viernes, 2 de diciembre de 2016

Si vas a España tráeme tabaco.

- ¿Te importa traerme un cartón de tabaco, que luego te lo pago? ¡Aquí es muy caro! 

Pues igual es buen momento para ir pensando en dejarlo.

- No facturo maleta. Además quiero comprarme unos zapatos para salir y traer dulces de Navidad, así que nada. El espacio que tengo me va a hacer buena falta.

- Venga, que el tabaco no ocupa nada. Puedes meter unos paquetes en cualquier lado o metes el cartón en el bolso.

- En el bolso es justo donde voy a meter los zapatos para que no se me deformen ni aplasten.

- Joder, ¡el tabaco no ocupa tanto!

- Ya, pero el sitio que tengo tampoco es tanto y, dado que sólo voy dos veces al año a casa, aprovecho para traer el máximo de cosas que me interesan: turrón, polvorones, los zapatos y un par de vaqueros (aquí tienen un corte muy raro y no sientan bien).

- Que no quieres traerme lo que te pido, vaya. Dímelo claramente y ya está.

- O_o  ¿¿Más claramente todavía?? ¿Quieres que te haga un dibujito? Imagínate una balanza...

Muy ofendida, se da la vuelta y se va. Creo que lo ha pillado.

     Pffff... No tengo edad ya de, por compromiso y por no quedar mal, andar haciendo cosas que no me da la gana. Y mucho menos anteponiendo los intereses chorras de nadie a los míos. Si hay algo que me revienta es la gente que no sabe aceptar un NO por respuesta e intenta coaccionarte a hacer algo que no quieres. ¡Con buena ha venido a dar!

    A mí si alguien me dice que no factura maleta ya no se me ocurre hacerle encargos. No es tan difícil asumir que el espacio que tiene le va a hacer falta. Vamos, creo yo. Una cosa sería un "Si tienes sitio..." y otra ponerse en este plan de "si no tienes sitio lo haces o te dejas parte de tus cosas para traerme mi puto tabaco". Y encima se cabrean, ¡no te lo pierdas! Pfffff... Las drama-queens siempre me aburrido tanto, tanto, tanto... 

martes, 29 de noviembre de 2016

Ego-booster: ¡Vuelvo a ser blog del mes!

    Pues eso, gente, que a pesar de que parece que no me lee ni Cribas (porque no comentáis, cabrones), después de tres años vuelvo a ser blog del mes en www.expat.com (Pinchad en el enlace si queréis leer la entrevista y ver las pintas que tengo). ¡Y me ha hecho bastante ilusión! También me ha sorprendido, ya que creo que ha bajado en calidad; le falta la ilusión y la frescura de cuando emigras por primera vez y todo es nuevo y excitante, cuanto todo te llama la atención y una sorpresa te espera a la vuelta de cada esquina. Pero bueno, igualmente me ha dado subidón. ¡¡Que en la lista hay blogs  muy chulos y yo acabo de hacer doblete!! TIII-RORIIII... TIRO-RIRO-RIIIIiiiiIIII... (Cancioncilla de fondo)

    La primera vez fue en noviembre de 2013, cuando vivía en Inglaterra y la página todavía se llamaba expat-blog.com. Releyendo ahora aquella primera entrevista, casi  me he sentido como si hubiese desenterrado mi propia cápsula del tiempo.  Y es que muchas cosas en mi vida han cambiado desde entonces. ¿Dónde estaré físicamente y a nivel personal y laboral en otros tres años? NO tengo la más remota idea, pero ¿quién la tiene realmente? Sólo el tiempo dirá lo que nos tiene reservado. 

¡Feliz martes!

sábado, 19 de noviembre de 2016

Marcándose un Bridget Jones

   No, no me refiero a pasarse la tarde zampando helado y viendo pelis lacrimógenas mietras retozas en tu charco de autocompasión, que es lo que normalmente se entiende por "Hacerse un Bridget". Me refiero a lo de salir a la calle en bragas en pleno invierno persiguiendo a un tío.  Tal cual. Bueno, la Bridget al menos se ponía unas zapatillas de deporte. Mi compañera de casa se largó DESCALZA. Vale que ayer no nevaba, pero eran las doce y pico de la noche, lloviznaba y hacía un frío de mil pares. 

   Tras una de sus habituales discusiones, el tío salió como una exhalación dando un portazo y la tía detrás llorando y gritándole que volviera. Y volvieron, pero alrededor de una hora más tarde. Joder... una hora descalza y medio desnuda en la calle a las doce y pico de la noche??? ¿Pero hasta dónde se ha ido persiguiéndole? Llegaron como si nada a la una y pico, aporreando la puerta para que alguien les abriese. Lógicamente, la tía si no cogió siquiera unos pantalones y unos zapatos, menos iba a coger las llaves, ¿no? Suerte que yo seguía despierta y no había salido, que podría haberlo hecho. ¿Qué hubiesen hecho si no hubiese nadie en casa? Morirse de frío? Ir medio en bolas a casa de algún amigo sin saber siquiera si estaría en casa? Porque la chavala tampoco tenía móvil, claro. O dinero. En fin... 

   A los británicos nunca los entenderé. Hay una falta de civismo, de vergüenza, de valores, de amor propio y de todo, acojonante. No sé vosotros, pero yo la misma escena con españoles "normales", que no sean gente marginal, no soy capaz de visualizarla. Cuando vives entre gente con una cultura (o absoluta falta de ella) tan distinta a la tuya resulta muy difícil establecer lazos, entenderse, empatizar... En este país nunca me voy a sentir integrada, por mucho que el idioma me guste, o sus pueblos, o la arquitectura, o el trabajo que tenga. No soy capaz de empatizar con ellos. Involuntariamente los despersonalizo. 

    Aclarar que ni mi compañera ni el novio son unos chavs, eh? La tía parece muy normal, no es la típica británica naranja, con pantalón sobaquero, moño estilo nido deshecho, las cejas pintadas y unas pestañas que parecen biseras. No, es una tía con estilo, que incluso ha ido al college y todo. Viste muy normal y casi nunca se maquilla. De hecho no parece de aquí. Pero "por dentro", en las formas, ahí sí que no engaña a nadie. British 100%.

jueves, 17 de noviembre de 2016

¿Estáis siendo buenos?


Father Christmas' watchman.
    Espero que así sea porque que sepáis que Father Christmas os tiene vigilados. De cerca. Cuentan los papás y mamás británicos que tiene unos pequeños espías-ayudantes que le mantienen al tanto de cómo se porta cada niño durante el año.

    ¿Quienes se encargan de tan importante tarea? Pues amigos como el de la postal: los petirrojos, conocidos aquí como robins. ¿Quién mejor para ver sin que le vean que un pajarillo? Eso explica por qué aparecen en tantas postales navideñas aquí; incluso más que Papá Noel. Son otro símbolo de la Navidad. 

     Suerte que soy un encanto, porque están cada día delante de mi oficina; estamos en una zona rural. A veces incluso uno se cuela dentro a comer las migas que uno de los compañeros deja sobre su mesa (y la mía, y el suelo, y el teclado...) cuando come. Mmmn... Ahora que lo pienso: me pregunto si estará sumando puntos precisamente por ser tan guarro. ¿Son los robins corruptibles? ¿Se puede comprar su favor? ¿Con cuántas migas? Curiosidad. ¡No es que yo lo necesite, claro! ;-)


P.D.: ¿Qué historias o creencias navideñas hay donde vivís? 

miércoles, 9 de noviembre de 2016

LLanberis. Escenas.

No ha sido un romance fácil, pero por el dramatismo...



... colorido...




... paz...


... y belleza...



... de estampas como éstas, por su historia, este país me ha ido ganando. Especialmente el norte. He tardado en verlo... No es Hampshire, pero tampoco le hace falta. NORTH WALES ROCKS!!!!

     Todo esto para decir que estoy a gusto. Cada vez más. :-)

jueves, 3 de noviembre de 2016

Tengo un perro delincuente..

      


   Me contaba anteayer mi madre que uno de los perros que tenemos había robado un gatito pequeño en alguna de las casas de la aldea y se lo había llevado. Como el que roba una pelota u otro juguete. Lo más raro es que éste ha matado algún gato, así que cuando para llevar las vacas a pastar hay que atravesar la aldea, las lleva el pastor alemán y a éste lo dejan atado, precisamente para que no se encuentre con ningún gato y haga de las suyas. Sólo va con las vacas cuando van hacia el monte. Y es que cuando ve un gato se transforma, el muy hijop***. Puedes desgañitarte gritándole que vuelva, que ni puto caso te hace. Pues ayer se soltó y les siguió y, al volver, mi padre lo ve con un animal en la boca.

- Mira, J - le dice a mi madre - El perro ha pillado un conejo.

- Esas patitas son muy delgadas para ser de un conejo.

- ¡Ven aquí, anda! ¡¡Ven aquí, te digo!! ¿Qué tienes ahí, eh, qué has cogido? ¡¡Ven aquí, hombre!!! - Ni caso; cuanto más lo llamaba, mas corría, el cabrón - Me cago en la madre que lo parió al puto perro... 

     Total, que cuando llegan de vuelta a casa, ven que está lamiendo un gatito pequeño delante de su caseta. Y es que él había vuelto antes con su "juguete" a toda velocidad. 

- ¿Lo ha matado? - Pregunta mi madre.

- Del todo parece que no... Pero mucha vida tampoco le queda; ni siquiera se mueve. Aunque sangre o heridas tampoco le veo.

      Le riñen y se lo quitan. Lo ponen en un poco de paja en una esquinita y se van a ordeñar. Cuando terminan, el gatito está maullando y perfectamente. ¡No le pasaba nada, simplemente se había quedado totalmente paralizado del miedo, pobrecito! Imaginaos: un bicho gigantesco con una boca llena de dientes que lo coge de su casa y de junto a su mamá y se lo lleva super lejos (super lejos para un gatito que empieza comer comida sólida). ¡Pobrecito! 

    Y a la mañana siguiente el perro ladrando "de buenas" hacia la puerta del establo donde estaba el gato. Como cuando se le ha escapado la pelota para debajo de alguna máquina y no puede cogerla, para que se la cojas tú. Tenía "antecedentes" de robar pelotas a niños, que no es que se las cogiese de la mano, pero como la pelota tocase el suelo... ¡¡¡Mía, me la he encontrado "tirada"!!! En su caseta aparecen misteriosamente pelotas nuevas con relativa frecuencia. Tengo un perro ladrón.

   El pastor alemán, a pesar de ser más joven, es mucho más bueno y civilizado. Super resposable en su labor de pastor y obediente que parece que entiende cada palabra que dices.  Le llamaba mucho la atención  también un gato mediano de una vecina; cada vez que pasaba por allí tenía que ir a darle unos lametones y sino era el gato quien salía al camino a saludarlo. Le reprendíamos un poco, porque de más cachorro era bruto como un arado, y como le pusiese encima una de sus patazas aunque fuese jugando... ¡Pobre gato! Un par de veces, mientras charlábamos con la vecina, lo cogió en la boca y vino a enseñárnoslo con cara de interrogante. En plan ¿Puede ser para mí? ¿Podemos llevárnoslo? 

- Déjalo, anda, que no es nuestro. 

- ...

- No. No puedes llevártelo.


Se nota a simple vista que es un bonachón.

       Al otro puedes hablarle de buenas, de malas, pedirle, gritarle, amenzarle... Como encuentre algo que le guste, lo roba delante de tus narices, de las del dueño y de quien sea y se larga a toda pastilla antes de que nadie pueda quitárselo. Debe de tener algo parecido a cleptomanía en versión perro, porque no es normal que sea tan manguis.


¡Si se le ve en la cara que es un sinvergüenza!

      Me imagino que el gato ha sobrevivido porque era demasiado pequeñito para correr o para intentar escaparse, y ¿¿cuál es la gracia de atrapar algo que no corre?? Si lo hubiese robado una perra, vale... El instinto maternal y esas cosas. O incluso el pastor, que a ése sí le gustan los gatos, pero éste... ¡Rarísimo!

domingo, 30 de octubre de 2016

The Electric Mountain or Dinorwig Power Station

     Ayer fui a un sitio al que le tenía ganas desde hace meses, aunque ni de lejos me imaginaba lo impresionante que era en realidad: Dinorwig Power Station, más conocida como la Montaña Eléctrica. Me apunté a uno de los tours que hacen al interior de la montaña para ver ciertas partes.

Fuente: internet

   Decir que me gustó es quedarse MUY corta. Me ha parecido más que impresionante. Se trata de una montaña que han horadado para albergar en su interior una central hidroeléctrica. La segunda más grande de su tipo en el mundo. Hay un lago natural arriba casi del todo y otro abajo en el valle. Pues bien: la idea es dejar caer por gravedad el agua almacenada en el de arriba para generar electricidad. Una caída vertical de casi 500 metros. ¡Casi nada! Imaginaos la fuerza con la que baja eso. Es una fuerza tan descomunal y tan rápida, que la planta puede pasar de estar apagada a funcionando a pleno rendimiento en tan sólo 12 segundos. ¡¡Doce segundos!! Una barbaridad. Lo que hace únicas a estas centrales es la inmediatez, la capacidad de responder de forma casi instantánea a fuertes demandas puntuales.

     Quiero mostraros el vídeo introductorio te que enseñan antes de empezar el tour, explicando todo lo que vas a ver: cómo funciona, cómo fue construida, los retos que supuso, etc. Echadle un ojo, que merece muchísimo la pena, en serio. No sólo por la obra en sí, sino por los paisajes, por el entusiasmo con el que el narrador cuenta las cosas y, sobre todo, por el acento galés tan bonito con el que habla. Entre el acento, la música y los paisajes, parece que algún habitante de la Tierra Media te esté presentando la Montaña Solitaria; hacia donde parten los enanos y Frodo Bolsón en el Hobbit. ¡Me encannnnntttta!

   Al estar en un parque natural, el de Snowdonia, había que seguir preservando el paisaje. Desde luego lo han conseguido; no se ve nada más que un edificio tirando a pequeño. Nadie si imaginaría que ahí hay lo que hay: nada más y nada menos que 16 kilómetros de túneles por los que caben dos camiones (son carreteras) y la gruta más grande excavada por el hombre. Para limitar el impacto visual todo lo posible, hasta llevan bajo tierra las líneas de alta tensión, lo que implica otras seis millas de túnel. Más respetuosa con el medio, imposible. ¡Si incluso excavaron otro adicional de dos kilómetros para hacerles un canal a las truchas y salmones que venían a desovar al lago de abajo! Según la guía, si la obra se acometiese hoy en día (se terminó en el '89), costaría unos 500.000 millones de libras. Aunque ahora la central está en manos privadas, fue el gobierno quien la pagó. ¡Y recuperó la inversión en tan sólo diez años! Al parecer tiene una eficiencia superior al 70%.

     Llanberis era un pueblo pizarrero, como muchos otros de la región. ¡Gales era el mayor productor de pizarra del mundo! Lo había sido durante más de 250 años. Pero con la introducción de otros materiales más baratos para hacer tejados (o mejor llamados "lousados", de lousa= pizarra, como dicen en Lugo), las canteras tenían los días contados. Las cerraron en 1969, con lo que el desempleo golpeó con toda su fuerza. Afortunadamente, cinco años más tarde, se aprobó el proyecto para construir la central hidroeléctrica en esas mismas montañas y, por ley, al menos el 70% de la mano de obra habría de ser local. Llegó a ser el 90%. Y el noventa por ciento de 2500 trabajadores... ¡son muchos trabajadores! 

     Ahora el pueblo vive sobre todo del turismo y de los montañeros. Pero un turismo muy bien llevado y muy respetuoso con el medio. No da agobio ni se ve aquello masificado. Hay trenes para subir al monte Snowdon, el más alto de Gales, trenecillo que rodea el lago más grande, se pueden alquilar canoas, hacer submarismo, escalada, trekking... Y tienen el National Slate Museum donde se hacen demostraciones en vivo y todo (Le dedicaré un post entero cuando vuelva. Porque definitivamente pienso volver. Varias veces, además. Que en un día o dos ni de lejos da tiempo a verlo todo) y la entrada es gratuita. No es que hayan construido el museo adrede, sino que han conservado buena parte de las cosas que tenían en los edificios que usaban. Al fin y al cabo, desde 1969, tampoco es que haga tanto. No es que hayan traído cosas que han ido recogiendo de otros sitios o cosas que les han donado. Se puede subir a las canteras y patearse todo el monte, con cabeza, eso sí, que puede ser peligroso.

       Llanberis tiene muchísimo que ofrecer. Una muestra de lo bonito que es el sitio:


    No entiendo cómo no es más conocido y me da rabia no haber ido antes. En verano y subir hasta la cumbre del Snowdon con unos prismáticos. ¡Pero es que no tenía ni idea de lo que me estaba perdiendo! Ahora mismo está en el primer puesto de los sitios que más me han gustado de Gales, ¡y los hay que me han gustado mucho! Me han quedado muchísimas cosas sin ver; apenas he arañado la superficie. ¡Caerán más posts!

     De la Electric Mountain no tengo fotos porque, por seguridad, había que dejar bolsos y cámaras en las taquillas antes de adentrarse bajo la montaña. ¡Que hay mucho loco suelto! Tendréis que fiaros de mi palabra, al menos hasta Mayo, que es cuando empiezan los tours de nuevo. Así que si no habéis ido, hasta el año que viene, os lo habéis perdido. Hoy era el último día. 
      

martes, 25 de octubre de 2016

Veterinarios, what´s wrong with you???

       Acaba de irse una amiga de la empresa para hacer clínica de grandes de nuevo y, para demostrarme lo genial que es su trabajo, no se le ocurre nada mejor que mandarme por whatsapp las fotos de una fetotomía (Para los que no seáis del gremio: consiste en sacar al ternero EN TROZOS, porque se queda atascado y la madre no puede parir. Cuando está totalmente encajado ya no hay cesárea que valga) que acababa de hacer. 

Menganita, ¿¿Pero cómo me mandas esto??

- Una fetotomía que hice esta mañana. ¿A que mola? 

Uy, sí... A puntito estoy de llegar al orgasmo sólo de verla. 

Pues la tía super emocionada, oye. La única (afortunadamente) vez que yo tuve que hacer una me quedé jodidísima durante semanas y semanas. Podéis estar seguros de que no me gustó un pelo, ni se me ocurrió enviarles fotos a la peña. Tenía claro que nadie quería ver eso, por querer, ni yo quería estar allí. 

    Esto me hace preguntarme qué coj**** mueve a los veterinarios, a los clínicos; a los de verdad (yo asumo que soy una descastada y una desertora) a compartir y publicar todas las atrocidades con las que se encuentran o que les pasan. Cuanto mayor sea el marrón, más ansias de publicarlo. Un mecánico no sube la foto de una batería que acaba de cambiar, un fontanero no sube fotos de una fuga que acaba de arreglar, un informático no sube fotos de las tripas de un ordenador... ¿Qué hace diferente a un veterinario? ¡Toma foto de cesárea! ¡Toma pata rota! ¡Toma perro maltratado! ¡Toma feto con malformaciones...! ¿De dónde vienen esas ansias de enseñar vuestros casos? Y sobre todo: ¿de dónde sacáis la idea de que a alguien le gusta abrir un whatsapp o el facebook y encontrarse de sopetón con eso?

     Desde casi el principio he sospechado que para ser clínico vocacional hay que ser un poco masoca. La sospecha se está convirtiendo en certeza. Joer, cuando yo hacía clínica, los marrones apechugaba con ellos e intentaba solucionarlos como podía, pero a los vocacionales realmente les ponen. O_o Obviamente alguien tiene que hacer ese trabajo, pero doy gracias todos los días por no tener que ser yo. ¡¡¡Bendito papeleo!!!

viernes, 21 de octubre de 2016

Cosas y sitios que me encuentro IV

      Éste es el puente más estrecho que he visto en mi vida.


No creo que quepa ni una carretilla.

 Lo que hay al lado, con la puerta verde, es un molino.

   Está en el Peak District y fue lo más destacado de ese día. Lo demás fue, sin demasiadas variaciones, algo así: monte pelado-ovejas, ovejas-monte pelado, que las fotos no os lleven a engaño. Mucho parque natural y mucho historia, pero me parece que está claramente sobrevalorado. (Asumo que me lloverán palos) Hay unas cuantas minas y cuevas que se pueden visitar, pero ya llevo varias desde que estoy en este país, así que pasé, que las entradas no eran precisamente baratas.

* Ya tenía mono de blog, que llevaba dos semanas sin wifi en casa y lo de escribir desde el móvil no me gusta nada.



jueves, 20 de octubre de 2016

"Mi bar"

     Cada vez me extraña menos que los británicos sean tanto de pasar tiempo en el pub. Sobre todo los pequeños, tipo taberna de pueblo, donde van siempre los mismos paisanos habituales y de vez en cuando un "forastero" despistado, tienen un ambiente muy especial. Son acogedores, cálidos y llenos de encanto. Y esto no son sólo palabras, sino que verdaderamente estás tan a gustito allí que te cuesta levantar el culo e irte. Eso sí: ¡no lo dejéis para muy "tarde" (y por tarde me refiero a partir de las seis) o empezarán a llegar los borrachines de turno y se joderá la paz! Pero mientras tanto... ¡geniales!

     A mí me tiene ganada uno que tengo camino a casa cuando vengo del trabajo. Paramos a veces cuando vienen compañer@s de otras plantas y de donde vivía antes y a todos nos encanta. Son tan sólo unas cinco o seis casas super viejas frente a un arroyo pequeñito, son algo así como una minialdea al lado del pueblo. Una de estas casas alberga el pub en la planta baja. Mirad qué chulo:

Si hay algo que me ha gustado de Gales desde el principio, es la bandera.
       
    Sí, sé que los hay mucho más bonitos y que este no es nada del otro mundo, pero éste es el "mío".  Es entrar ahí y sentirme de otra manera. Quizá porque siempre voy con antiguos compañeros y amigos de donde vivía antes, las raras veces que les mandan a mi planta, así que vamos en plan "reencuentro". Nos sentamos en algún rincón a la mesa más vieja que haya y dejamos atrás todos los marrones del trabajo; desconexión y paz instantánea. Asocio el pub con mi gente y con la tranquilidad que me contagian. No se me ocurre de qué otra manera explicarlo. Pssss... ¡Lástima no poder enseñar con una foto lo que me transmite! 

    Detrás de uno de esos sillones que veis al fondo, tapada por la bandera, está una chimenea. La semana pasada la tenían encendida ya. Así que si ahora es acogedor, dentro de mes y medio o así cuando fuera empiece a hacer frío y sea ya de noche a las cinco, imaginaos lo bien que sentará una cerveza ahí sentados. :-) ¡Que no cunda el pánico! No me he dado ni estoy planeando darme a la bebida ni nada... Además que a medias claras, resulta difícil tajarse. Medias claras, sí. Lo sé: ¡soy una floja! Algún defecto tenía que tener... jeje