas! La cuestión es: cuando el fulano quería matarlos ya entraría con el machete en la mano, no? Porque como se le escapase el bicho a ver quién lo pillaba luego corriendo tras él por esas piedras que se desprenden bajo tus pies. ¡¡¡Y vaya telita también para bajar los sacos de centeno y subir los de harina al pueblo!!! Nosotros acabamos con la lengua fuera siendo jóvenes, yendo sin peso y estando bien alimentados... Imagínate a la gente de antes con ese trabajo y con hambre crónica. ¡Así no pasaban de los 40 años, normal!

            Mirad qué bien los tenían por dentro:


La campanilla sonaba cuando se terminaba el grano.


Las barras de madera del techo eran para ahumar chorizos.





Todos eran así de acogedores y cuidados todos los detalles
         
 El encargado de la vigilancia y mantenimiento del sitio nos abrió a posta el molino que aún funciona y lo puso en marcha para nosotros.


Quería que lo viésemos todo
      
       Nos comentó que eran Patrimonio de la Unesco y nos abrió el museo de los fósiles (trilobites y sus rastros fosilizados de 400 millones de años, cuando toda la península estaba bajo el mar). Eso que ya era hora de cerrar! Y fue él quien insistió en enseñarnos todo a pesar de ser tarde! En ese sitio sí saben tratar al visitante. También había fósiles al aire libre, mirad:


Impresionante
     
         Definitivamente, en España somos lo peor... Este sitio se notaba que era muy pobre, pero lo tenían todo muy limpio y cuidado. TODO el mundo te habla por la calle y se interesan por lo que te parece el sitio en si quieres algo... (En Extremadura cuando fuimos a Mérida o a Guadalupe lo que hay es una prepotencia que te dan ganas de mandarles a que les den por donde se empiezan los cestos) Las oficinas de información turística abiertas el sábado todo el día y el domingo al menos por la mañana , que en España nanai... Y digo yo: si no tienen la oficina abierta en fin de semana, ¿para qué sirve entre semana cuando la gente trabaja y no tiene tiempo de ir de paseo? Misterios de la vida... Hay baños públicos en funcionamento por todas partes LIMPIOS Y CON PAPEL, nada de tenerlos hechos un auténtico asco y con las puertas y paredes todas pintarrajeadas como en España. Los pestillos de las puertas incluso se cerraban. Aquí en cambio estás meando y pensando: a ver quien va a venir ahora y yo con las bragas bajadas... En fin: tenemos mucho que mejorar, que en muchas cosas parece que estemos sin civilizar!

           Lo poco que hemos explorado de Portugal en varias miniexcursiones a distintas regiones (Valença do Minho, Fortaleza, Penha García, Monsanto, Helvás...) nos ha encantado. A pesar de ser un país pobre, todo está cuidado y limpio, restaurado o arreglado con buen gusto, a pesar de notarse que el presupuesto era apretado.  Además ese aire de decadencia que recuerda tiempos mejores le da un toque de romanticismo muy característico. 

             En cuanto a la gente (no mucha, a decir verdad) con la que hemos tratado, toda fue extremadamante amable, siempre intentando agradar y ayudar cuando pedías o preguntabas por cualquier información. Todos muy orgullosos de su patrimonio, a la vez que HUMILDES, cosa que no se puede decir de la mayoría de los españoles.

            En resumen; que una suerte habernos olvidado el pan! Mañana o pasado otro post sobre Monsanto, que os va a dejar sin habla.

¡VISITAD PENHA GARCIA, QUE MERECE MUCHO LA PENA!



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